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<pubDate>Tue, 07 Feb 2012 04:52:02 -0300</pubDate>
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<language>es</language>
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<title>El genocidio de enfermos mentales y discapacitados</title>
<link>http://www.todoschile.cl/content/view/1192877/El-genocidio-de-enfermos-mentales-y-discapacitados.html</link>
<pubDate>Wed, 05 Jan 2011 20:54:30 -0300</pubDate>
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<dc:creator>ramon sotomayor</dc:creator>
<description><![CDATA[<p>muestra c&oacute;mo la cultura es capaz de instalar en su seno los valores m&aacute;s oscuros.</p>
<p>A ra&iacute;z de los entierros colectivos descubiertos en las afueras de &nbsp;un hospital siqui&aacute;trico, en Austria, cabe preguntarse&nbsp; por qui&eacute;n es quien que decide el genocidio de grupos humanos completos, y &nbsp;en qu&eacute; fundamenta su decisi&oacute;n, si es en defensa de la vida, de la pureza de una raza, de su fuerza, de su orgullo y creatividad? </p>
<p>Qui&eacute;n es quien que logra instalar sus valores de exterminio, en pro de la exaltaci&oacute;n de una raza, en el coraz&oacute;n de la sociedad alemana y de su cultura?</p> <a class="read-more " href="http://www.todoschile.cl/content/view/1192877/El-genocidio-de-enfermos-mentales-y-discapacitados.html">(Leer más)</a>]]></description>
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<title>Mario Vargas Llosa - Discurso NOBEL de literatura</title>
<link>http://www.todoschile.cl/content/view/1141150/Mario-Vargas-Llosa-Discurso-NOBEL-de-literatura.html</link>
<pubDate>Fri, 10 Dec 2010 12:22:48 -0300</pubDate>
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<dc:creator>El Maestro</dc:creator>
<description><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong><span style="color: #0000ff;"><span style="font-size: 14pt;">&nbsp;<span style="font-size: 10pt;">En mi juventud, como muchos escritores de mi generaci&oacute;n, fui marxista y cre&iacute; que el socialismo ser&iacute;a el remedio para la explotaci&oacute;n y las injusticias sociales que arreciaban en mi pa&iacute;s, Am&eacute;rica Latina y el resto del Tercer Mundo. Mi decepci&oacute;n del estatismo y el colectivismo y mi tr&aacute;nsito hacia el dem&oacute;crata y el liberal que soy &ndash;que trato de ser&ndash; fue largo, dif&iacute;cil...</span></span></span></strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong><span style="color: #0000ff;"><span style="font-size: 10pt;">Quienes dudan de que la literatura, adem&aacute;s de sumirnos en el sue&ntilde;o de la belleza y la felicidad, nos alerta contra toda forma de opresi&oacute;n, preg&uacute;ntense por qu&eacute; todos los reg&iacute;menes empe&ntilde;ados en controlar la conducta de los ciudadanos de la cuna a la tumba, la temen tanto que establecen sistemas de censura para reprimirla y vigilan con tanta suspicacia a los escritores independientes...</span></span></strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong><span style="color: #0000ff;"><span style="font-size: 10pt;">Esa comprobaci&oacute;n, si echa ra&iacute;ces en la sensibilidad y la conciencia, vuelve a los ciudadanos m&aacute;s dif&iacute;ciles de manipular, de aceptar las mentiras de quienes quisieran hacerles creer que, entre barrotes, inquisidores y carceleros viven m&aacute;s seguros y mejor...</span></span></strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong><span style="color: #0000ff;"><span style="font-size: 10pt;">Es lamentable que los gobiernos democr&aacute;ticos, en vez de dar el ejemplo, solidariz&aacute;ndose con quienes, como las Damas de Blanco en Cuba, los resistentes venezolanos, o Aung San Suu Kyi y Liu Xiaobo, que se enfrentan con temeridad a las dictaduras que sufren, se muestren a menudo complacientes no con ellos sino con sus verdugos. Aquellos valientes, luchando por su libertad, tambi&eacute;n luchan por la nuestra...</span></span></strong></p>
<p><span style="font-size: 12pt;">
<p style="text-align: center;"><span style="font-size: 10pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="font-size: 10pt;"><span style="font-size: 14pt;"><img height="238" width="212" src="http://t1.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSv36I2KKd23pTBVEzQuogw11Y1_Gou2nNjo_VEEwpBQSJ5nKvV" class="rg_hi" id="rg_hi" style="width: 212px; height: 238px;" /></span></span></p>
</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"><span style="font-size: 10pt;">&nbsp;<span style="font-size: 12pt;">
<p align="justify">Aprend&iacute; a leer a los cinco a&ntilde;os, en la clase del hermano Justiniano, en el Colegio de la Salle, en Cochabamba (Bolivia). Es la cosa m&aacute;s importante que me ha pasado en la vida. Casi setenta a&ntilde;os despu&eacute;s recuerdo con nitidez c&oacute;mo esa magia, traducir las palabras de los libros en im&aacute;genes, enriqueci&oacute; mi vida, rompiendo las barreras del tiempo y del espacio y permiti&eacute;ndome viajar con el capit&aacute;n Nemo veinte mil leguas de viaje submarino, luchar junto a d&rsquo;Artagnan, Athos, Portos y Aram&iacute;s contra las intrigas que amenazan a la Reina en los tiempos del sinuoso Richelieu, o arrastrarme por las entra&ntilde;as de Par&iacute;s, convertido en Jean Valjean, con el cuerpo inerte de Marius a cuestas. </p>
<p align="justify">La lectura convert&iacute;a el sue&ntilde;o en vida y la vida en sue&ntilde;o y pon&iacute;a al alcance del pedacito de hombre que era yo el universo de la literatura. Mi madre me cont&oacute; que las primeras cosas que escrib&iacute; fueron continuaciones de las historias que le&iacute;a pues me apenaba que se terminaran o quer&iacute;a enmendarles el final. Y acaso sea eso lo que me he pasado la vida haciendo sin saberlo: prolongando en el tiempo, mientras crec&iacute;a, maduraba y envejec&iacute;a, las historias que llenaron mi infancia de exaltaci&oacute;n y de aventuras. </p>
<p align="justify">Me gustar&iacute;a que mi madre estuviera aqu&iacute;, ella que sol&iacute;a emocionarse y llorar leyendo los poemas de Amado Nervo y de Pablo Neruda, y tambi&eacute;n el abuelo Pedro, de gran nariz y calva reluciente, que celebraba mis versos, y el t&iacute;o Lucho que tanto me anim&oacute; a volcarme en cuerpo y alma a escribir aunque la literatura, en aquel tiempo y lugar, alimentara tan mal a sus cultores. Toda la vida he tenido a mi lado gentes as&iacute;, que me quer&iacute;an y alentaban, y me contagiaban su fe cuando dudaba. Gracias a ellos y, sin duda, tambi&eacute;n, a mi terquedad y algo de suerte, he podido dedicar buena parte de mi tiempo a esta pasi&oacute;n, vicio y maravilla que es escribir, crear una vida paralela donde refugiarnos contra la adversidad, que vuelve natural lo extraordinario y extraordinario lo natural, disipa el caos, embellece lo feo, eterniza el instante y torna la muerte un espect&aacute;culo pasajero. </p>
<p align="justify">No era f&aacute;cil escribir historias. Al volverse palabras, los proyectos se marchitaban en el papel y las ideas e im&aacute;genes desfallec&iacute;an. &iquest;C&oacute;mo reanimarlos? Por fortuna, all&iacute; estaban los maestros para aprender de ellos y seguir su ejemplo. Flaubert me ense&ntilde;&oacute; que el talento es una disciplina tenaz y una larga paciencia. Faulkner, que es la forma &ndash;la escritura y la estructura&ndash; lo que engrandece o empobrece los temas. Martorell, Cervantes, Dickens, Balzac, Tolstoi, Conrad, Thomas Mann, que el n&uacute;mero y la ambici&oacute;n son tan importantes en una novela como la destreza estil&iacute;stica y la estrategia narrativa. Sartre, que las palabras son actos y que una novela, una obra de teatro, un ensayo, comprometidos con la actualidad y las mejores opciones, pueden cambiar el curso de la historia. Camus y Orwell, que una literatura desprovista de moral es inhumana y Malraux que el hero&iacute;smo y la &eacute;pica cab&iacute;an en la actualidad tanto como en el tiempo de los argonautas, la Odisea y la Il&iacute;ada.</p>
<p align="justify">Algunas veces me pregunt&eacute; si en pa&iacute;ses como el m&iacute;o, con escasos lectores y tantos pobres, analfabetos e injusticias, donde la cultura era privilegio de tan pocos, escribir no era un lujo solipsista. Pero estas dudas nunca asfixiaron mi vocaci&oacute;n y segu&iacute; siempre escribiendo, incluso en aquellos per&iacute;odos en que los trabajos alimenticios absorb&iacute;an casi todo mi tiempo. Creo que hice lo justo, pues, si para que la literatura florezca en una sociedad fuera requisito alcanzar primero la alta cultura, la libertad, la prosperidad y la justicia, ella no hubiera existido nunca. Por el contrario, gracias a la literatura, a las conciencias que form&oacute;, a los deseos y anhelos que inspir&oacute;, al desencanto de lo real con que volvemos del viaje a una bella fantas&iacute;a, la civilizaci&oacute;n es ahora menos cruel que cuando los contadores de cuentos comenzaron a humanizar la vida con sus f&aacute;bulas. Ser&iacute;amos peores de lo que somos sin los buenos libros que le&iacute;mos, m&aacute;s conformistas, menos inquietos e insumisos y el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico, motor del progreso, ni siquiera existir&iacute;a. Igual que escribir, leer es protestar contra las insuficiencias de la vida. Quien busca en la ficci&oacute;n lo que no tiene, dice, sin necesidad de decirlo, ni siquiera saberlo, que la vida tal como es no nos basta para colmar nuestra sed de absoluto, fundamento de la condici&oacute;n humana, y que deber&iacute;a ser mejor. Inventamos las ficciones para poder vivir de alguna manera las muchas vidas que quisi&eacute;ramos tener cuando apenas disponemos de una sola. </p>
<p align="justify">Sin las ficciones ser&iacute;amos menos conscientes de la importancia de la libertad para que la vida sea vivible y del infierno en que se convierte cuando es conculcada por un tirano, una ideolog&iacute;a o una religi&oacute;n. Quienes dudan de que la literatura, adem&aacute;s de sumirnos en el sue&ntilde;o de la belleza y la felicidad, nos alerta contra toda forma de opresi&oacute;n, preg&uacute;ntense por qu&eacute; todos los reg&iacute;menes empe&ntilde;ados en controlar la conducta de los ciudadanos de la cuna a la tumba, la temen tanto que establecen sistemas de censura para reprimirla y vigilan con tanta suspicacia a los escritores independientes. Lo hacen porque saben el riesgo que corren dejando que la imaginaci&oacute;n discurra por los libros, lo sediciosas que se vuelven las ficciones cuando el lector coteja la libertad que las hace posibles y que en ellas se ejerce, con el oscurantismo y el miedo que lo acechan en el mundo real. Lo quieran o no, lo sepan o no, los fabuladores, al inventar historias, propagan la insatisfacci&oacute;n, mostrando que el mundo est&aacute; mal hecho, que la vida de la fantas&iacute;a es m&aacute;s rica que la de la rutina cotidiana. Esa comprobaci&oacute;n, si echa ra&iacute;ces en la sensibilidad y la conciencia, vuelve a los ciudadanos m&aacute;s dif&iacute;ciles de manipular, de aceptar las mentiras de quienes quisieran hacerles creer que, entre barrotes, inquisidores y carceleros viven m&aacute;s seguros y mejor. </p>
<p align="justify">La buena literatura tiende puentes entre gentes distintas y, haci&eacute;ndonos gozar, sufrir o sorprendernos, nos une por debajo de las lenguas, creencias, usos, costumbres y prejuicios que nos separan. Cuando la gran ballena blanca sepulta al capit&aacute;n Ahab en el mar, se encoge el coraz&oacute;n de los lectores id&eacute;nticamente en Tokio, Lima o Tombuct&uacute;. Cuando Emma Bovary se traga el ars&eacute;nico, Anna Karenina se arroja al tren y Juli&aacute;n Sorel sube al pat&iacute;bulo, y cuando, en <i>El Sur</i>, el urbano doctor Juan Dahlmann sale de aquella pulper&iacute;a de la pampa a enfrentarse al cuchillo de un mat&oacute;n, o advertimos que todos los pobladores de Comala, el pueblo de Pedro P&aacute;ramo, est&aacute;n muertos, el estremecimiento es semejante en el lector que adora a Buda, Confucio, Cristo, Al&aacute; o es un agn&oacute;stico, vista saco y corbata, chilaba, kimono o bombachas. La literatura crea una fraternidad dentro de la diversidad humana y eclipsa las fronteras que erigen entre hombres y mujeres la ignorancia, las ideolog&iacute;as, las religiones, los idiomas y la estupidez. </p>
