
Hemos visto en los diferentes medios de comunicación como los diferentes partidos políticos de nuestro país están comenzando nuevos procesos eleccionarios. Como dirigente político, específicamente de los profesionales de RN, es un tema de de mi absoluta preocupación y en el cual me gustaría ahondar en algunas reflexiones, dada la cultura política que ha primado en los últimos años en mi país, la cual si bien es cierto se puede decir democrática, no lo es tanto si se empieza a hilar fino y parejo.
Chile, a construido su bagaje histórico político a través del trabajo que se hace al interior de los partidos políticos, los cuales tal como un circo romano luchan como verdaderos gladiadores por el poder y la permanencia. En el caso de los grandes partidos, como el mío, estas luchas se llevan tanto al plano externo como interno, primando por lo general la lógica de los caudillismos las oligarquías y como guida final de la torta los feudalismos que son los que lideran los clanes y tienen la decisión final de todo lo que se haga.
Ahora bien cuál es la idea de lo que digo, es simple y fácil, hay que cambiar la forma de hacer política rápidamente y tener sentido común en la forma de hacer las cosas o si no simplemente los partidos políticos que ahora viven más por una moda que lo que hacen van a pasar a la historia como un nombre más. Se han hecho la pregunta de cuanta gente participa en política o cuanta gente realmente cree en ella o sinceramente la interesa, si uno ve desde una simple encuesta de televisión hasta el más pulcro estudio científico nos podemos dar cuenta que a muy pocas y cada vez menos.
Creo y pienso que el problema de la política en general radica en que esta se ejerce tanto a interior cono fuera de los partidos políticos en forma desordenada, sin objetivos claros, en muchos casos no por los mejores, con sabia vieja y con caudillos que trabajan más por instinto y por intereses personales que generales. Eso se ve en todo orden de cosas, lideres con una retorica digna de Aristóteles, pero con la acción de una estatua.
Hay que aclarar que la política tiene que ver con un concepto etimológico que viene desde la antigua Grecia “Kubernates” que significa “llevar el timón”, lo cual también dice relación con llevar el timón no remar, vale decir saber dirigir y llevar a la nave hacia destino, ya sea en la más apacible de la aguas o en la peor de las tormentas.
La cuestión es cómo lograr al interior de la nave el máximo de eficiencia, eficacia y efectividad, respetando el interés público, que se reconozca la pluralidad al interés de la organización, que sea un centro de dirección y decisión que oriente la política y permita el control de los resultados finales, es definitiva que exista un control claro de los procesos y resultados, optimizando las variables, controlando la entropía y consolidando la comunicación al interior del sistema (llamado partido)
Es por esto que en estas elecciones a la hora de elegir como votantes serios responsables y comprometidos debemos ver quien va cumplir la premisa de un buen gobierno “el mejor timonel”. Esto se nota simplemente en la capacidades que tenga la dirigencia de impulsar las interacciones entre las diferentes partes del conjunto (sistema) Esto se basa básicamente en la concertación (no la que perdió) y la negociación que en la jerarquía y la imposición. Citando a J.Etkin, “esto no se caracteriza por la existencia de órganos específicos, si no por tener procedimientos y prácticas, vale decir se trata de un proceso y no una estructura y este proceso se puede llevar a cabo tanto en lo externo como en lo interno”.
Un buena dirigencia siempre optara por formas de hacer política que dejen de lado los autoritarismos y los egos, una buena dirigencia se preocupara principalmente de la transparencia la equidad y el respecto por los valores. No hay que olvidar que en la política hay que nadar con mirada en alto e ideas concretas, jamás hay que ser como un periódico que pública noticias falsas o se como un médico que sólo da aspirinas no sanando la enfermedad.
La política debe estar al servicio de un mejor país, la política debe ser un proceso que en primer lugar debe tener claridad respecto de su fin el cual se reduce a dos simples palabras “bien común” y esto se puede traducir en muchas formas, pero un eje debe ser trascendental a todos ellos dice, nosotros decidimos.
Jorge Muñoz Cerda, Presidente Profesionales Renovación Nacional











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