Reciclar está bien, pero no basta, también hay que poner en tela de juicio al sistema ¿será que la solución de la crisis ecológica pasa también por la solución de la inequidad social? ¿Será que nuestra sociedad es también parte del equilibrio ecológico y que con él también se equilibraría?
Lo único peor que una mentira es la mitad de una mentira. Se nos ha dicho que salvar el planeta consiste en pequeñas decisiones, en no dejar conectados los cargadores de celulares, en reciclar, en ahorrar energía. Y es cierto… en parte.
Es en parte porque salvar el planeta también consiste en tomar grandes decisiones, pero tales decisiones no las tomamos nosotros. Esas decisiones las toman otras personas por nosotros. No, no estoy hablando de ninguna conspiración oculta. Estoy hablando de una conspiración bastante evidente que ocurre frente a nuestras narices.
Sería bello poder culpar sólo a los gobiernos, después de todo, en última instancia, todos formamos parte de algún gobierno de algún país en alguna parte, todos podemos votar, manifestarnos, a no ser que vivamos en China, Cuba o Venezuela. En mi querido Chile podemos llevarnos un mal rato al manifestar, detenidos por la policía, pero de ahí no pasará… por el momento.
Pero no se trata de los gobiernos, o más bien no se trata sólo de ellos.
Se trata también de una serie de monstruosos entes que tienen por objeto solamente incrementar sus utilidades y que no tienen en cuenta al resto de nosotros. Lo vivimos en Chile con la Celulosa Arauco, que al no poder destruir un santuario de la naturaleza decidió destruir los mares, en vez de tratar y limpiar sus aguas servidas.
Esta no es una pequeña decisión, sino una gran decisión: ¿devolveremos el poder a los gobiernos para que controlen cómo se está produciendo y harán los gobiernos un uso sabio de dicho poder? Muchas campañas nos dicen que reciclemos incluso el papel higiénico y está bien que así sea, pero no basta, porque el esfuerzo de millones de particulares no se compara con una sola corporación que cambie su modo de producción.
Existen una serie de compañías que son capaces de vender más caro porque pagan lo justo a sus productores y porque usan tecnologías verdes, pero la pequeña escala en la que las usan encarece los costos. Muchos ciudadanos están dispuestos a pagar tales costos, muchos otros, sin embargo, no pueden hacerlo. Son ciudadanos que apenas pueden llegar a fin de mes por culpa de otras compañías, que no están de acuerdo en pagar lo justo.
Reciclar está bien, pero no basta, también hay que poner en tela de juicio al sistema ¿será que la solución de la crisis ecológica pasa también por la solución de la inequidad social? ¿Será que nuestra sociedad es también parte del equilibrio ecológico y que con él también se equilibraría?

Reciclar está bien, pero no basta, también hay
que poner en tela de juicio al sistema ¿será que la solución de la
crisis ecológica pasa también por la solución de la inequidad social?
¿Será que nuestra sociedad es también parte del equilibrio ecológico y
que con él también se equilibraría?









Muy buen post...
deja marcando ocupado....