<p align="justify">Como todas las &eacute;pocas han tenido sus espantos, la nuestra es la de los fan&aacute;ticos, la de los terroristas suicidas, antigua especie convencida de que matando se gana el para&iacute;so, que la sangre de los inocentes lava las afrentas colectivas, corrige las injusticias e impone la verdad sobre las falsas creencias. Innumerables v&iacute;ctimas son inmoladas cada d&iacute;a en diversos lugares del mundo por quienes se sienten poseedores de verdades absolutas. Cre&iacute;amos que, con el desplome de los imperios totalitarios, la convivencia, la paz, el pluralismo, los derechos humanos, se impondr&iacute;an y el mundo dejar&iacute;a atr&aacute;s los holocaustos, genocidios, invasiones y guerras de exterminio. Nada de eso ha ocurrido. Nuevas formas de barbarie proliferan atizadas por el fanatismo y, con la multiplicaci&oacute;n de armas de destrucci&oacute;n masiva, no se puede excluir que cualquier grup&uacute;sculo de enloquecidos redentores provoque un d&iacute;a un cataclismo nuclear. Hay que salirles al paso, enfrentarlos y derrotarlos. No son muchos, aunque el estruendo de sus cr&iacute;menes retumbe por todo el planeta y nos abrumen de horror las pesadillas que provocan. No debemos dejarnos intimidar por quienes quisieran arrebatarnos la libertad que hemos ido conquistando en la larga haza&ntilde;a de la civilizaci&oacute;n. Defendamos la democracia liberal, que, con todas sus limitaciones, sigue significando el pluralismo pol&iacute;tico, la convivencia, la tolerancia, los derechos humanos, el respeto a la cr&iacute;tica, la legalidad, las elecciones libres, la alternancia en el poder, todo aquello que nos ha ido sacando de la vida feral y acerc&aacute;ndonos &ndash;aunque nunca llegaremos a alcanzarla&ndash; a la hermosa y perfecta vida que finge la literatura, aquella que s&oacute;lo invent&aacute;ndola, escribi&eacute;ndola y ley&eacute;ndola podemos merecer. Enfrent&aacute;ndonos a los fan&aacute;ticos homicidas defendemos nuestro derecho a so&ntilde;ar y a hacer nuestros sue&ntilde;os realidad. </p>
<p align="justify">En mi juventud, como muchos escritores de mi generaci&oacute;n, fui marxista y cre&iacute; que el socialismo ser&iacute;a el remedio para la explotaci&oacute;n y las injusticias sociales que arreciaban en mi pa&iacute;s, Am&eacute;rica Latina y el resto del Tercer Mundo. Mi decepci&oacute;n del estatismo y el colectivismo y mi tr&aacute;nsito hacia el dem&oacute;crata y el liberal que soy &ndash;que trato de ser&ndash; fue largo, dif&iacute;cil, y se llev&oacute; a cabo despacio y a ra&iacute;z de episodios como la conversi&oacute;n de la Revoluci&oacute;n Cubana, que me hab&iacute;a entusiasmado al principio, al modelo autoritario y vertical de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, el testimonio de los disidentes que consegu&iacute;a escurrirse entre las alambradas del Gulag, la invasi&oacute;n de Checoeslovaquia por los pa&iacute;ses del Pacto de Varsovia, y gracias a pensadores como Raymond Aron, Jean-Fran&ccedil;ois Revel, Isaiah Berlin y Karl Popper, a quienes debo mi revalorizaci&oacute;n de la cultura democr&aacute;tica y de las sociedades abiertas. Esos maestros fueron un ejemplo de lucidez y gallard&iacute;a cuando la <i>intelligentsia </i>de Occidente parec&iacute;a, por frivolidad u oportunismo, haber sucumbido al hechizo del socialismo sovi&eacute;tico, o, peor todav&iacute;a, al aquelarre sanguinario de la revoluci&oacute;n cultural china. </p>
<p align="justify">De ni&ntilde;o so&ntilde;aba con llegar alg&uacute;n d&iacute;a a Par&iacute;s porque, deslumbrado con la literatura francesa, cre&iacute;a que vivir all&iacute; y respirar el aire que respiraron Balzac, Stendhal, Baudelaire, Proust, me ayudar&iacute;a a convertirme en un verdadero escritor, que si no sal&iacute;a del Per&uacute; s&oacute;lo ser&iacute;a un seudo escritor de d&iacute;as domingos y feriados. Y la verdad es que debo a Francia, a la cultura francesa, ense&ntilde;anzas inolvidables, como que la literatura es tanto una vocaci&oacute;n como una disciplina, un trabajo y una terquedad. Viv&iacute; all&iacute; cuando Sartre y Camus estaban vivos y escribiendo, en los a&ntilde;os de Ionesco, Beckett, Bataille y Cioran, del descubrimiento del teatro de Brecht y el cine de Ingmar Bergman, el TNP de Jean Vilar y el Od&eacute;on de Jean Louis Barrault, de la Nouvelle Vague y le Nouveau Roman y los discursos, bell&iacute;simas piezas literarias, de Andr&eacute; Malraux, y, tal vez, el espect&aacute;culo m&aacute;s teatral de la Europa de aquel tiempo, las conferencias de prensa y los truenos ol&iacute;mpicos del general de Gaulle. Pero, acaso, lo que m&aacute;s le agradezco a Francia sea el descubrimiento de Am&eacute;rica Latina. All&iacute; aprend&iacute; que el Per&uacute; era parte de una vasta comunidad a la que hermanaban la historia, la geograf&iacute;a, la problem&aacute;tica social y pol&iacute;tica, una cierta manera de ser y la sabrosa lengua en que hablaba y escrib&iacute;a. Y que en esos mismos a&ntilde;os produc&iacute;a una literatura novedosa y pujante. All&iacute; le&iacute; a Borges, a Octavio Paz, Cort&aacute;zar, Garc&iacute;a M&aacute;rquez, Fuentes, Cabrera Infante, Rulfo, Onetti, Carpentier, Edwards, Donoso y muchos otros, cuyos escritos estaban revolucionando la narrativa en lengua espa&ntilde;ola y gracias a los cuales Europa y buena parte del mundo descubr&iacute;an que Am&eacute;rica Latina no era s&oacute;lo el continente de los golpes de Estado, los caudillos de opereta, los guerrilleros barbudos y las maracas del mambo y el chachach&aacute;, sino tambi&eacute;n ideas, formas art&iacute;sticas y fantas&iacute;as literarias que trascend&iacute;an lo pintoresco y hablaban un lenguaje universal. </p>
<p align="justify">De entonces a esta &eacute;poca, no sin tropiezos y resbalones, Am&eacute;rica Latina ha ido progresando, aunque, como dec&iacute;a el verso de C&eacute;sar Vallejo, todav&iacute;a <i>Hay, hermanos, much&iacute;simo que hacer</i>. Padecemos menos dictaduras que anta&ntilde;o, s&oacute;lo Cuba y su candidata a secundarla, Venezuela, y algunas seudodemocracias populistas y payasas, como las de Bolivia y Nicaragua. Pero en el resto del continente, mas que mal, la democracia est&aacute; funcionando, apoyada en amplios consensos populares, y, por primera vez en nuestra historia, tenemos una izquierda y una derecha que, como en Brasil, Chile, Uruguay, Per&uacute;, Colombia, Rep&uacute;blica Dominicana, M&eacute;xico y casi todo Centroam&eacute;rica, respetan la legalidad, la libertad de cr&iacute;tica, las elecciones y la renovaci&oacute;n en el poder. &Eacute;se es el buen camino y, si persevera en &eacute;l, combate la insidiosa corrupci&oacute;n y sigue integr&aacute;ndose al mundo, Am&eacute;rica Latina dejar&aacute; por fin de ser el continente del futuro y pasar&aacute; a serlo del presente. </p>
<p align="justify">Nunca me he sentido un extranjero en Europa, ni, en verdad, en ninguna parte. En todos los lugares donde he vivido, en Par&iacute;s, en Londres, en Barcelona, en Madrid, en Berl&iacute;n, en Washington, Nueva York, Brasil o la Rep&uacute;blica Dominicana, me sent&iacute; en mi casa. Siempre he hallado una querencia donde pod&iacute;a vivir en paz y trabajando, aprender cosas, alentar ilusiones, encontrar amigos, buenas lecturas y temas para escribir. No me parece que haberme convertido, sin propon&eacute;rmelo, en un ciudadano del mundo, haya debilitado eso que llaman "las ra&iacute;ces", mis v&iacute;nculos con mi propio pa&iacute;s &ndash;lo que tampoco tendr&iacute;a mucha importancia&ndash;, porque, si as&iacute; fuera, las experiencias peruanas no seguir&iacute;an aliment&aacute;ndome como escritor y no asomar&iacute;an siempre en mis historias, aun cuando &eacute;stas parezcan ocurrir muy lejos del Per&uacute;. Creo que vivir tanto tiempo fuera del pa&iacute;s donde nac&iacute; ha fortalecido m&aacute;s bien aquellos v&iacute;nculos, a&ntilde;adi&eacute;ndoles una perspectiva m&aacute;s l&uacute;cida, y la nostalgia, que sabe diferenciar lo adjetivo y lo sustancial y mantiene reverberando los recuerdos. El amor al pa&iacute;s en que uno naci&oacute; no puede ser obligatorio, sino, al igual que cualquier otro amor, un movimiento espont&aacute;neo del coraz&oacute;n, como el que une a los amantes, a padres e hijos, a los amigos entre s&iacute;. </p>
<p align="justify">Al Per&uacute; yo lo llevo en las entra&ntilde;as porque en &eacute;l nac&iacute;, crec&iacute;, me form&eacute;, y viv&iacute; aquellas experiencias de ni&ntilde;ez y juventud que modelaron mi personalidad, fraguaron mi vocaci&oacute;n, y porque all&iacute; am&eacute;, odi&eacute;, goc&eacute;, sufr&iacute; y so&ntilde;&eacute;. Lo que en &eacute;l ocurre me afecta m&aacute;s, me conmueve y exaspera m&aacute;s que lo que sucede en otras partes. No lo he buscado ni me lo he impuesto, simplemente es as&iacute;. Algunos compatriotas me acusaron de traidor y estuve a punto de perder la ciudadan&iacute;a cuando, durante la &uacute;ltima dictadura, ped&iacute; a los gobiernos democr&aacute;ticos del mundo que penalizaran al r&eacute;gimen con sanciones diplom&aacute;ticas y econ&oacute;micas, como lo he hecho siempre con todas las dictaduras, de cualquier &iacute;ndole, la de Pinochet, la de Fidel Castro, la de los talibanes en Afganist&aacute;n, la de los imanes de Ir&aacute;n, la del <i>apartheid </i>de Africa del Sur, la de los s&aacute;trapas uniformados de Birmania (hoy Myanmar). Y lo volver&iacute;a a hacer ma&ntilde;ana si &ndash;el destino no lo quiera y los peruanos no lo permitan&ndash; el Per&uacute; fuera v&iacute;ctima una vez m&aacute;s de un golpe de estado que aniquilara nuestra fr&aacute;gil democracia. Aquella no fue la acci&oacute;n precipitada y pasional de un resentido, como escribieron algunos pol&iacute;grafos acostumbrados a juzgar a los dem&aacute;s desde su propia peque&ntilde;ez. Fue un acto coherente con mi convicci&oacute;n de que una dictadura representa el mal absoluto para un pa&iacute;s, una fuente de brutalidad y corrupci&oacute;n y de heridas profundas que tardan mucho en cerrar, envenenan su futuro y crean h&aacute;bitos y pr&aacute;cticas malsanas que se prolongan a lo largo de las generaciones demorando la reconstrucci&oacute;n democr&aacute;tica. Por eso, las dictaduras deben ser combatidas sin contemplaciones, por todos los medios a nuestro alcance, incluidas las sanciones econ&oacute;micas. Es lamentable que los gobiernos democr&aacute;ticos, en vez de dar el ejemplo, solidariz&aacute;ndose con quienes, como las Damas de Blanco en Cuba, los resistentes venezolanos, o Aung San Suu Kyi y Liu Xiaobo, que se enfrentan con temeridad a las dictaduras que sufren, se muestren a menudo complacientes no con ellos sino con sus verdugos. Aquellos valientes, luchando por su libertad, tambi&eacute;n luchan por la nuestra. </p>
