
Te fuiste de mi vida de repente
Ni siquiera me dijiste un adiós
Pero sé que me guardas en tu mente
Como yo te guardo en mi corazón
Mírame a los ojos sin mentirme
Y dime que todo se acabó
Entonces dejaré que seas libre
Aunque por dentro me rompa de dolor.












Mirar a los ojos..
eso es lo difícil, Virgo.
Según veo los vientos del otoño te ponen cada día más romántica. Lo que es muy bueno. El día que dejemos de serlo, se acaba el mundo.
Un abrazo.
El Maestro..hola..
Te quieres creer que hace cosa de un año ni siquiera me gustaba leer poesía y menos escribirla..y mira por donde me he convertido en una romántica de cuidado...nunca se puede decir..de esta agua no beberé..un abrazo.
A no dudar, Virgo...
no obstante y sabiendo que el azar no existe, conjeturo quizá la razón última puede ser tu más oculto y romántico secreto.
Y hasta ahí llego, amiga, pues quienes vamos por la vida presumiendo de hombres no hacemos preguntas.
Jamás será demasiado tarde mientras la dicha sea buena, Virgo. Sabio refrán.
Muy bellos tus poemas.
Un abrazo.