¿Quién ordenó la muerte del Comandante Roberto Fuentes Morrison?

Enviado por El Maestro el 09/06/2009 a las 22:34
El Maestro

A más de veinte años de su asesinato ocurrido un día como hoy, un 9 de junio de 1989, es una pregunta que todavía no tiene respuesta.

Wally.jpg

 

Al respecto, un archivo desclasificado por la CIA entrega alguna información que puede o no corresponder a la verdad. Se trata de un documento catalogado como «informe de inteligencia» y que presentando casi todos sus párrafos tachados; entre otros señala que  señala que:

«estos antecedentes permiten concluir que el asesinato del comandante Roberto Fuentes Morrison y el del senador Jaime Guzmán fue efectuado por una célula disidente del FPMR, infiltrada por hombres bajo el mando del ex Director Nacional de Inteligencia, Manuel Contreras».

El agente CNI Alvaro Corbalán aparece mencionado en otros 42 documentos desclasificados, algunos en relación al asesinato del dirigente del MIR Jéckar Neghme y también del atentado que costó la vida del ex agente de seguridad Roberto Fuentes Morrison.

En el primer caso, Corbalán es exculpado por el informe que señala que «no hay pruebas» de su participación. En el caso de Fuentes Morrison, el informe señala que el ex agente fue asesinado por fuerzas de extrema derecha. «Creemos que el oficial retirado de la Fuerza Aérea de Chile no fue asesinado por el FPMR, sino por el gobierno», dice textual.

Según el documento CIA, «Fuentes Morrison fue virtualmente abandonado por el gobierno cuando fue forzado a salir de su estructura». Entonces, el agente tomó contacto con el comandante en jefe de la Fuerza Aérea Fernando Matthei informándole que comenzaría a «divulgar lo que sabía».

 «Creemos que ese fue el motivo del asesinato», señala el informe de inteligencia, fechado en junio de 1989, desvirtuando la información oficial que sindicaba al FPMR como autor del atentado. Por otra parte, el FMR también se atribuyó autoría del atentado.

¿Verdad o mentira?  ¿Otro crimen más de la dictadura? Algún día se sabrá.

La historia cuenta que al funeral de este oficial de inteligencia de la Fuerza Aérea de Chile, no concurrió ninguno de sus más altos jefes; es más, habría circulado una orden interna señalando al personal no asistir. Este hombre, que sólo cumplió órdenes emitidas por sus superiores, fue completamente abandonado por su institución, como ha ocurrido en muchos otros casos.

Cierto es también que en su oportunidad el Comandante había sido condenado a muerte por la DINA, por «alta traición a la patria». Tan alta traición consistió en que Fuentes Morrison tras el golpe militar y combatiendo ya frontalmente en la lucha anti subversiva, había decidido por cuenta propia asilar en embajadas aquellos prisioneros «por conciencia», dicho de otro modo, resguardó la vida de aquellas personas detenidas por profesar ideas de izquierda y por tanto no podían se etiquetadas de terroristas. Sí combatió con todas sus fuerzas a aquellos grupos marxistas que eligieron la lucha armada. Con esta determinación, junto con marcar una clara diferencia de procedimientos, puso también en riesgo su vida pero ciertamente pudo salvar así la de muchos inocentes.

Esto ocurrió cuando Fuentes Morrison, con el grado militar de teniente, ofició como jefe operativo de una agrupación anti terrorista de la FACH, oportunidad en que cayó en la cuenta que muchos de los prisioneros, quienes luego de ser detenidos por su agrupación y después liberados, comenzaron a desaparecer sin dejar rastros, muchos de ellos D.D. hasta la fecha. A partir de ese momento se da a la noble tarea de asilar a los marxistas de conciencia a objeto de evitarles morir a manos de la DINA y de paso evitar así ser "cargado" con los desaparecimientos mencionados. Esta estratagema no fue del gusto de la DINA y por ello lo habían  amenazado de muerte. Obviamente, además este hombre sabía demasiado respecto del tema y se tornó entonces en un personaje peligroso en tal sentido.

Jamás quiso aceptar le fuera aplicada la Ley de Amnistía, pues según afirmaba no había nada que amnistiar, haciendo incapié que aceptarla constituiría un reconocimiento tácito de lo que se le quisiera imputar.

Nadie lo dice, pero lo cierto es que por aquellos días tuvo lugar una verdadera Guerra Santa entre los diferentes servicios de seguridad, bajas incluidas, motivada por las diferencias de criterios aplicados al combate del terrorismo marxista. Si esto no hubiese ocurrido, las víctimas inocentes a lamentar sin duda habrían sido muchas más.