<p align="justify">Un compatriota m&iacute;o, Jos&eacute; Mar&iacute;a Arguedas, llam&oacute; al Per&uacute; el pa&iacute;s de "todas las sangres". No creo que haya f&oacute;rmula que lo defina mejor. Eso somos y eso llevamos dentro todos los peruanos, nos guste o no: una suma de tradiciones, razas, creencias y culturas procedentes de los cuatro puntos cardinales. A m&iacute; me enorgullece sentirme heredero de las culturas prehisp&aacute;nicas que fabricaron los tejidos y mantos de plumas de Nazca y Paracas y los ceramios mochicas o incas que se exhiben en los mejores museos del mundo, de los constructores de Machu Picchu, el Gran Chim&uacute;, Chan Chan, Kuelap, Sip&aacute;n, las huacas de La Bruja y del Sol y de la Luna, y de los espa&ntilde;oles que, con sus alforjas, espadas y caballos, trajeron al Per&uacute; a Grecia, Roma, la tradici&oacute;n judeo-cristiana, el Renacimiento, Cervantes, Quevedo y G&oacute;ngora, y la lengua recia de Castilla que los Andes dulcificaron. Y de que con Espa&ntilde;a llegara tambi&eacute;n el &Aacute;frica con su reciedumbre, su m&uacute;sica y su efervescente imaginaci&oacute;n a enriquecer la heterogeneidad peruana. Si escarbamos un poco descubrimos que el Per&uacute;, como el Aleph de Borges, es en peque&ntilde;o formato el mundo entero. &iexcl;Qu&eacute; extraordinario privilegio el de un pa&iacute;s que no tiene una identidad porque las tiene todas! </p>
<p align="justify">La conquista de Am&eacute;rica fue cruel y violenta, como todas las conquistas, desde luego, y debemos criticarla, pero sin olvidar, al hacerlo, que quienes cometieron aquellos despojos y cr&iacute;menes fueron, en gran n&uacute;mero, nuestros bisabuelos y tatarabuelos, los espa&ntilde;oles que fueron a Am&eacute;rica y all&iacute; se acriollaron, no los que se quedaron en su tierra. Aquellas cr&iacute;ticas, para ser justas, deben ser una autocr&iacute;tica. Porque, al independizarnos de Espa&ntilde;a, hace doscientos a&ntilde;os, quienes asumieron el poder en las antiguas colonias, en vez de redimir al indio y hacerle justicia por los antiguos agravios, siguieron explot&aacute;ndolo con tanta codicia y ferocidad como los conquistadores, y, en algunos pa&iacute;ses, diezm&aacute;ndolo y extermin&aacute;ndolo. Dig&aacute;moslo con toda claridad: desde hace dos siglos la emancipaci&oacute;n de los ind&iacute;genas es una responsabilidad exclusivamente nuestra y la hemos incumplido. Ella sigue siendo una asignatura pendiente en toda Am&eacute;rica Latina. No hay una sola excepci&oacute;n a este oprobio y verg&uuml;enza. </p>
<p align="justify">Quiero a Espa&ntilde;a tanto como al Per&uacute; y mi deuda con ella es tan grande como el agradecimiento que le tengo. Si no hubiera sido por Espa&ntilde;a jam&aacute;s hubiera llegado a esta tribuna, ni a ser un escritor conocido, y tal vez, como tantos colegas desafortunados, andar&iacute;a en el limbo de los escribidores sin suerte, sin editores, ni premios, ni lectores, cuyo talento acaso &ndash;triste consuelo&ndash; descubrir&iacute;a alg&uacute;n d&iacute;a la posteridad. En Espa&ntilde;a se publicaron todos mis libros, recib&iacute; reconocimientos exagerados, amigos como Carlos Barral y Carmen Balcells y tantos otros se desvivieron porque mis historias tuvieran lectores. Y Espa&ntilde;a me concedi&oacute; una segunda nacionalidad cuando pod&iacute;a perder la m&iacute;a. Jam&aacute;s he sentido la menor incompatibilidad entre ser peruano y tener un pasaporte espa&ntilde;ol porque siempre he sentido que Espa&ntilde;a y el Per&uacute; son el anverso y el reverso de una misma cosa, y no s&oacute;lo en mi peque&ntilde;a persona, tambi&eacute;n en realidades esenciales como la historia, la lengua y la cultura. </p>
<p align="justify">De todos los a&ntilde;os que he vivido en suelo espa&ntilde;ol, recuerdo con fulgor los cinco que pas&eacute; en la querida Barcelona a comienzos de los a&ntilde;os setenta. La dictadura de Franco estaba todav&iacute;a en pie y a&uacute;n fusilaba, pero era ya un f&oacute;sil en hilachas, y, sobre todo en el campo de la cultura, incapaz de mantener los controles de anta&ntilde;o. Se abr&iacute;an rendijas y resquicios que la censura no alcanzaba a parchar y por ellas la sociedad espa&ntilde;ola absorb&iacute;a nuevas ideas, libros, corrientes de pensamiento y valores y formas art&iacute;sticas hasta entonces prohibidos por subversivos. Ninguna ciudad aprovech&oacute; tanto y mejor que Barcelona este comienzo de apertura ni vivi&oacute; una efervescencia semejante en todos los campos de las ideas y la creaci&oacute;n. Se convirti&oacute; en la capital cultural de Espa&ntilde;a, el lugar donde hab&iacute;a que estar para respirar el anticipo de la libertad que se vendr&iacute;a. Y, en cierto modo, fue tambi&eacute;n la capital cultural de Am&eacute;rica Latina por la cantidad de pintores, escritores, editores y artistas procedentes de los pa&iacute;ses latinoamericanos que all&iacute; se instalaron, o iban y ven&iacute;an a Barcelona, porque era donde hab&iacute;a que estar si uno quer&iacute;a ser un poeta, novelista, pintor o compositor de nuestro tiempo. Para m&iacute;, aquellos fueron unos a&ntilde;os inolvidables de compa&ntilde;erismo, amistad, conspiraciones y fecundo trabajo intelectual. Igual que antes Par&iacute;s, Barcelona fue una Torre de Babel, una ciudad cosmopolita y universal, donde era estimulante vivir y trabajar, y donde, por primera vez desde los tiempos de la guerra civil, escritores espa&ntilde;oles y latinoamericanos se mezclaron y fraternizaron, reconoci&eacute;ndose due&ntilde;os de una misma tradici&oacute;n y aliados en una empresa com&uacute;n y una certeza: que el final de la dictadura era inminente y que en la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica la cultura ser&iacute;a la protagonista principal. </p>
<p align="justify">Aunque no ocurri&oacute; as&iacute; exactamente, la transici&oacute;n espa&ntilde;ola de la dictadura a la democracia ha sido una de las mejores historias de los tiempos modernos, un ejemplo de como, cuando la sensatez y la racionalidad prevalecen y los adversarios pol&iacute;ticos aparcan el sectarismo en favor del bien com&uacute;n, pueden ocurrir hechos tan prodigiosos como los de las novelas del realismo m&aacute;gico. La transici&oacute;n espa&ntilde;ola del autoritarismo a la libertad, del subdesarrollo a la prosperidad, de una sociedad de contrastes econ&oacute;micos y desigualdades tercermundistas a un pa&iacute;s de clases medias, su integraci&oacute;n a Europa y su adopci&oacute;n en pocos a&ntilde;os de una cultura democr&aacute;tica, ha admirado al mundo entero y disparado la modernizaci&oacute;n de Espa&ntilde;a. Ha sido para m&iacute; una experiencia emocionante y aleccionadora vivirla de muy cerca y a ratos desde dentro. Ojal&aacute; que los nacionalismos, plaga incurable del mundo moderno y tambi&eacute;n de Espa&ntilde;a, no estropeen esta historia feliz. </p>
<p align="justify">Detesto toda forma de nacionalismo, ideolog&iacute;a &ndash;o, m&aacute;s bien, religi&oacute;n&ndash; provinciana, de corto vuelo, excluyente, que recorta el horizonte intelectual y disimula en su seno prejuicios &eacute;tnicos y racistas, pues convierte en valor supremo, en privilegio moral y ontol&oacute;gico, la circunstancia fortuita del lugar de nacimiento. Junto con la religi&oacute;n, el nacionalismo ha sido la causa de las peores carnicer&iacute;as de la historia, como las de las dos guerras mundiales y la sangr&iacute;a actual del Medio Oriente. Nada ha contribuido tanto como el nacionalismo a que Am&eacute;rica Latina se haya balcanizado, ensangrentado en insensatas contiendas y litigios y derrochado astron&oacute;micos recursos en comprar armas en vez de construir escuelas, bibliotecas y hospitales. </p>
<p align="justify">No hay que confundir el nacionalismo de orejeras y su rechazo del "otro", siempre semilla de violencia, con el patriotismo, sentimiento sano y generoso, de amor a la tierra donde uno vio la luz, donde vivieron sus ancestros y se forjaron los primeros sue&ntilde;os, paisaje familiar de geograf&iacute;as, seres queridos y ocurrencias que se convierten en hitos de la memoria y escudos contra la soledad. La patria no son las banderas ni los himnos, ni los discursos apod&iacute;cticos sobre los h&eacute;roes emblem&aacute;ticos, sino un pu&ntilde;ado de lugares y personas que pueblan nuestros recuerdos y los ti&ntilde;en de melancol&iacute;a, la sensaci&oacute;n c&aacute;lida de que, no importa donde estemos, existe un hogar al que podemos volver. </p>
<p align="justify">El Per&uacute; es para m&iacute; una Arequipa donde nac&iacute; pero nunca viv&iacute;, una ciudad que mi madre, mis abuelos y mis t&iacute;os me ense&ntilde;aron a conocer a trav&eacute;s de sus recuerdos y a&ntilde;oranzas, porque toda mi tribu familiar, como suelen hacer los arequipe&ntilde;os, se llev&oacute; siempre a la Ciudad Blanca con ella en su andariega existencia. Es la Piura del desierto, el algarrobo y el sufrido burrito, al que los piuranos de mi juventud llamaban "el pie ajeno" &ndash;lindo y triste apelativo&ndash;, donde descubr&iacute; que no eran las cig&uuml;e&ntilde;as las que tra&iacute;an los bebes al mundo sino que los fabricaban las parejas haciendo unas barbaridades que eran pecado mortal. Es el Colegio San Miguel y el Teatro Variedades donde por primera vez vi subir al escenario una obrita escrita por m&iacute;. Es la esquina de Diego Ferr&eacute; y Col&oacute;n, en el Miraflores lime&ntilde;o &ndash;la llam&aacute;bamos el Barrio Alegre&ndash;, donde cambi&eacute; el pantal&oacute;n corto por el largo, fum&eacute; mi primer cigarrillo, aprend&iacute; a bailar, a enamorar y a declararme a las chicas. Es la polvorienta y temblorosa redacci&oacute;n del diario La Cr&oacute;nica donde, a mis diecis&eacute;is a&ntilde;os, vel&eacute; mis primeras armas de periodista, oficio que, con la literatura, ha ocupado casi toda mi vida y me ha hecho, como los libros, vivir m&aacute;s, conocer mejor el mundo y frecuentar a gente de todas partes y de todos los registros, gente excelente, buena, mala y execrable. Es el Colegio Militar Leoncio Prado, donde aprend&iacute; que el Per&uacute; no era el peque&ntilde;o reducto de clase media en el que yo hab&iacute;a vivido hasta entonces confinado y protegido, sino un pa&iacute;s grande, antiguo, enconado, desigual y sacudido por toda clase de tormentas sociales. Son las c&eacute;lulas clandestinas de Cahuide en las que con un pu&ntilde;ado de sanmarquinos prepar&aacute;bamos la revoluci&oacute;n mundial. Y el Per&uacute; son mis amigos y amigas del Movimiento Libertad con los que por tres a&ntilde;os, entre las bombas, apagones y asesinatos del terrorismo, trabajamos en defensa de la democracia y la cultura de la libertad. </p>
<p align="justify">El Per&uacute; es Patricia, la prima de naricita respingada y car&aacute;cter indomable con la que tuve la fortuna de casarme hace 45 a&ntilde;os y que todav&iacute;a soporta las man&iacute;as, neurosis y rabietas que me ayudan a escribir. Sin ella mi vida se hubiera disuelto hace tiempo en un torbellino ca&oacute;tico y no hubieran nacido &Aacute;lvaro, Gonzalo, Morgana ni los seis nietos que nos prolongan y alegran la existencia. Ella hace todo y todo lo hace bien. Resuelve los problemas, administra la econom&iacute;a, pone orden en el caos, mantiene a raya a los periodistas y a los intrusos, defiende mi tiempo, decide las citas y los viajes, hace y deshace las maletas, y es tan generosa que, hasta cuando cree que me ri&ntilde;e, me hace el mejor de los elogios: "Mario, para lo &uacute;nico que t&uacute; sirves es para escribir". </p>
