Su vida estaba cambiando, todo
giraba alrededor de un ordenador, jamás
pensó que un aparato como ese, le fuera a perturbar su vida diaria, había caído
en las redes de la tecnología, se creyó siempre inmune, pensó que no le pasaría
lo que a los demás.
Estaba muy equivocada, procuraba
hacer las tareas del día, todas por la mañana, para así estar conectada al
ordenador, cuantas más horas mejor, se pasaba el día escribiendo y contestando
mensajes, se estaba volviendo una persona insociable, para ella no había mas
gente, que la de detrás de la pantalla, todo en su vida era virtual.
Apenas salía, no le importaba lo
que pasara en el barrio, la familia se había convertido en una carga, y ella no
podía con todo. Se miraba en el espejo y no se reconocía, ¿que había sido de esa persona, simpática,
súper sociable y comunicativa?
Quería cambiar, pero no podía,
para colmo, en los foros siempre hay gente, que conectas más que con otras, eso
le pasaba con varias, pero había una persona que sin saber si era de su raza, su
religión o su clase social, se había convertido en su amigo invisible.
Tenía tanta atracción virtual por
la forma de sus escritos, y como él le contestaba, que todo el día pensaba en
lo que le iba a escribir, comentar, todo
iba unido a lo mismo, una vida irreal y misteriosa, en la que somos capaces de
decir, lo que ni siquiera a nuestras familias contaríamos, todo lo llevaba en
secreto, se sentía un poco culpable, estaba casada, y su marido era una buena
persona, llevaban 30 años casados y pensaba que le era infiel virtualmente, no
había motivos, todos éramos escritores de relatos y poemas, y la verdad nuestra
imaginación no tiene fronteras ni limites, pero ella estaba diferente y eso la
incomodaba.
Tomó da decisión de no conectarse más, había que acabar con todo aquello, así lo hizo.
Pasaron los días, las semanas y
cuando pensó que lo había superado, decidió que se conectaría a otro foro
diferente, pero procuraría no tener ningún amigo invisible, que la apartara de
la realidad.
Sus días transcurrían en calma,
seguía escribiendo relatos, tenía afinidad con varias personas del foro, pero
nada en particular, hasta que un día recibió un comentario de un escrito suyo,
que le pareció que tenía mucha similitud con su anterior amigo invisible, pensó
que era casualidad y no le dio más importancia.
Le volvió a pasar lo mismo, todo
el día se pasaba inventando relatos, procurando escribir entre líneas, lo que
no se atrevía a decir claramente, sabia que esa persona era la misma del otro
foro, puesto que él a su manera se lo
hacia saber.
En ese momento, se dio cuenta que era una batalla perdida, en realidad pensaba, que tampoco era tan horrible, que dos personas de diferente continente, y sin conocerse tuvieran una amistad en un foro, pero lo que tenía muy claro, es que jamás se conocerían en persona, tenía miedo que una historia tan bonita se convirtiera en un relato de terror.



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