Piñera es mi candidato

Enviado por El Maestro el 03/08/2009 a las 05:32 PM
El Maestro


 

por Roberto Ampuero, escritor chileno

Destacado escritor de izquierda, exiliado chileno, residente en Alemania comunista y en Cuba, otro desencantado de la revolución cubana.



Detestado por su ex suegro Fernando Flores Ibarra (no confundir con nuestro inefable senador Fernando Flores Labra), general, el poderoso fiscal de la Revolución Cubana apodado Charco de Sangre, quien se sintió reflejado y traicionado en ?Nuestros años verde olivo?, Roberto Ampuero salió de Chile post Golpe, a fines de 1973. Primero vivió en Alemania, luego en Cuba, nuevamente en Alemania del Este.


Su transformación política, que aún irrita a sectores de la izquierda más ortodoxa y que lo ha validado en los sectores de la derecha chilena, ha ido en paralelo con su exitosa carrera literaria, que cada vez se vuelve más internacional. Desde Iowa, donde se desempeña como profesor universitario de literatura, tras un periplo que lo llevó de Santiago, donde vino a lanzar la reedición de su primera novela ?La guerra de los Duraznos?, a Madrid, donde lanzó con gran éxito ?El caso Neruda? y de ahí a Berlín, donde recopila material para un libro en preparación, nos responde sobre cómo ve la actual contienda electoral.



-?La guerra de los duraznos? se sitúa en un contexto político tan distinto al actual, el Chile inmediatamente posterior al Golpe del 73. ¿Podrías darnos tu visión del actual panorama político chileno, de la campaña electoral en que estamos embarcados?

-Desgraciadamente está débil el debate en términos de contenidos, lo que es pésimo porque sigue apartando a los jóvenes de la política y, en el fondo, debilita la democracia. La pregunta de fondo es: ¿cómo hacemos para evitar que la política quede en manos de los de siempre y de los mediocres? ¿Cómo estimulamos a nuevos actores y a las nuevas generaciones a incorporarse a la cuestión política? Creo que lo central es que la Concertación cumplió ya su función histórica, que fue notable, pero ya no tiene ideas ni mística para seguir adelante.

Estamos entrando en una nueva etapa de la historia chilena y no sabemos bien hacia adonde conduce. Me preocupa que la elección presidencial sea demasiado apretada. Puede conducir al país a una situación compleja, tensa, en la que sea imposible iniciar la nueva etapa. Y le temo tremendamente a lo que enseña la historia de casi todos los países: los países siguen siendo los mismos, cambian muy poco, repiten los mismos errores, se regeneran como una copia de lo que fueron. Sólo los que logran romper con esta reproducción de su historia son los que avanzan y prosperan. Me preocupa el destino de Chile, que se farreó llegar a ser un país desarrollado, que tiene grandes e irritantes problemas sociales pendientes y enfrenta un mundo cada vez mas competitivo, todo esto en los momentos en que nuestra clase política está desprestigiada y se ven pocos líderes con ideas frescas y empuje.



-¿Cómo ves la campaña y a los candidatos en carrera?



-A Eduardo Frei lo vi mejor al comienzo de la candidatura que ahora. Pero no es un problema de él, sino de la Concertación que a mi juicio ya cumplió su tarea histórica y debería irse a la oposición, a reformular sus contenidos programáticos para que en cuatro años pueda decirnos que propone para el país. Voté por él una vez, y yo sólo me repito un plato cuando es extraordinario.

A Marco Enríquez-Ominami, de quien me considero amigo, lo veo como el político con más futuro en Chile. Es un líder innato y de nuevo tipo, inteligente y sensible, pero creo que hoy le seria difícil articular un gobierno sólido de forma exitosa porque veo demasiada heterogeneidad en su círculo más íntimo. La heterogeneidad es buena, pero puede resultar paralizante para un mandatario. Además, los históricos de la Concertación lo apoyarían en una segunda vuelta sólo tras imponer planteamientos continuistas.