<p align="justify">Volvamos a la literatura. El para&iacute;so de la infancia no es para m&iacute; un mito literario sino una realidad que viv&iacute; y goc&eacute; en la gran casa familiar de tres patios, en Cochabamba, donde con mis primas y compa&ntilde;eros de colegio pod&iacute;amos reproducir las historias de Tarz&aacute;n y de Salgari, y en la Prefectura de Piura, en cuyos entretechos anidaban los murci&eacute;lagos, sombras silentes que llenaban de misterio las noches estrelladas de esa tierra caliente. En esos a&ntilde;os, escribir fue jugar un juego que me celebraba la familia, una gracia que me merec&iacute;a aplausos, a m&iacute;, el nieto, el sobrino, el hijo sin pap&aacute;, porque mi padre hab&iacute;a muerto y estaba en el cielo. Era un se&ntilde;or alto y buen mozo, de uniforme de marino, cuya foto engalanaba mi velador y a la que yo rezaba y besaba antes de dormir. Una ma&ntilde;ana piurana, de la que todav&iacute;a no creo haberme recobrado, mi madre me revel&oacute; que aquel caballero, en verdad, estaba vivo. Y que ese mismo d&iacute;a nos ir&iacute;amos a vivir con &eacute;l, a Lima. Yo ten&iacute;a once a&ntilde;os y, desde entonces, todo cambi&oacute;. Perd&iacute; la inocencia y descubr&iacute; la soledad, la autoridad, la vida adulta y el miedo. Mi salvaci&oacute;n fue leer, leer los buenos libros, refugiarme en esos mundos donde vivir era exaltante, intenso, una aventura tras otra, donde pod&iacute;a sentirme libre y volv&iacute;a a ser feliz. Y fue escribir, a escondidas, como quien se entrega a un vicio inconfensable, a una pasi&oacute;n prohibida. La literatura dej&oacute; de ser un juego. Se volvi&oacute; una manera de resistir la adversidad, de protestar, de rebelarme, de escapar a lo intolerable, mi raz&oacute;n de vivir. Desde entonces y hasta ahora, en todas las circunstancias en que me he sentido abatido o golpeado, a orillas de la desesperaci&oacute;n, entregarme en cuerpo y alma a mi trabajo de fabulador ha sido la luz que se&ntilde;ala la salida del t&uacute;nel, la tabla de salvaci&oacute;n que lleva al n&aacute;ufrago a la playa. </p>
<p align="justify">Aunque me cuesta mucho trabajo y me hace sudar la gota gorda, y, como todo escritor, siento a veces la amenaza de la par&aacute;lisis, de la sequ&iacute;a de la imaginaci&oacute;n, nada me ha hecho gozar en la vida tanto como pasarme los meses y los a&ntilde;os construyendo una historia, desde su incierto despuntar, esa imagen que la memoria almacen&oacute; de alguna experiencia vivida, que se volvi&oacute; un desasosiego, un entusiasmo, un fantaseo que germin&oacute; luego en un proyecto y en la decisi&oacute;n de intentar convertir esa niebla agitada de fantasmas en una historia. "Escribir es una manera de vivir", dijo Flaubert. S&iacute;, muy cierto, una manera de vivir con ilusi&oacute;n y alegr&iacute;a y un fuego chisporroteante en la cabeza, peleando con las palabras d&iacute;scolas hasta amaestrarlas, explorando el ancho mundo como un cazador en pos de presas codiciables para alimentar la ficci&oacute;n en ciernes y aplacar ese apetito voraz de toda historia que al crecer quisiera tragarse todas las historias. Llegar a sentir el v&eacute;rtigo al que nos conduce una novela en gestaci&oacute;n, cuando toma forma y parece empezar a vivir por cuenta propia, con personajes que se mueven, act&uacute;an, piensan, sienten y exigen respeto y consideraci&oacute;n, a los que ya no es posible imponer arbitrariamente una conducta, ni privarlos de su libre albedr&iacute;o sin matarlos, sin que la historia pierda poder de persuasi&oacute;n, es una experiencia que me sigue hechizando como la primera vez, tan plena y vertiginosa como hacer el amor con la mujer amada d&iacute;as, semanas y meses, sin cesar. </p>
<p align="justify">Al hablar de la ficci&oacute;n, he hablado mucho de la novela y poco del teatro, otra de sus formas excelsas. Una gran injusticia, desde luego. El teatro fue mi primer amor, desde que, adolescente, vi en el Teatro Segura, de Lima, <i>La muerte de un viajante</i>, de Arthur Miller, espect&aacute;culo que me dej&oacute; traspasado de emoci&oacute;n y me precipit&oacute; a escribir un drama con incas. Si en la Lima de los cincuenta hubiera habido un movimiento teatral habr&iacute;a sido dramaturgo antes que novelista. No lo hab&iacute;a y eso debi&oacute; orientarme cada vez m&aacute;s hacia la narrativa. Pero mi amor por el teatro nunca ces&oacute;, dormit&oacute; acurrucado a la sombra de las novelas, como una tentaci&oacute;n y una nostalgia, sobre todo cuando ve&iacute;a alguna pieza subyugante. A fines de los setenta, el recuerdo pertinaz de una t&iacute;a abuela centenaria, la Mama&eacute;, que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida, cort&oacute; con la realidad circundante para refugiarse en los recuerdos y la ficci&oacute;n, me sugiri&oacute; una historia. Y sent&iacute;, de manera fat&iacute;dica, que aquella era una historia para el teatro, que s&oacute;lo sobre un escenario cobrar&iacute;a la animaci&oacute;n y el esplendor de las ficciones logradas. La escrib&iacute; con el temblor excitado del principiante y goc&eacute; tanto vi&eacute;ndola en escena, con Norma Aleandro en el papel de la hero&iacute;na, que, desde entonces, entre novela y novela, ensayo y ensayo, he reincidido varias veces. Eso s&iacute;, nunca imagin&eacute; que, a mis setenta a&ntilde;os, me subir&iacute;a (deber&iacute;a decir mejor me arrastrar&iacute;a) a un escenario a actuar. Esa temeraria aventura me hizo vivir por primera vez en carne y hueso el milagro que es, para alguien que se ha pasado la vida escribiendo ficciones, encarnar por unas horas a un personaje de la fantas&iacute;a, vivir la ficci&oacute;n delante de un p&uacute;blico. Nunca podr&eacute; agradecer bastante a mis queridos amigos, el director Joan Oll&eacute; y la actriz Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n, haberme animado a compartir con ellos esa fant&aacute;stica experiencia (pese al p&aacute;nico que la acompa&ntilde;&oacute;). </p>
<p align="justify">La literatura es una representaci&oacute;n falaz de la vida que, sin embargo, nos ayuda a entenderla mejor, a orientarnos por el laberinto en el que nacimos, transcurrimos y morimos. Ella nos desagravia de los reveses y frustraciones que nos inflige la vida verdadera y gracias a ella desciframos, al menos parcialmente, el jerogl&iacute;fico que suele ser la existencia para la gran mayor&iacute;a de los seres humanos, principalmente aquellos que alentamos m&aacute;s dudas que certezas, y confesamos nuestra perplejidad ante temas como la trascendencia, el destino individual y colectivo, el alma, el sentido o el sinsentido de la historia, el m&aacute;s ac&aacute; y el m&aacute;s all&aacute; del conocimiento racional. </p>
<p align="justify">Siempre me ha fascinado imaginar aquella incierta circunstancia en que nuestros antepasados, apenas diferentes todav&iacute;a del animal, reci&eacute;n nacido el lenguaje que les permit&iacute;a comunicarse, empezaron, en las cavernas, en torno a las hogueras, en noches hirvientes de amenazas &ndash;rayos, truenos, gru&ntilde;idos de las fieras&ndash;, a inventar historias y a cont&aacute;rselas. Aquel fue el momento crucial de nuestro destino, porque, en esas rondas de seres primitivos suspensos por la voz y la fantas&iacute;a del contador, comenz&oacute; la civilizaci&oacute;n, el largo transcurrir que poco a poco nos humanizar&iacute;a y nos llevar&iacute;a a inventar al individuo soberano y a desgajarlo de la tribu, la ciencia, las artes, el derecho, la libertad, a escrutar las entra&ntilde;as de la naturaleza, del cuerpo humano, del espacio y a viajar a las estrellas. Aquellos cuentos, f&aacute;bulas, mitos, leyendas, que resonaron por primera vez como una m&uacute;sica nueva ante auditorios intimidados por los misterios y peligros de un mundo donde todo era desconocido y peligroso, debieron ser un ba&ntilde;o refrescante, un remanso para esos esp&iacute;ritus siempre en el qui&eacute;n vive, para los que existir quer&iacute;a decir apenas comer, guarecerse de los elementos, matar y fornicar. Desde que empezaron a so&ntilde;ar en colectividad, a compartir los sue&ntilde;os, incitados por los contadores de cuentos, dejaron de estar atados a la noria de la supervivencia, un remolino de quehaceres embrutecedores, y su vida se volvi&oacute; sue&ntilde;o, goce, fantas&iacute;a y un designio revolucionario: romper aquel confinamiento y cambiar y mejorar, una lucha para aplacar aquellos deseos y ambiciones que en ellos azuzaban las vidas figuradas, y la curiosidad por despejar las inc&oacute;gnitas de que estaba constelado su entorno. </p>
<p align="justify">Ese proceso nunca interrumpido se enriqueci&oacute; cuando naci&oacute; la escritura y las historias, adem&aacute;s de escucharse, pudieron leerse y alcanzaron la permanencia que les confiere la literatura. Por eso, hay que repetirlo sin tregua hasta convencer de ello a las nuevas generaciones: la ficci&oacute;n es m&aacute;s que un entretenimiento, m&aacute;s que un ejercicio intelectual que aguza la sensibilidad y despierta el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico. Es una necesidad imprescindible para que la civilizaci&oacute;n siga existiendo, renov&aacute;ndose y conservando en nosotros lo mejor de lo humano. Para que no retrocedamos a la barbarie de la incomunicaci&oacute;n y la vida no se reduzca al pragmatismo de los especialistas que ven las cosas en profundidad pero ignoran lo que las rodea, precede y contin&uacute;a. Para que no pasemos de servirnos de las m&aacute;quinas que inventamos a ser sus sirvientes y esclavos. Y porque un mundo sin literatura ser&iacute;a un mundo sin deseos ni ideales ni desacatos, un mundo de aut&oacute;matas privados de lo que hace que el ser humano sea de veras humano: la capacidad de salir de s&iacute; mismo y mudarse en otro, en otros, modelados con la arcilla de nuestros sue&ntilde;os. </p>
<p align="justify">De la caverna al rascacielos, del garrote a las armas de destrucci&oacute;n masiva, de la vida tautol&oacute;gica de la tribu a la era de la globalizaci&oacute;n, las ficciones de la literatura han multiplicado las experiencias humanas, impidiendo que hombres y mujeres sucumbamos al letargo, al ensimismamiento, a la resignaci&oacute;n. Nada ha sembrado tanto la inquietud, removido tanto la imaginaci&oacute;n y los deseos, como esa vida de mentiras que a&ntilde;adimos a la que tenemos gracias a la literatura para protagonizar las grandes aventuras, las grandes pasiones, que la vida verdadera nunca nos dar&aacute;. Las mentiras de la literatura se vuelven verdades a trav&eacute;s de nosotros, los lectores transformados, contaminados de anhelos y, por culpa de la ficci&oacute;n, en permanente entredicho con la mediocre realidad. Hechicer&iacute;a que, al ilusionarnos con tener lo que no tenemos, ser lo que no somos, acceder a esa imposible existencia donde, como dioses paganos, nos sentimos terrenales y eternos a la vez, la literatura introduce en nuestros esp&iacute;ritus la inconformidad y la rebeld&iacute;a, que est&aacute;n detr&aacute;s de todas las haza&ntilde;as que han contribuido a disminuir la violencia en las relaciones humanas. A disminuir la violencia, no a acabar con ella. Porque la nuestra ser&aacute; siempre, por fortuna, una historia inconclusa. Por eso tenemos que seguir so&ntilde;ando, leyendo y escribiendo, la m&aacute;s eficaz manera que hayamos encontrado de aliviar nuestra condici&oacute;n perecedera, de derrotar a la carcoma del tiempo y de convertir en posible lo imposible. </p>
<p align="justify">Estocolmo, 7 de diciembre de 2010 </p>
</span></span></span></p>]]></description>
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<title>Borges y Vargas Llosa </title>
<link>http://www.todoschile.cl/content/view/1129840/Borges-y-Vargas-Llosa.html</link>
<pubDate>Wed, 01 Dec 2010 18:24:36 -0300</pubDate>
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<dc:creator>El Maestro</dc:creator>