Fue el primer oficial en comparecer ante la justicia –personalmente y no por exhorto- a responder por supuestas responsabilidades frente a casos de violaciones a los derechos humanos. Pese al terrorífico cartel que el marxismo ha pintado referente a su persona, lo cierto es que sus responsabilidades fueron bastante limitadas en tal sentido, al ser sindicado por la justicia sólo como responsable de privación ilegítima de libertad respecto de dos personas.

El caso fue presentado a la comisión Rettig por su familia, quienes aseguran que jamás han sido visitados por algún representante de las agrupaciones de DD.HH., pese a ser calificado el caso como «víctima de la violencia política». No tuvieron acceso a indemnizaciones frente a esta flagrante violación por tratarse de un agente del estado, pese a encontrase en situación de retiro, y peor aún, tampoco se les hizo justicia. Su asesinato todavía continúa impune y ni el Estado ni la Fuerza Aérea de Chile se hicieron parte en el juicio respectivo en su momento. El pago de Chile, una vez más.

Sic transit gloria Mundis

 

----------------------------------------------------------------------------

REQUIEM PARA UN HEROE DE NUESTRO TIEMPO

Días después de su muerte -único mártir «11 de Septiembre» que puede exhibir la Fuerza Aérea de Chile, institución a la que Fuentes Morrison sirvió durante casi dos décadas, a veinte años años de su muerte ni siquiera lo recuerda identificando con su nombre ni la más modesta callejuela al interior de alguna de sus bases aéreas.

Sin embargo, la viril y solitaria voz de un chileno ex Ministro de Estado, se hizo escuchar públicamente tras el asesinato del comandante, através de una carta pública a modo de requiem que fue reproducida por la mayor parte de los diarios del país:

Señor Director:

«El párrafo acerca del terror debe ser formulado del modo más amplio posible, pues sólo la conciencia revolucionaria de la justicia y la conciencia revolucionaria pura, puede determinar las condiciones de su aplicación práctica...»

Trozo de una carta de Lenin al Comisario de Justicia, Kursky, de fecha 17 de mayo de 1922.

Por haber combatido sin descanso, casi veinte años, esa no moral sintetizada en el enunciado anterior, cayó mi amigo Wally. Por haber gastado los mejores años de su vida en defensa de sus compatriotas del cinismo leninista, el señor Comandante de Escuadrilla Roberto Fuentes Morrison fue asesinado por una murga de desconocidos-conocidos.

Roberto llegó a ser la expresión viviente de una leyenda. De una leyenda de inteligencia, de valores morales, de valentía, de entrega; y quiero destacarlo muy especialmente, con el aval de mi honor, de su preocupación por sus compatriotas más pobres y más desamparados.

Logró aquello que muchos dicen que hacen, pero muy pocos alcanzan: constituir la amistad como un valor fundamental y permanente de su código ético. Fui testigo objetivo de hechos que ejemplifican lo anterior.

No se acompañaba de guardaespaldas. No aceptó esconderse fuera ni dentro del territorio nacional con otra identidad y con un trabajo seguro. Quiso demostrarnos que el terrorismo se combate no solo con un arma en la mano, sino que principal y primeramente venciendo el miedo.

Así era Wally, mi viejo amigo. Así se fue. Solo, íntegro..., ¡chileno!

En el pasado di público testimonio de mi amigo muchas veces; hoy, junto con su partida lo hago nuevamente. Pero nuevamente no significa que por última vez. Soy un hombre de pocas palabras, pero de palabras claras.

Edmundo Ruiz Undurraga.

Ex Ministro de Estado.

Puede leer mas al respecto en otros artículos publicados en TodosChile - Sin Censura política. 



 

 

 

 

 

 

Los "mil días" habiendo "estado ahí"

Enviado por El Maestro el 20/04/2009 a las 22:52
El Maestro

Lo que siempre la izquierda furiosa de este país ha negado, la existencia de terroristas que deseaban un baño de sangre  para nuestro país durante los 1.000 días de la Unidad Popular, aparece ahora escrito en el libro Allende, Thank You...!, de la periodista Nena Ossa, cuyo comentario literario acaba de aparecer en El Mercurio de Santiago, domingo 19 de abril de 2010.

 

Yo creía saberlo casi todo sobre el régimen de la Unidad Popular. Lo viví íntegro y lo comenté casi a diario, de palabra (radio) y por escrito (diario y revista). Pero ahora, leyendo a Nena Ossa, me doy cuenta de que ella, mucho más que yo y que, estoy cierto, casi todos los que vivimos esos años acá, estuvo más profunda y directamente comprometida con lo que sucedió.