Entre los candidatos menores no hay nadie que me parezca esgrimir un programa realista, acorde con los tiempos en que vivimos y los retos que nos aguardan. Mi candidato es, como lo señalé hace tiempo, Sebastián Piñera porque lo conozco, he conversado mucho con él, tiene noción de lo que es el mundo económico y político en el que Chile debe desenvolverse, es egresado de una de las mejores universidades del mundo, no ha vivido de la política sino de las empresas que creó (los países serios viven de los buenos negocios que hacen, no de la política), es el primer candidato de la centroderecha para quien la promoción de la cultura es realmente importante y, algo para mí esencial, nunca respaldó a la dictadura de Pinochet y votó por el NO.

Su peor handicap: el éxito desmesurado que ha tenido en su vida profesional. Si fuésemos estadounidenses, estaría marcando 60 por ciento, pero en Chile tendemos a complicarnos con el éxito ajeno.



-¿Cómo interpretas el fenómeno MEO (qué feo)?



-Marco encarna un sueño poderoso pero al mismo tiempo poco esbozado. Representa también un pitazo de alerta para la clase política chilena pues revela cuánta desconfianza despierta ella en amplios sectores de la ciudadanía. También expresa una frustración de concertacionistas jóvenes, relegados por los antiguos líderes. Anuncia también la irrupción del cambio generacional en nuestra política, que en unos años tendrá lugar también en la actual Concertación y la centroderecha, y ojalá también en la izquierda más combativa, que aparece congelada en el pasado. En política un año es una eternidad.

El reto de Marco estará más bien en diseñar una estrategia que le permita proyectarse como agente del cambio en cuatro años más. Y Marco enfrenta otro reto: desmarcarse de esa condición en que aparece como expresión crítica a la forma de hacer política de la Concertación y convertirse en su lugar en una alternativa que se legitime por sí misma y su programa, no por ser una corrección a un referente distinto.



-¿Crees que se producirá la para muchos necesaria alternancia en el poder y sea Piñera quien llegue a la Moneda? ¿Qué paralelo puedes establecer entre la campaña que llevó a la Casa Blanca a Obama y la que se está desarrollando en Chile, sobre todo a nivel de la web?



-Como elector independiente deseo que se produzca la alternancia. Si estuviese ya 20 años la centroderecha en el poder, también estaría por el cambio. Es que le conviene a Chile. Veinticuatro años en el poder sería demasiado. Ya 20 es mucho. Tanto tiempo en el poder deforma, agota y acomoda, y hace creer a quien lo detenta que el poder le pertenece como si fuese propiedad privada. Los chilenos hemos vivido los últimos 37 años bajo dos alianzas, una dictatorial, de militares y tecnócratas, y otra democrática, de la Concertación. Eso no es bueno.

El país, además, ha dejado de ser el modelo que era en la región, no seremos desarrollados para el Bicentenario como se nos prometió y no distingo qué alternativa nos ofrece la Concertación ahora. En su lugar veo más bien disputas internas y lamentables ataques contra Marco y Sebastián. Creo que eso lo percibe el electorado, por eso el alto apoyo a la Presidenta no se traspasa a Eduardo Frei. Es hora de que en Chile se abran puertas y ventanas para ventilar el poder.

Etiquetas:
Publicidad por Bligoo.com

Una opinión seria...

Enviado por el 03/08/2009 a las 09:11 PM
José, el farero

como para tener en cuenta al momento de escoger en diciembre.


Comentarios de este artículo en RSS

TodosChile.cl surge por la necesidad de un BLOG CIUDADANO SIN CENSURA POLÍTICA, en el que los participantes puedan expresar libremente todas sus ideas -dentro del marco legal chileno- junto con respetar las Normas del Sitio.

 

TodosChile.cl fue creado el 26 de diciembre de 2008.

 

El 22 de Enero de 2009 se terminó la primera versión de este Blog. Un reconocimiento al diseñador web John Zarate por su buen trabajo y dedicación.

 

Bienvenidos a TodosChile.cl.

 

 

El Director

reiki wow.jpg