<description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">por Jorge Edwards.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><img src="http://blogs.lasegunda.com/fotos/edwards_jorge.jpg" /></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">Estoy en un bistr&oacute; que se llama Le timbre o algo muy parecido, en la rue Saint-Beuve, casi debajo de las ventanas de un departamento al que iba mucho hace cuarenta y ocho a&ntilde;os, antes de que la mitad de mis lectores hubiera nacido. Era un sitio destartalado y espacioso donde viv&iacute;an Sergio Castillo y Mario Carre&ntilde;o, donde hab&iacute;a una gran olla que alguien revolv&iacute;a siempre con un cuchar&oacute;n de palo y que humeaba siempre, y donde suced&iacute;an muchas cosas, muchos encuentros, las conversaciones m&aacute;s sorprendentes. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">Pues bien, en Le timbre hay poco espacio, no es f&aacute;cil entrar a las mesas ni salir de ellas, y se produce una proximidad y una inevitable familiaridad con la gente de las mesas vecinas. Por mi parte, me siento inspirado por sombras amistosas: Castillo y Carre&ntilde;o, algunos otros que acud&iacute;an en forma habitual, como el pintor Camacho y el escultor C&aacute;rdenas, cubanos, o Alvaro de Silva, que hab&iacute;a viajado con Neruda al Lejano Oriente, que despu&eacute;s hab&iacute;a hecho carrera en el cine incipiente de la India, hab&iacute;a sido profesor de literatura en los Estados Unidos y hab&iacute;a terminado por encallar en Par&iacute;s, en un hotelucho de la rue des Carmes, con o sin aguacero. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">Sombras, he dicho, amistosas, sin contar la que le da el nombre a la calle, el gran cr&iacute;tico del siglo XIX, el escritor de los Lunes, modelo lejano de nuestro Hern&aacute;n D&iacute;az Arrieta, Alone. Estamos sentados, pues, codo a codo con dos se&ntilde;oras que hablan en forma infatigable, incesante, informada, de literatura. Tienen varios libros dispersos en la mesa, de modo que no es f&aacute;cil hacerles un espacio a los platos y a la copa de vino. Y entre los libros, tres vol&uacute;menes completamente in&eacute;ditos, de formato peque&ntilde;o, de no m&aacute;s de ochenta o cien p&aacute;ginas cada uno, de Mario Vargas Llosa. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">Mi compa&ntilde;era de mesa pregunta por el segundo de los vol&uacute;menes, cuyo t&iacute;tulo no alcanzamos a leer, y una de nuestras vecinas, amable, sonriente, lo exhibe ante nuestra vista: Medio siglo con Borges. Resulta que la vecina es la editora actual de los Cahiers de l&rsquo;Herne y de la editorial del mismo nombre. En mis buenos tiempos, convers&eacute; un par de veces con Dominique de Roux, el fundador y primer editor de aquellos c&eacute;lebres cuadernos, que agruparon a la vanguardia, a la literatura m&aacute;s incisiva, m&aacute;s provocativa, m&aacute;s avanzada de aquellos a&ntilde;os. La se&ntilde;ora del lado m&iacute;o, la actual editora de l&rsquo;Herne, me mira de soslayo con cierta curiosidad, la del frente se r&iacute;e, mi compa&ntilde;era de mesa da mis se&ntilde;as, cosa que no suelo hacer, y a los pocos d&iacute;as me llegan los tres libritos, reci&eacute;n salidos del horno, con una tarjeta de saludo. En Par&iacute;s pasan estas cosas. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">&nbsp;</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">En Par&iacute;s, a pesar de la fama de malas pulgas que rodea a sus habitantes, existe, al mismo tiempo, una especie de complicidad, una conciencia difusa y un evidente orgullo de ser parisino. S&oacute;lo he observado un sentimiento comparable en Nueva York, entre los neoyorquinos. La gente se saluda en los ascensores y los vecinos de mesa en los restaurantes suelen hacerse una venia, o cambiar, en la hora del caf&eacute;, un par de palabras: costumbres civilizadas que nosotros, en Chile, todav&iacute;a no aprendemos, y que aqu&iacute;, por suerte, perduran. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">&nbsp;</span></p>
<p class="body" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">Abro y me leo en poco rato el primero de los cuadernillos, el de Borges. Comienza con unas Preguntas a Borges formuladas en Par&iacute;s, en la segunda mitad de 1964, y publicadas en Expreso, de Lima, a fines de noviembre de ese a&ntilde;o. Eran tiempos en que nos ve&iacute;amos con Mario casi todos los d&iacute;as. Se podr&iacute;a agregar algo m&aacute;s, propio de una biograf&iacute;a o de una autobiograf&iacute;a literaria. Era un per&iacute;odo de intensa evoluci&oacute;n intelectual, de formidables descubrimientos, de apasionados rechazos. Vargas Llosa, por ejemplo, se alejaba notoriamente de la &oacute;rbita de Jean-Paul Sartre, en la que se encontraba sumergido hasta la camisa en los d&iacute;as de nuestro primer encuentro, e ingresaba a tientas, con paso lento, pero seguro, en la de Jorge Luis Borges, Albert Camus, algunos otros. A Borges, como es l&oacute;gico, le pregunta por sus preferencias en la literatura francesa y el maestro se refiere a tres escritores: a Michel de Montaigne, a Gustave Flaubert y a un escritor &ldquo;personalmente desagradable, a juzgar por sus libros, pero que se esforzaba por ser desagradable y que lo ha conseguido&rdquo;, que era L&eacute;on Bloy. Lo que le interesaba en Bloy era una idea recogida en sus lecturas de cabalistas y de escritores m&iacute;sticos, del estilo de Swedenborg, el sueco, seg&uacute;n la cual el universo &ldquo;ser&iacute;a una especie de escritura, como una criptograf&iacute;a de la divinidad&rdquo;. </span></p>
<p class="body" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">&nbsp;</span></p>
<p class="body" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">Sacamos una conclusi&oacute;n: Borges, hombre de libros y de bibliotecas, se fascinaba ante la noci&oacute;n de que el universo pudiera ser un libro abierto, escrito por Dios y que uno intenta leer con asombro, con dificultad, con interpretaciones aventuradas, inseguras. Mario le pregunta a Borges por los dos Flaubert que &eacute;l encuentra, el de las novelas realistas, como Madame Bovary, y el de las grandes reconstrucciones hist&oacute;ricas. Borges contesta que hay un tercero, y es el que le interesa m&aacute;s: el de la novela experimental, inacabada, p&oacute;stuma, Bouvard et P&eacute;cuchet. Dos escribientes jubilados se encuentran en uno de los muelles del Canal de San Mart&iacute;n, muelle que lleva nombre de batalla napole&oacute;nica, v&iacute;a acu&aacute;tica que es una de las obras urbanas m&aacute;s ambiciosas de Napole&oacute;n Bonaparte, y deciden reunirse todos los d&iacute;as para seguir escribiendo, llenando papeles, investigando temas diversos y aparentemente in&uacute;tiles: las urnas griegas y romanas, por ejemplo, las alas de las mariposas, las costumbres de las abejas o de las hormigas. El libro que van a escribir, que se escribe frente a los lectores, es melanc&oacute;lico, humor&iacute;stico, de una iron&iacute;a sangrienta. A veces nos re&iacute;mos a carcajadas, mientras los dos escribientes o escribidores, encorvados sobre sus mesas de trabajo, prosiguen su tarea con terquedad, con voluntad indomable. </span></p>
<p class="body" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">&nbsp;</span></p>
<p class="body" style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;">El lector empieza a descubrir una noci&oacute;n de la naturaleza humana, de la necesidad misteriosa de la escritura, del libro del universo, que los dos improvisados amigos se han propuesto completar a la manera de un mosaico. Nos quedamos pensativos. Volvamos por un momento al realismo de La casa verde, pensamos, pero no dejemos de lado el enigm&aacute;tico, el infinito Bouvard et P&eacute;cuchet, obra final de un lector de Montaigne, de Flaubert, de Schopenhauer y de Swedenborg, el del universo concebido en forma de biblioteca. </span></p>
<p class="body">Fuente: emol</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>]]></description>
<wfw:commentRss>http://www.todoschile.cl/rss/comments/view/1129840</wfw:commentRss>
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<title>RAZONES PARA UNA POLÍTICA DE APOYO AL ARTE</title>
<link>http://www.todoschile.cl/content/view/718269/RAZONES-PARA-UNA-POLITICA-DE-APOYO-AL-ARTE.html</link>
<pubDate>Fri, 05 Feb 2010 13:26:10 -0300</pubDate>
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<dc:creator>Arturo Ruiz</dc:creator>
<description><![CDATA[<h2><a href="http://wwwarturoruiz.wordpress.com/2010/01/27/razones-para-una-politica-de-apoyo-al-arte/" rel="bookmark" title="RAZONES PARA UNA POL&Iacute;TICA DE APOYO AL&nbsp;ARTE"><br /></a></h2>
<div class="postinfo">
Publicado el <span class="postdate">27 Enero 2010</span> por Arturo Ruiz Ortega EN <a href="http://wwwarturoruiz.wordpress.com">DESDE LA ABSOLUTA...</a>				</div>
<div class="snap_preview">
<p style="text-align: justify;"><img style="float: left;" class="alignright" src="http://tomelloso.cuadernosciudadanos.net/lawfuldrug/media/Image/lawfuldrug/dali-hombre-nuevo.jpg" width="261" height="229" />La
vieja raz&oacute;n a veces parece tan fr&iacute;a&hellip; &iquest;d&oacute;nde es que los mortales pueden
encontrar algo que realmente los haga grandes? Nuestras acciones deben
ser controladas por nuestro pensamiento, porque si nos dejamos llevar
por los impulsos ciegos de nuestros corazones, nos perder&iacute;amos en una
serie de sinsentidos mayores a&uacute;n que el sinsentido diario al que
estamos sometidos. Entonces ponemos como salvaguarda una serie de
premisas de orden pr&aacute;ctico, &eacute;tico e incluso trascendental. Pertenezco a
la raza con vocaci&oacute;n de exceso y he sufrido ya las consecuencias de los
mismos m&aacute;s de una vez&hellip; ya no soy tan joven como para soportar lo que
alguna vez fui capaz de tolerar con soberbia.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Pero una vida enmarcada en el
contexto de la moderaci&oacute;n es siempre una vida de fuerza contenida. Los
que amamos muchas veces dependen de nosotros, adem&aacute;s, como todos,
tenemos un cierto apego por nuestra vida y queremos conservarla porque
estamos seguros de que no tenemos otra, o, en caso de sostener alguna
creencia inveros&iacute;mil, tenemos un instinto de auto conservaci&oacute;n que
domina a todos los dem&aacute;s, tanto para el bien propio como para el de la
especie. Por ello no cedemos al exceso que desea todo el resto de
nuestra naturaleza. Nos cuidamos y cuidamos de los que amamos.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">&iquest;D&oacute;nde entonces puede escapar el
impulso arrollador del deseo? La gente que es adicta a las compras
tarda demasiado tiempo en darse cuenta de que si la &uacute;ltima compra no
fue capaz de darle satisfacci&oacute;n, es muy probable que tampoco lo haga la
pr&oacute;xima. El m&aacute;s delicioso banquete&nbsp; termina hastiando nuestros
paladares y si la comida es excesiva nuestro aparato digestivo nos
pasar&aacute; la cuenta con verdadero resentimiento. No puede el macho amar a
todas las hembras ni la hembra a todos los machos y para qu&eacute; hablar de
las pasiones que no siguen la regla convencional. A ello se deben sumar
los deseos que no dejan de existir por muchos que su objeto sea
imposible de realizar o conocer: el deseo de inmortalidad, de recorrer
el universo m&aacute;s r&aacute;pido que los cuerpos m&aacute;s veloces, de ver a los
faraones del pasado, de desentra&ntilde;ar por fin el misterio del origen de
todas las cosas.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">La lentitud de la raz&oacute;n ha sido
inversamente proporcional a sus logros. Los fil&oacute;sofos que so&ntilde;aron con
las respuestas disponibles hoy murieron hace miles a&ntilde;os y en miles de
a&ntilde;os reci&eacute;n podr&aacute;n conocerse las respuestas a mis preguntas o las
preguntas que desconozco. No tengo el tiempo, mi vida es breve.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">&iquest;Acaso por ello deba contentarme
con aceptar las respuestas del sacerdote, por mucho que violenten a mi
inteligencia que le grita un gigantesco ment&iacute;s?&nbsp; No. Ello no s&oacute;lo ser&iacute;a
deshonesto, sino que adem&aacute;s imposible. Ah&iacute; estar&iacute;a constantemente
vigilante mi raz&oacute;n dici&eacute;ndome que el cura miente y acus&aacute;ndome de
cobard&iacute;a.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">&iquest;Ad&oacute;nde puede viajar entonces mi
impulso devorador de soles? &iquest;D&oacute;nde puede mi consciencia encontrar la
