
El Pelotudo Progre
Al pelotudo progre lo influencia fuertemente la sociedad de consumo y el libre mercantilismo a los cuales él combate como el que más, pero también disfruta como el que más.
Suele consumir simbologías y elementos a modo de fetiches, con los cuales intenta comunicarnos dicha personalidad. Con el paso de los años su aspecto ha ido variando. No es lo mismo describir un pelotudo de izquierda de la década de los 70, que un polotudo progresista del siglo 21, caída del muro de Berlín y otras fracasadas utopías comunistas mediante.
La vestimenta de esta clase de pelotudos nos presenta piezas imprescindibles, diría factotum: una camiseta T Shirt con la imagen del Che Guevara, ojalá boina negra, descuidada barba por más lampiño que sea y generalmente pelucón a pesar de su a veces avanzada calvicie, lo cual da la impresión de llevar puesta una peluca de Tony.
Infaltables son un grasiento pantalón de camuflaje junto a unos bototos de milico dados de baja por insalubres, con los cuales pretende hacernos pensar que los utilizó en la Sierra Maestra durante la revolución cubana, aunque jamás haya pisado ni el cerro Santa Lucía.
Nunca lee algo más allá del Manifiesto Comunista y, aún que goce de buena vista suele utilizar anteojos redondos y pequeños con los cuales pretende obtener ese touch intelectual que tanto añora. Si embargo, su condición de lector monotemático no lo privará de pasar a cualquier librería, tomar un libro y exclamar:
¡Oh..., pero qué bueno es esto...!
Ningún pelotudo progre que se precie de tal dejará de incluir de tarde en tarde en su vestimenta, alguna prenda provista de ribetes autoctonos o étnicos, detalle que le servirá para expresar su compromiso social con las minorías raciales oprimidas, de las cuales sólo conoce lo fashion que son sus prendas.
Su activa militancia a favor de los DD.HH. no es mayor obstáculo para que además se declare acérrimo defensor de alguno de los regímenes comunistas totalitarios más sangrientos del planeta.
Se declara antifacista, pero por lo general actúa como facista con fervores ideológicos contaminados por diferentes modas. Reclama permanentemente contra el establichment cuyas contradicciones le proveen excusas para utilizar sin remordimientos de consciencia comodidades tales como celular, ipod, etc. etc.
Se declara librepensador, pero todos sabemos es de aquellos a quienes les dicen lo que deben pensar. Muerto el perro, se acaba la rabia, por eso una vez que alcanza cierto status o nivel social -entiendase casa propia y auto- caerá sorpresivamente víctima de una amnesia total con su pasado revolucionario o anarquista, o intentará minimizarlo frente a sus nuevas relaciones aduciendo se trataba de un pecado de juventud y, según pasen los años y la vida le sonría, el pelotudo progre se irá metamorfoseando paulatinamente hasta transformarse en un yuppie con un pasado impresentable.
El Maestro.
(Para ser democráticos ya viene: El pelotudo Facho).












Estimado Maestro...
Entretenida tarea la de analizar la fauna pelotuda de este pais. Sin embargo, creo puede usted estar ingresando inadvertidamente a campo minado. Por estos blogs circulan algunos poelotu@s bastante delicados de piel y con egos hiperdesarrollados, sobre todo a la hora de auto criticarse para definir a qué categoría de pelotud@s se pertenece.
Son de aquellos que hacen zapping por los blogs, leen, se entretienen, pero no se incorporan ni menos opinan. Diría que pertenecen a los pelotudos del balcon; nos miran desde arriba, se rien, critican y ningunean esta atractiva forma de comunicarse.
Ya ha visto ud. que, salvo la excepción que confirma la regla y pese lo entretenido de su aporte, nadie lo ha posteado y todos han hecho mutis por el foro. Pero, claro, el tema es peludo y nadie desea etiquetarse. Podemos estar hablando entonces del pelotudo delicado. Tema para Ud.
No es lo mismo que Coco Legrand humorice acerca de la fauna pelotuda nacional tan bien como él lo hace, a que lo intente usted, creo yo guardando debidas proporciones. En todo caso me resulta entretenido el tema que desarrolla.
Respetuosamente y sabiendo desde ya que usted no pertenece al sector de los pelotudos graves, sería bueno nos anticipe en qué grupo de la fauna se encasilla Ud.
Mi casilla sin duda la encontraré en la medida que ud. me informe adecuadamente.
Atte.
Comparto tu nota José...
Bueno, al que no le agrada que haga mutis; está en su derecho. Promedio de lecturas aparte, que nadie opine y guarde silencio también es prueba que me leen. Que rían entonces en silencio.
Referente a tu consulta, digamos por ahora que petenezco a la categoría de pelotudo escritor.
Hay much@s entre la fauna de Pelotudlandia que pretenden serlo. ¿Por qué yo no?
Tranquilo. Seguramente en mis despachos futuros vas a encontrar la etiqueta que te calza.
Gracias por tu comentarios.