Pues los demás éramos, salvo contados casos, testigos de oídas; ella fue un frecuente testigo presencial. Por ejemplo, todos nos horrorizamos cuando un extremista de izquierda, perfectamente identificable, pero que entonces quedó impune -ojalá no después-, hirió gravemente en la cabeza con una cadena dentada, en plena calle, sin mediar provocación y hasta dejarlo irreconocible, al periodista Jaime Valdés.

Pero Nena Ossa estuvo ahí, al lado suyo, procurando restañar la sangre de sus heridas. Ésa es la diferencia. Todos hablábamos del comandante Pepe, el guerrillero de Neltume. Comentábamos sus fechorías. Las autoridades sostenían que se trataba de invenciones o exageraciones opositoras y hasta más de una negaba su existencia.

Liendo.jpg

Jose Gregorio Liendo - Comandante Pepe

Pero Nena Ossa buscó y encontró al "Comandante Pepe", José Gregorio Liendo, y habló con el hombre de carne y hueso. Y le oyó responder a su pregunta de si su meta era "tomarse todo Chile violentamente", en la siguiente forma y de sus propios labios:

 

-Claro que violentamente. Tiene que morir un millón de chilenos para que el pueblo se compenetre de la revolución y ésta se convierta en realidad. Con menos muertos no va a resultar.

Mientras Nena se internaba en los barrosos caminos de Liquiñe, acompañada del escritor y periodista inglés Alistair Horne, que más tarde publicaría su Small Earthquake in Chile, y ambos intentaban llegar al fundo "Carranco", "tomado" por Pepe, seguramente acá nosotros comentábamos esa "toma" desde detrás de nuestros respectivos escritorios, y no sin alguna duda, dado el desmentido oficial de que tales cosas fueran ciertas.

Pues Nena Ossa y Alistair Horne, antes de partir, habían entrevistado al propio ministro de Agricultura de Allende, Jacques Chonchol, quien les había "informado" así acerca de "Pepe":

-Dudo de que exista, pero si existiera no tendría ninguna importancia.

Nena Ossa consiguió envidiable información porque tuvo y tiene la virtud de cultivar amistades a todo lo ancho del espectro político. Ello le permitió recibir las más inimaginadas confesiones sobre la desilusión de los propios elementos de la Unidad Popular acerca del resonante fracaso del "experimento marxista chileno". Residentes de izquierda en Europa se lo manifestaron.

Por ello la impresionó más que a otros el "efecto rebaño" provocado allá por la propaganda izquierdista, tras el pronunciamiento de 1973, cuando los mismos que días antes compartían con ella la idea de que era ineludible -y hasta deseable- poner rápido fin al antidemocrático régimen de Allende, cambiaron de opinión al tener lugar ese preciso desenlace y rasgaron vestiduras, escandalizados por la imagen propagandística, forjada desde la URSS, de militares "fascistas" deponiendo a un supuesto "presidente demócrata".

El "lavado de cerebros" y la "vuelta de chaqueta" no son exclusividades chilenas. La pluma amena, bien entrenada y objetiva de Nena Ossa, quien fuera por años columnista de PEC, además de corresponsal acá de National Review, nos hace difícil soltar este libro de directos testimonios -tanto de la autora como de personalidades significativas- acerca de lo que realmente sucedió en Chile durante "los mil días".

No estamos ante una proclama ni un panfleto. Estamos ante un testimonio histórico diáfano, respetuoso y fundado, de alguien que supo, en esos dificilísimos tiempos, investigar por su cuenta y departir con todos, comenzando, en su momento, con el propio Salvador Allende, para formarse un juicio propio. Y que después ha sabido mantenerlo.

Entonces, a quien crea saberlo todo sobre la UP, este libro con seguridad le pondrá a prueba su certeza.

Hermógenes Pérez de Arce

Allende, Thank You...!

Nena Ossa

Editorial Maye,

pixel.jpgSantiago, 2009, 243 páginas,



TodosChile.cl surge por la necesidad de un BLOG CIUDADANO SIN CENSURA POLÍTICA, en el que los participantes puedan expresar libremente todas sus ideas -dentro del marco legal chileno- junto con respetar las Normas del Sitio.

 

TodosChile.cl fue creado el 26 de diciembre de 2008.

 

El 22 de Enero de 2009 se terminó la primera versión de este Blog. Un reconocimiento al diseñador web John Zarate por su buen trabajo y dedicación.

 

Bienvenidos a TodosChile.cl.

 

 

El Director

reiki wow.jpg