satisfacci&oacute;n a todo su monumental deseo? All&iacute; adelante, ya sea con los
colores de la pintura o los vidrios, el maleable metal, o las meras y
vol&aacute;tiles palabras que se fijan en las pantallas, est&aacute; la posibilidad
de que nos creemos mundos. Como ejemplo, est&aacute;n all&iacute; todas las
creaciones de nuestros ancestros y de nuestros contempor&aacute;neos, quienes
haciendo uso de su imaginaci&oacute;n nos mostraron que otros mundo s&iacute; son
posibles para la consciencia que no est&aacute; dispuesta a enga&ntilde;arse, pero
que tampoco puede renunciar a s&iacute; misma.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Las m&aacute;s bellacas acciones y los m&aacute;s
grandes temores se transforman en aventura para Conan Doyle o
Lovecraft.&nbsp; Dal&iacute; vulnera todas las leyes de la f&iacute;sica y derrite los
s&oacute;lidos sin perder sus propiedades, mientras que los hombres nuevos
nacen de huevos con formas de mundo. Los poetas han ensalzado hasta la
redenci&oacute;n los deseos m&aacute;s inmorales y Edipo es celebrado pese a que
rompi&oacute; el &uacute;ltimo de los tab&uacute;es. En el arte estamos m&aacute;s all&aacute; de la
realidad sin perder nuestro sentido de la misma. Nos abandonamos a
mundos divinos sin tener que enga&ntilde;arnos con crueles dioses
inexistentes. En el arte la ficci&oacute;n no abandona a la verdad ni la
verdad a la ficci&oacute;n y la falsedad por fin desaparece.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">El arte es la inmortalidad de los mortales que los dioses, de existir, envidiar&iacute;an.</p>
</div>]]></description>
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<title>AL QUE SE VISTE CON ROPA AGENA, EN CUALQUIER MOMENTO LO EMPELOTAN. </title>
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<pubDate>Sat, 10 Oct 2009 14:47:00 -0400</pubDate>
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<dc:creator>jorge Muñoz Cerda</dc:creator>
<description><![CDATA[<p>
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<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><img style="margin-left: 4px; margin-right: 4px; margin-top: 4px; margin-bottom: 4px; border: 0" title="http://bligoo.com/media/users/1/56758/images/public/195/universales_cultura_chilena.jpg" src="http://bligoo.com/media/users/1/56758/images/public/195/universales_cultura_chilena.jpg?v=1255200391769" height="824" width="454" /><span lang="ES-TRAD">Recientemente<span>&nbsp; </span><span>&nbsp;</span>hemos
visto<span>&nbsp;&nbsp; </span>como<span>&nbsp; </span>descaradamente,<span>&nbsp; </span>activistas pol&iacute;ticos de <st1:personname productid="la Concertaci&#65523;n" w:st="on">la Concertaci&oacute;n</st1:personname><span>&nbsp; </span>designados en cargos vinculados<span>&nbsp; </span>al desarrollo cultural, <span>&nbsp;</span>sectarios por resentimiento con<span>&nbsp; </span>p&aacute;nico<span>&nbsp;
</span>a perder el exiguo poder, <span>&nbsp;</span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span>matan moral y socialmente<span>&nbsp; </span>la historia regional y la gesti&oacute;n<span>&nbsp; </span>de sus personajes. Cuando <span>&nbsp;</span>estos &uacute;ltimos no son de sus filas. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD">Indudablemente,<span>&nbsp; </span>la ocurrencia de<span>&nbsp;&nbsp; </span>estas estrategias pol&iacute;ticas vienen<span>&nbsp; </span>de sus<span>&nbsp;
</span>guaridas<span>&nbsp; </span>centralizadas<span>&nbsp; </span>en Santiago,<span>&nbsp;&nbsp;
</span>donde habitan los seres pensantes,<span>&nbsp;
</span>ac&aacute;<span>&nbsp;&nbsp; </span>en <st1:personname productid="la Provincia" w:st="on">la Provincia</st1:personname> <span>&nbsp;&nbsp;</span>las<span>&nbsp;&nbsp;
</span>&ldquo;Jefaturas&rdquo; designadas<span>&nbsp;&nbsp; </span>bajo<span>&nbsp; </span>espurios &ldquo;concursos&rdquo; para ocupar cargos en la
administraci&oacute;n p&uacute;blica <span>&nbsp;</span>inherentes<span>&nbsp; </span>a<span>&nbsp; </span>instituciones
culturales<span>&nbsp; </span>solo ejecutan <span>&nbsp;</span>instrucciones.<span>&nbsp;
</span>Al mas puro estilo<span>&nbsp; </span>de la antigua
Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica.<span>&nbsp; </span><span>&nbsp;</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD">Es decir,<span>&nbsp; </span>las iniciativas y gesti&oacute;n <span>&nbsp;</span>de cada obra<span>&nbsp;
</span>pertenec&iacute;a<span>&nbsp;&nbsp; </span>a la <span>&nbsp;</span>gerontocracia<span>&nbsp;
</span>del Kremlin, por eso,<span>&nbsp; </span>los
funcionarios designados a cargo<span>&nbsp; </span>de<span>&nbsp; </span>las instituciones del Estado,<span>&nbsp;&nbsp; </span>para congraciarse<span>&nbsp; </span>con<span>&nbsp;&nbsp;
</span>sus<span>&nbsp; </span>mentores pol&iacute;ticos<span>&nbsp;&nbsp; </span>deb&iacute;an obligadamente<span>&nbsp;&nbsp; </span>ubicar en cada obra<span>&nbsp;&nbsp; </span>importante inaugurada<span>&nbsp; </span>para el &ldquo;pueblo&rdquo;<span>&nbsp; </span>o mas bien<span>&nbsp;
</span>para satisfacci&oacute;n del ego<span>&nbsp; </span>- como
ocurri&oacute; recientemente<span>&nbsp; </span>en una
instituci&oacute;n<span>&nbsp; </span>cultural<span>&nbsp; </span>en<span>&nbsp; </span>Temuco
- <span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span>un<span>&nbsp;
</span><span>&nbsp;</span>gran<span>&nbsp; </span>panel<span>&nbsp;&nbsp;
</span>con los nombres<span>&nbsp;&nbsp; </span>de<span>&nbsp;&nbsp; </span>los seres pensantes.<span>&nbsp; </span>Y de ah&iacute;<span>&nbsp;&nbsp;
</span><span>&nbsp;</span>hacia abajo.<span>&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span><span>&nbsp;</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;</span>Esto<span>&nbsp;
</span>es<span>&nbsp; </span><span>&nbsp;&nbsp;</span>aberrante y <span>&nbsp;</span>perverso, <span>&nbsp;&nbsp;</span>engendra odios<span>&nbsp; </span>y<span>&nbsp; </span>rencores,<span>&nbsp; </span><span>&nbsp;</span>es<span>&nbsp; </span>el
germen<span>&nbsp; </span>para<span>&nbsp;&nbsp; </span>que los ciudadanos <span>&nbsp;</span>pierdan <span>&nbsp;&nbsp;</span>la noci&oacute;n de pertenencia<span>&nbsp; </span>a <st1:personname productid="la Regi&#65523;n" w:st="on">la Regi&oacute;n</st1:personname><span>&nbsp; </span>y <span>&nbsp;</span>a la ciudad<span>&nbsp;
</span>y se sientan<span>&nbsp;&nbsp; </span>sicol&oacute;gicamente
excluidos<span>&nbsp; </span>del<span>&nbsp;&nbsp; </span>aporte<span>&nbsp;
</span>que han hecho<span>&nbsp; </span>para el desarrollo
de <st1:personname productid="la Regi&#65523;n.  En" w:st="on"><st1:personname productid="la Regi&#65523;n." w:st="on">la Regi&oacute;n.</st1:personname><span>&nbsp; </span>En</st1:personname> el futuro Gobierno<span>&nbsp; </span>de Sebastian Pi&ntilde;era<span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;</span>haremos
absolutamente<span>&nbsp;&nbsp; </span>todos<span>&nbsp; </span>los cambios<span>&nbsp;
</span>necesarios<span>&nbsp; </span><span>&nbsp;</span><span>&nbsp;&nbsp;</span>para<span>&nbsp; </span>respetar<span>&nbsp;&nbsp;
</span>al hombre y<span>&nbsp; </span>sus obras <span>&nbsp;</span>que dieron origen a la creaci&oacute;n de
cultura;<span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><span>&nbsp;</span>porque no necesitamos &ldquo;vestirnos con ropa
ajena&rdquo;.<span>&nbsp; </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD">En la nueva
concepci&oacute;n val&oacute;rica y &eacute;tica<span>&nbsp; </span><span>&nbsp;</span>se<span>&nbsp;&nbsp; </span>incluye<span>&nbsp; </span>el<span>&nbsp; </span>respeto
al derecho<span>&nbsp; </span>intelectual <span>&nbsp;</span>autoria<span>&nbsp;
</span>y<span>&nbsp; </span>gesti&oacute;n<span>&nbsp;&nbsp; </span>de los grandes proyectos<span>&nbsp;&nbsp; </span>liderados<span>&nbsp;&nbsp;
</span>por<span>&nbsp; </span>nuestra<span>&nbsp; </span>gente de <st1:personname productid="la IX" w:st="on">la IX</st1:personname> regi&oacute;n.<span>&nbsp;&nbsp;
</span>No <span>&nbsp;</span>nos importa<span>&nbsp; </span>en que vereda pol&iacute;tica se encuentren, les
otorgaremos<span>&nbsp; </span>el derecho<span>&nbsp; </span>bien ganado<span>&nbsp;
</span>a ser<span>&nbsp; </span>mencionados, <span>&nbsp;&nbsp;</span>reconocidos y <span>&nbsp;</span>honrados<span>&nbsp;
</span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span>como ciudadanos, <span>&nbsp;&nbsp;</span>cuyo aporte intelectual o material<span>&nbsp; </span>en el &aacute;mbito de la cultura ayud&oacute;<span>&nbsp; </span>a crear <span>&nbsp;</span>nuestra identidad<span>&nbsp; </span>y demuestra<span>&nbsp;
</span>la fuerza<span>&nbsp; </span>y el<span>&nbsp; </span>significado<span>&nbsp;
</span>que tiene <st1:personname productid="la IX Regi&#65523;n" w:st="on"><st1:personname productid="la IX" w:st="on">la IX</st1:personname> Regi&oacute;n</st1:personname><span>&nbsp; </span>.en el coraz&oacute;n de sus habitantes.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"><b><span lang="ES-TRAD">Profesionales por el Cambio, Renovaci&oacute;n Nacional <o:p></o:p></span></b></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></p>
</p>]]></description>
<wfw:commentRss>http://www.todoschile.cl/rss/comments/view/630019</wfw:commentRss>
</item>
<item>
<title>Basta de violación a los cementerios Mapuches </title>
<link>http://www.todoschile.cl/content/view/624406/Basta-de-violacion-a-los-cementerios-Mapuches.html</link>
<pubDate>Sun, 04 Oct 2009 17:44:04 -0400</pubDate>
<guid isPermaLink="false">http://www.todoschile.cl/content/view/624406/Basta-de-violacion-a-los-cementerios-Mapuches.html</guid>
<dc:creator>jorge Muñoz Cerda</dc:creator>
<description><![CDATA[<p><br />De acuerdo a la literatura   existente  en   las ciencias sociales especialmente en  Antropolog&iacute;a, cada comunidad mapuche, cuyo h&aacute;bitat natural es la novena regi&oacute;n  en el siglo dispon&iacute;an de  19  de 5  sitios destinados a la sepultura de sus  difuntos.  El catastro  de reducciones  que maneja la CONADI   indica que  hay sobre 2000  comunidades o reducciones  en   las regiones octava, novena y d&eacute;cima..&nbsp;<br /><br />&nbsp;En consecuencia,    te&oacute;ricamente   estamos asentados sobre 10.000  cementerios ind&iacute;genas   con caracter&iacute;sticas  arqueol&oacute;gicas, sin mencionar aquellos sitios donde fueron sepultados  personas de este grupo &eacute;tnico de manera    aislada.   Esta caracter&iacute;stica  espec&iacute;fica   otorga un perfil antropol&oacute;gico y arqueol&oacute;gico a la novena regi&oacute;n  muy    singular    y  especial   para el tratamiento del patrimonio cultural.&nbsp;<br /><br />&nbsp;Veamos,   los hallazgos arqueol&oacute;gicos    situados cronol&oacute;gicamente   en un rango de   de cien a doscientos a&ntilde;os,   tienen   sobrevivientes  que  habitan en las diversas comunidades mapuche del presente. En consideraci&oacute;n a esta realidad   proponemos   que  a la regi&oacute;n se declare de &ldquo;alta sensibilidad   &ldquo;antropo-arqueologica&rdquo;.   En el presente, la aplicaci&oacute;n de la Ley del Medio Ambiente  que   obliga a las empresas y al Estado a realizar estudios arqueol&oacute;gicos para el desarrollo de  proyectos  de desarrollo,  se cumple  en cierto  nivel de importancia.&nbsp;<br /><br />Los estudios en cuesti&oacute;n  privilegian   el rescate de eventuales evidencias  culturales   sin  considerar   los sentimientos afectivos de  los sobrevivientes mapuche del lugar, quienes observan como un Huinca  designado por el Estado   guarda en una caja las osamentas de sus abuelos o tarabuelos, t&iacute;os o parientes consangu&iacute;neos que despu&eacute;s de este procedimiento administrativo  o con fines de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica  ellos nunca  mas ver&aacute;n. &nbsp;<br /><br />Lo mas  invasivo  y contrario a los derechos de los muertos  para  descansar en paz  bajo el sub suelo,      excluye a los     habitantes de la comunidad, para opinar u oponerse   a la excavaci&oacute;n de sus cementerios ancestrales. Porque   seg&uacute;n la Ley de Monumentos Nacionales  el hallazgo pertenece al Estado de Chile, en lineas generales es un vasallaje  camuflado de legalidad -   una contradicci&oacute;n incre&iacute;ble -   en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os  donde los gobiernos de la concertaci&oacute;n   hablan en el discurso   de   la deuda hist&oacute;rica con el pueblo mapuche;      en la practica   no se respeta el sagrado derecho   de  honrar a sus  muertos y dejarlos descansar en paz en paz.   &nbsp;<br /><br />Nuestra propuesta, apunta a que  los estudios  arqueol&oacute;gicos y antropol&oacute;gicos,  en la regi&oacute;n  establecida previamente  la  legitimidad  deben ser     discutidos   por la autoridad pol&iacute;tica  y por la autoridad   &eacute;tnica. Actualmente      hablamos de   &ldquo;rescates&rdquo;  arqueol&oacute;gicos como medida de protecci&oacute;n del hallazgo de osamentas o materiales culturales patrimoniales,    pero   nunca sabemos   hacia donde  son    derivadas las osamentas y el  fin que  tendr&aacute;n a lo largo del tiempo. &nbsp;<br />&nbsp;      &nbsp;<br />&iquest;Que respondemos a los sobrevivientes?. &iquest;Como autoridad pol&iacute;tica?    En segundo lugar   el Estado debe  asumir la responsabilidad de  financiar  la sepultaci&oacute;n de aquellos restos humanos   denominados hallazgos arqueol&oacute;gicos que deben ser  dignamente sepultados  en cementerios   reconocidos legalmente ubicados en las comunidades mapuche.<br /><br />En tercer lugar,  como futuro Gobierno,  debemos    proponer entre los especialistas  bajo el alero de las universidades   la <img title="1254692570193-cementerio_mapuche.jpg" src="http://bligoo.com/media/users/1/56758/images/public/16365/1254692570193-cementerio_mapuche.jpg?v=1254692584093" style="border: 0; vertical-align: top; margin: 4px;" />redacci&oacute;n de  &ldquo;t&eacute;rminos de referencia&rdquo;  para actuar en situaciones   de rescate  de osamentas y o alfarer&iacute;a   con  la participaci&oacute;n  de  lideres de las respectivas comunidades.   En cuarto lugar, generar un amplio programa de capacitaci&oacute;n   y   actualizaci&oacute;n   de conocimientos legales  en el interior de las comunidades mapuche  para difundir las pol&iacute;ticas gubernamentales   sobre este tema   e incentivar a los habitantes   a  exigir el respeto por sus cementerios llamados arqueol&oacute;gicos.      Con el prop&oacute;sito que sean los portadores de la cultura mapuche quienes tomen la decisi&oacute;n final    sobre   las pol&iacute;ticas    y   derechos de los muertos   denominados arqueol&oacute;gicos por     y por ultimo  respetar   el deseo de mantener a sus  a   ancestros   en aquellos  lugares donde fueron  originalmente sepultados  por sus antepasados.<br /><br />En resumen,  el respeto a la cultura     mapuche no excluye a sus muertos,  el  nuevo Gobierno  de la Alianza por Chile  los   dignifica   adoptando medidas de protecci&oacute;n  y derechos para los     sobrevivientes     hacia  all&aacute;   propenden   las nuevas   pol&iacute;ticas del Estado   respecto al patrimonio cultural arqueol&oacute;gico.   La forma   de   actuar  frente  a este tema    humanitario, social   y &eacute;tico  es un derecho de los descendientes  mapuche   de igual forma como  tenemos nosotros   sobre  nuestros familiares fallecidos.<br /><br />Profesionales por el Cambio, Renovaci&oacute;n Nacional&nbsp;<br /></p>]]></description>
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<title>EL  CAMBIO CULTURAL: ¿Un fenómeno por llegar?</title>
<link>http://www.todoschile.cl/content/view/617961/EL-CAMBIO-CULTURAL-Un-fenomeno-por-llegar.html</link>
<pubDate>Sun, 27 Sep 2009 14:38:53 -0400</pubDate>
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<dc:creator>jorge Muñoz Cerda</dc:creator>
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<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><img style="margin-left: 4px; margin-right: 4px; margin-top: 4px; margin-bottom: 4px; border: 0" title="http://bligoo.com/media/users/1/56758/images/public/195/neruda_mistral.jpg" src="http://bligoo.com/media/users/1/56758/images/public/195/neruda_mistral.jpg?v=1254076710820" height="370" width="470" /><span lang="ES-TRAD">Ha habido <span>&nbsp;</span>muchos, <span>&nbsp;</span>seminarios, charlas, capacitaci&oacute;n y conferencias<span>&nbsp; </span><span>&nbsp;</span>respecto al<span>&nbsp;
</span>cambio cultural.<span>&nbsp;&nbsp; </span>Algunos eventos
congregan a empleados y profesionales<span>&nbsp;
</span>para capacitarlos respecto a estrategias para enfrentar el cambio, con
nombres<span>&nbsp; </span>sugerentes como &middot;&rdquo;Resistencia al
Cambio&rdquo;, &ldquo;Prepar&eacute;monos para el cambio&rdquo;, etc, etc. Como si estos procesos
inherentes a la cultura<span>&nbsp; </span>fuesen una
pandemia que amenaza a la humanidad.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;</span>No se expone, <span>&nbsp;</span>que el cambio cultural esta presente en la
conducta humana desde siempre y para <span>&nbsp;</span>todos quienes vivimos en una sociedad. No es
un fen&oacute;meno nuevo<span>&nbsp; </span>que llegar&aacute; como una <span>&nbsp;</span>corriente de transformaciones avasalladora y
excluyente <span>&nbsp;</span>nunca <span>&nbsp;</span>jam&aacute;s vista.<span>&nbsp;
</span>No obstante<span>&nbsp; </span>la nueva gesti&oacute;n <span>&nbsp;</span>que esperamos realizar<span>&nbsp;&nbsp; </span>junto a nuestros representantes pol&iacute;ticos
cambiar&aacute; <span>&nbsp;</span>viejos y gastados paradigmas <span>&nbsp;</span>que se han quedado<span>&nbsp; </span>en nuestra sociedad<span>&nbsp; </span>bajo la creencia que &ndash; La tradici&oacute;n se
transforma en Ley &ndash; Habr&aacute; transformaciones<span>&nbsp;
</span>modernas, eficientes, din&aacute;micas,<span>&nbsp;
</span>que acojan con<span>&nbsp; </span>fuerza<span>&nbsp; </span>y optimismo<span>&nbsp;
</span>a ciudadanos altruistas. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><span>&nbsp;</span>La gesti&oacute;n moderna de un Estado, elimina por Ej.,<span>&nbsp; </span>la cadena de intermediarios<span>&nbsp; </span>de todo pelaje<span>&nbsp; </span>para<span>&nbsp;&nbsp;
</span>crear empresas<span>&nbsp; </span>rentables,
peque&ntilde;as, medianas o grandes. Los cambios de paradigmas previstos<span>&nbsp; </span>en diferentes &aacute;reas<span>&nbsp; </span>de la vida social, econ&oacute;mica y cultural le
har&aacute; bien a Chile<span>&nbsp; </span>y su gente,<span>&nbsp; </span>a esto llamamos cambio dirigido.<span>&nbsp; </span>Nunca inalterable,<span>&nbsp; </span>si no, participativo, integrador,<span>&nbsp; </span>informado,<span>&nbsp;
</span>porque <span>&nbsp;</span>la <span>&nbsp;</span>sociedad tiene capacidad de adaptaci&oacute;n,<span>&nbsp; </span><span>&nbsp;</span><span>&nbsp;</span>filtra aquellos <span>&nbsp;</span>elementos no operacionales y reemplaza
por<span>&nbsp; </span>otros<span>&nbsp; </span>que funcionan de <span>&nbsp;</span>acuerdo a un <span>&nbsp;</span>nuevo estilo pol&iacute;tico.<span>&nbsp; </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD">As&iacute;<span>&nbsp; </span>funciona<span>&nbsp;
</span>la retroalimentaci&oacute;n,<span>&nbsp; </span>desde la
c&uacute;pula a la base y viceversa <span>&nbsp;</span>Y no
esperemos<span>&nbsp; </span>que el Gobierno piense por
todos y<span>&nbsp; </span>proponga todo.<span>&nbsp;&nbsp; </span>Lleg&oacute; el momento<span>&nbsp; </span>de<span>&nbsp;
</span>liderar, captar, aprehender,<span>&nbsp;
</span>internalizar,<span>&nbsp; </span>cual es<span>&nbsp; </span>el bien com&uacute;n<span>&nbsp;
</span>y no dejar que las corrientes de cambios<span>&nbsp;
</span>imposibles de detener, transformen a Chile<span>&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>en <span>&nbsp;</span>una gelatina derramada en el piso de la
cocina,<span>&nbsp; </span>donde una parte escurre hacia
all&aacute; y otra hacia cualquier<span>&nbsp; </span>lugar.<span>&nbsp; </span>Aqu&iacute; intervienen los l&iacute;deres, personas<span>&nbsp; </span>innatas para guiar a una sociedad<span>&nbsp; </span>hacia el camino del &eacute;xito<span>&nbsp; </span>y la plenitud. <span>&nbsp;</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD">En este
sentido cabe aclarar que la concertaci&oacute;n como elemento hist&oacute;rico de lucha se ha
autonombrado protectora cultural de nuestro pa&iacute;s, durante a&ntilde;os se ha jactado
gracias a operadores pol&iacute;ticos (por lo dem&aacute;s con muy buena remuneraci&oacute;n)
pertenecientes &ldquo;al mundo de la cultura&rdquo; de los grandes avances en la materia,
Pero cabe la pregunta avances qu&eacute; privilegian a qui&eacute;n, hay resultados realmente
concretos o s&oacute;lo el cumplimiento de indicadores cuantitativos para dejar
contentos a la estad&iacute;sticas y justificar acciones que s&oacute;lo los favorece a
ellos.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD">Como
profesionales nos preocupa la cultura, la cual como decimos cada d&iacute;a se
transforma dinamiza y<span>&nbsp; </span>cambia, Chile,
debe estar presente en este proceso, debe reorientar su mirada y entender que
la cultura es un todo en nuestra identidad, no s&oacute;lo se trata de libros, que
muchos no saben leer o de museos que muy pocos visitan o de poetas que ya no
recitan, se trata de Chile en su ra&iacute;z m&aacute;s profunda. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD">Como
profesionales de Renovaci&oacute;n Nacional, sabemos eso y nos preocupa, es por eso
que junto a Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era, a nuestros diputados y senadores hemos asumido el
compromiso de trabajar por la cultura de nuestro pa&iacute;s, no solo proponiendo
ideas si no tomando un rol activo entendiendo los grande cambios culturales se
dan en el continu&oacute; avanzar de una sociedad y su gente, no con una pol&iacute;tica que
diga lo que es cultura y lo que se debe privilegiar, si no apoyando a gestores
de la cultura que son cada uno de los chilenos. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"><b><span lang="ES-TRAD"><o:p>&nbsp;</o:p></span></b></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"><b><span lang="ES-TRAD">Profesionales por el Cambio, Renovaci&oacute;n Nacional <o:p></o:p></span></b></p>]]></description>
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<title>El Aguila Solitaria y el primer cruce aéreo del Atlantico</title>
<link>http://www.todoschile.cl/content/view/592263/El-Aguila-Solitaria-y-el-primer-cruce-aereo-del-Atlantico.html</link>
<pubDate>Mon, 31 Aug 2009 11:47:09 -0400</pubDate>
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<dc:creator>José, el farero</dc:creator>
<description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; margin: 5.65pt 0cm; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;"><img src="http://bligoo.com/media/users/3/184112/images/public/16365/LIN2.png?v=1251395437578" title="LIN2.png" style="margin-left: 4px; margin-right: 4px; margin-top: 4px; margin-bottom: 4px; border: 0" /></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; margin: 5.65pt 0cm; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;">Charles Lindbergh, c&eacute;lebre aviador norteamericano, naci&oacute; en el seno de una familia de inmigrantes suecos. Su padre ejerci&oacute; la abogac&iacute;a y m&aacute;s tarde fue congresista, tribuna desde la que mostr&oacute; su oposici&oacute;n a la entrada de los Estados Unidos en el Primera Guerra Mundial; su madre era profesora de qu&iacute;mica. <o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; margin: 5.65pt 0cm; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;">Muy pronto el joven Charles comenz&oacute; a mostrar interes por las m&aacute;quinas. En 1922 abandon&oacute; sus estudios de ingenier&iacute;a mec&aacute;nica, se uni&oacute; al programa de entrenamiento de la escuela de vuelo y mec&aacute;nica en Lincoln (Nebraska) y compr&oacute; su propio avi&oacute;n, un Curtiss JN-4, de nombre Jenny, un avi&oacute;n usado de la primera guerra mundial, y se dedic&oacute; a dar exhibiciones de aviaci&oacute;n por todo el pa&iacute;s. <o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; margin: 5.65pt 0cm; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;">En abril de 1923, mientras visitaba a unos amigos en Arkansas, Lindbergh realiz&oacute; su primer vuelo nocturno sobre el Lago Village y el lago Chicot. En 1924, empez&oacute; un entrenamiento de piloto con <st1:personname productid="la Fuerza A&eacute;rea" w:st="on">la Fuerza A&eacute;rea</st1:personname> Norteamericana. Durante este tiempo tambi&eacute;n realizaba trabajos de mantenimiento a aviones en Billings, Montana, trabajando para el aeropuerto internacional de Logan.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; margin: 5.65pt 0cm; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;">Al terminar el entrenamiento, fue el mejor alumno de su clase. Consigu&iacute;o un empleo como jefe de pilotos en una ruta de correo a&eacute;reo operada por la compa&ntilde;&iacute;a Robertson Aircraft Co. en San Luis, Missouri. Fue reconocido por llevar el correo a&eacute;reo bajo cualquier circunstancia clim&aacute;tica.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; margin: 5.65pt 0cm; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;">Despu&eacute;s de un accidente, incluso, salv&oacute; bolsas de correo sac&aacute;ndolas de su avi&oacute;n que se incendiaba, e inmediatamente se comunic&oacute; con el administrador del aeropuerto para que le enviaran un cami&oacute;n. En 1919, un empresario de hoteles de Nueva York, Raymond Orteig, ofreci&oacute; un premio de $25,000 d&oacute;lares al primer hombre que hiciera un vuelo sin escalas desde Nueva York a Paris. <o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; margin: 5.65pt 0cm; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;">Este premio llam&oacute; la atenci&oacute;n de muchos aviadores en todo el mundo. Tambi&eacute;n se permit&iacute;a hacer el vuelo desde Par&iacute;s a Nueva York. Los primeros que intentaron el vuelo fueron los h&eacute;roes de guerra franceses Capitan Charles Nungesser y su navegante Raymond Coli. Despegaron el 8 de mayo de 1927 desde Nueva York. Ambos desaparecieron durante la aventura. El &uacute;ltimo contacto que se tuvo con ellos fue cuando cruzaron la costa de Irlanda.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; margin: 5.65pt 0cm; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;">Otros equipos, incluyendo a famosos h&eacute;roes de la primera guerra mundial como Ren&eacute; Fonck, Clarence Chamberlin (qui&eacute;n realizo el segundo vuelo sin escalas cruzando el atl&aacute;ntico dos semanas despu&eacute;s que Lindbergh) y el Almirante Richard E. Byrd, compitieron tratando de ganar el premio Orteig. <o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; margin: 5.65pt 0cm; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;">Durante la carrera hubo otras muertes por accidentes e incendios de aviones. Lindbergh obtuvo fama internacional al ser el primer piloto en volar solo pilotando un aeroplano monomotor, en un vuelo sin escalas a trav&eacute;s del Oceano Atl&aacute;ntico. Vol&oacute; desde el campo a&eacute;reo en Long Island, Nueva York, hacia el aer&oacute;dromo Le Bourget,&nbsp;Par&iacute;s, los d&iacute;as 20 y 21 de mayo de 1927 en 33.5 horas. <o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; margin: 5.65pt 0cm; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;">Su avi&oacute;n era de un s&oacute;lo motor, llamado el &ldquo;Espirit&uacute; de San Luis&rdquo;. El Presidente de Francia le rindi&oacute; honores, y a su regreso a Estados Unidos, una flota de barcos de guerra y aviones lo escoltaron a Washington, D.C. donde el presidente Calvin Coolidge lo otorg&oacute; la distinguida Cruz de Vuelo el 11 de junio de 1927. <o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; margin: 5.65pt 0cm; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;">En 1929 se le otorg&oacute; <st1:personname productid="la Medalla" w:st="on">la Medalla</st1:personname> de Honor por su hist&oacute;rico viaje trasatl&aacute;ntico. Se cas&oacute; en 1929 con Ana Morrow, hija del embajador de Estados Unidos en M&eacute;xico. Entre 1931 y 1935 Lindberh invent&oacute; un coraz&oacute;n artificial. En marzo de 1932, su hijo de veinte meses de nacido fue secuestrado y asesinado. <o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; margin: 5.65pt 0cm; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;">A ra&iacute;z de este hecho se aprob&oacute; la ley Lindbergh que convirti&oacute; al secuestro en crimen federal, si la v&iacute;ctima cruza la l&iacute;nea estatal. Recibi&oacute; la medalla de honor del ej&eacute;rcito nazi, por lo que fue fuertemente criticado. Fue congresista y se opuso a la entrada de Estados Unidos a <st1:personname productid="la Segunda Guerra" w:st="on">la Segunda Guerra</st1:personname> Mundial. <o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; margin: 5.65pt 0cm; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Arial; font-size: 10pt;">Renunci&oacute; a sus comisiones de la fuerza a&eacute;rea. Cuando los japoneses atacaron Pearl Harbor, quiso volver al ej&eacute;rcito, pero fue rechazado. A&uacute;n as&iacute;, siendo solo un asesor, lider&oacute; cincuenta misiones de combate de la fuerza a&eacute;rea norteamericana,&nbsp;como civil. Eventualmente particip&oacute; en el desarrollo del Boeing 747 Gano un premio Pullitzer en 1954, por la publicaci&oacute;n de su libro &ldquo;El espirit&uacute; de San Luis&rdquo; donde relata ampliamente sus experiencias ensu vuelo trasatl&aacute;ntico. Lindbergh muri&oacute; v&iacute;ctima de c&aacute;ncer el 26 de agosto de 1974 en su hogar en la isla Hawaiana de Maui.<o:p></o:p></span></p>]]></description>
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</item>
<item>
<title>La Araucana, canto epico español...</title>
<link>http://www.todoschile.cl/content/view/526652/La-Araucana-canto-epico-espanol.html</link>
<pubDate>Tue, 02 Jun 2009 01:39:57 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Francisco Alvarado</dc:creator>
<description><![CDATA[<p>Tengo el agrado de dejarles este video que me encontre en mis "viajes" por "youtube.com":</p>
<p>
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<param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/ydbV3ijFYck&fs=1&fs=1"></param>
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</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Atte.</p>
<p>Francisco Alvarado</p>]]></description>
<wfw:commentRss>http://www.todoschile.cl/rss/comments/view/526652</wfw:commentRss>
</item>
<item>
<title>Cosmovisión y gente</title>
<link>http://www.todoschile.cl/content/view/444302/Cosmovision-y-gente.html</link>
<pubDate>Thu, 26 Mar 2009 17:39:47 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Manuel Borges</dc:creator>
<description><![CDATA[<table border="0" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td colspan="3">
<p><img alt="calendario_maya_00.jpg" src="http://bligoo.com/media/users/0/43424/images/public/17351/calendario_maya_00.jpg" width="409" height="399" /><span style="font-size: 12pt;"></span></p>
<p><span style="font-size: 12pt;">El calendario maya permite la sincronizaci&oacute;n mas completa 
              del hombre con el tiempo real.<br />
              Liber&aacute;ndolo del aspecto ilusorio de la vida que lo priva 
              de su conexi&oacute;n e integraci&oacute;n como ser c&oacute;smico 
              que es.<br />
              Los Mayas tuvieron como nadie un conocimiento y medici&oacute;n 
              del tiempo con una exactitud que nos sorprende.<br />
              Su medici&oacute;n de la distancia al sol y a los planetas es solo 
              igualable con las que hoy d&iacute;a logra la NASA con su actualizado 
              instrumental.<br />
              Entrar en este conocimiento es entender la multidimencionalidad 
              del hombre y su trascendencia y es un valios&iacute;simo instrumento 
              de autoconocimiento como la aventura sagrada que es.</span></p>
</td>
<td width="36%" height="22">
<div align="center"></div>
</td>
</tr>
<tr>
<td colspan="4" height="548"><span style="font-size: 12pt;">Cont&aacute;ctate con tu energ&iacute;a 
              esencial para saber quien sos, de donde ven&iacute;s y hacia donde 
              vas.<br />
              Todo lo que llega del universo nos conecta con instrumentos valiosos 
              que nos gu&iacute;an en el aqu&iacute; y ahora.<br />
              Este estudio permite conocer tu misi&oacute;n, tu desaf&iacute;o 
              u obst&aacute;culos que debes sortear en resumen tus trece trabajos 
              de vida.<br />
              Nos da claramente a&ntilde;o tras a&ntilde;o las tareas a cumplir 
              en nuestro camino evolutivo.<br />
              Permiti&eacute;ndonos reconocer los cambios de energ&iacute;a que 
              cada 52 d&iacute;as se producen, liber&aacute;ndonos para poder 
              fluir en la 4ta. Dimensi&oacute;n, que es el tiempo real en el que 
              se mueve el universo todo, conect&aacute;ndonos asi con la energ&iacute;a 
              &ldquo;G&rdquo; y llegando a niveles mas profundos de comprensi&oacute;n.<br />
              Es tiempo de salir del encantamiento del sue&ntilde;o y liberarte.<br />
              Conoce tu mudra y tu mantra y con ellos te contactar&aacute;s con 
              tu esencia como un ritual natural, diario, sagrado y personal.<br />
              Nuestro irregular calendario (Gregoriano) nos introduce en la ecuaci&oacute;n 
              12-60 de doce meses irregulares, dividiendo el tiempo en horas de 
              60 minutos, comprendiendo el tiempo como lineal.<br />
              Esta conexi&oacute;n con este tiempo confuso donde los meses tienen 
              31 &ndash; 30 &ndash; 28 d&iacute;as y cada 4 a&ntilde;os 1 mes 
              de 29 d&iacute;as y donde Octubre que parecer&iacute;a el octavo 
              mes es el d&eacute;cimo y Diciembre que parece el d&eacute;cimo 
              es el doceavo, nos confunde sumergi&eacute;ndonos en esta 3ra. Dimensi&oacute;n, 
              nos llena de miedos transform&aacute;ndonos en una sociedad consumista, 
              donde el hombre desconoce su intuici&oacute;n.<br />
              El gregoriano es un calendario solar, desconoce la influencia de 
              la luna, regente de las aguas, los l&iacute;quidos, la intuici&oacute;n 
              y las emociones.<br />
              El calendario maya es lunar (energ&iacute;a femenina) y solar (energ&iacute;a 
              masculina) es decir hay equilibrio y comprende al tiempo como circular. 
              Nos conecta con la ecuaci&oacute;n 13-20 donde trece lunas de 28 
              d&iacute;as exactos cada una mas un d&iacute;a fuera del tiempo 
              nos conectan con las 20 energ&iacute;as solares, arquet&iacute;picas 
              permiti&eacute;ndonos asi en esos 28 d&iacute;as (ciclo natural) 
              conectarnos con nuestra esencia y fluir con el tiempo real, como 
              fluye el universo todo.<br />
              Cuendo entres en esta energ&iacute;a la sincronicidad y la telepat&iacute;a 
              ser&aacute;n parte de tu vida, la conexi&oacute;n con la intuici&oacute;n 
              (el alma) marcar&aacute; el verdadero camino que debes seguir. 
              </span></td>
</tr>
</tbody>
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