Costumbres del chileno

Enviado por El Director el 09/05/2009 a las 12:48
El Director

Esperando la tragedia

yorch temeroso.jpg

Vivimos a la espera de un enemigo que ya vive entre nosotros, un enemigo sin cara y sin cuerpo, pero con una voz atronadora que sin pronunciar una sílaba lo dice todo. Su voz es la voz del destino, que no escucha a nadie, que no espera a nadie, que no ve a nadie, pero que de un segundo a otro lo es todo. La voz del subsuelo que nos recuerda nuestra endeble posición de habitantes de faldeos cordilleranos, de agricultores de tierras volcánicas, de últimos grumetes de un barco fantasma del que preferimos no saber el destino final.

Es difícil calcular hasta qué punto la espera de ese terremoto grande, de ese Apocalipsis, ha marcado la psicología nacional. Quizás se debe a ella nuestra incapacidad de contar una historia con comienzo, medio y fin. Para nosotros, el fin puede ocurrir en cualquier momento.

 

 

 


El chaqueteo

envy.jpg


Me da rabia cuando critican el chaqueteo del chileno. Los españoles, los franceses o los ugandeses también aseguran que la envidia es suya y sólo suya. El chaqueteo es universal porque no es el amor sino su opuesto, la envidia, lo que hace girar el mundo.

Los que se quejan del chaqueteo del chileno dejan entrever que son tan exitosos, tan por encima de la media, que tenemos que envidiarlos. Hablar del chaqueteo chileno es querer pertenecer al exclusivo y muy chileno grupo de los mediocres que le echan la culpa de todo al empedrado. En realidad, el que se queja de la envidia ajena suele ser un envidioso de primera. Los que no padecen esa enfermedad por lo general son insensibles a los dardos. Sólo ven la envidia los que la sienten.

 

 

 



¿En qué colegio estudiaste?

217830484_b8fe00885a.jpg

La pregunta sirve de comodín para iniciar una conversación relajada en comidas, cócteles y almuerzos entre desconocidos. Así, sin necesidad de una conversación profunda, se sabe quién es quién. Ya se sabe, los del San Ignacio son pastorales y comprometidos y usan todos el mismo peinado; los del Saint George's, bucólicos y liberales; los del Instituto Nacional van todos para Presidentes de la República; los del Liceo de Aplicación son duros de roer; los del Santiago College, millonarios; las de las Ursulinas, pavas; los del Marshall, porros; las del Liceo 7, candidatas fijas a Miss Chile; las del Villa María, cuicas; cuicos también los del Verbo Divino; los de la Alianza Francesa se las saben todas; los del Manuel de Salas, son intelectuales; las del Liceo 1, esforzadas; los del Liceo 11, peligrosos; los del Fleming, repitentes; las del colegio Los Andes, vírgenes; los del San Juan, izquierdistas, y así hasta el infinito.

 



"Nunca salí del horroroso Chile –dijo el poeta Enrique Lihn-, nunca salí de la prosa que me endilgaron los dos patios del Liceo Alemán". Ser chileno es pertenecer a un sistema de castas copiado a la mala de una Inglaterra que ya no existe. Sistema en que las insignias escolares ya definen para siempre tu vida (un fracasado del San Ignacio no es igual a un fracasado del A-94). Se haga lo que se haga, nunca somos otra cosa que esos pobres uniformados que siguen adormecidos los actos cívicos, desfilan en las banditas escolares, se ríen de las ratas desolladas en el laboratorio, se excitan con los jumpers que esconden torpedos y se ríen a carcajadas de las bromas contra los del liceo del frente.

 

 

 

 


Frente al extranjero

xenofobia.jpg

No hay extranjeros, ricos o pobres, morenos o rubios, que no confiesen que adaptarse a Chile ha sido una tarea ardua, en la que no pocos fracasan, no sólo por estar obligados a sufrir sobrenombres, empujones o murmullos, en la espalda, sino por la total incapacidad nuestra de integrar a la conversación al forastero, escucharlo, preguntarle cómo se siente, darle un lugar entre nosotros.


 


Pero el racismo no es una exclusividad chilena. El racismo es el más natural, el más primario de los sentimientos. El racismo no se enseña. Se enseña la tolerancia, el interés por los demás, el diálogo. Somos tan racistas como cualquier otro país, sólo que tememos siquiera pensar en ello. De ahí que hayamos desarrollado una tolerancia de pantalla, una curiosidad que no pregunta nada, una hospitalidad que les pide a los extranjeros que sean iguales a nosotros antes de abrazarlos: les exigimos que sus hijos sean del Colo Colo, que vayan a la iglesia, que coman completos y que encuentren simpática a la Paty Maldonado.

 

 

 

 



El aburrimiento

aburrido.jpg


Un amigo acaba de llegar de Milán, horrorizado porque en la capital del fashion a las nueve de la noche está todo cerrado. Ni un alma, salvo algunos ancianos que pasean sus perros. Toque de queda permanente, sin miedo, rutinario y normal. En Londres, ciudad donde según dicen "está todo pasando", a las once de la noche dejan de servir alcohol. A la una de la mañana es difícil encontrar donde sentarse. En París las pocas fiestas que hay están estrictamente reguladas por el horario del metro (que cierra a las doce y media).

En Santiago la noche es bastante más generosa, ruidosa y peligrosa; sin embargo, misteriosamente, cada vez que hablo con un chileno me enfatiza lo aburrido que está, que ya no hay bohemia, que todo en Santiago es fome, que no hay vida nocturna, que se ha ido a Europa a respirar la verdadera vida. La verdadera vida en casi todo Europa se acuesta a las nueve de la noche, despierta a las siete y no va a restaurantes más que una vez al mes.

Sólo en España, país que incluyó la juerga en su escudo nacional, la fiesta nunca acaba, a cambio de largas siestas y de un estado de imbecilidad parcial de muchos de sus habitantes (los que más trasnochan). Chile le hace el peso al barrio de Malasaña, a Lavapiés, o a la Latina. En Santiago, por lo que recuerdo, hay mucha gente y muchas fiestas, y mucho más sexo que en casi todo Europa, y sin embargo los chilenos se aburren.

 

FUENTE: www.catalonia.cl

 

 

 

 

Publicidad por Bligoo.com

me gusto el artículo y viva el San Juan

Enviado por el 30/05/2009 a las 0:50
ligia

-----------------

evangelista? imagino

ligia


Comentarios de este artículo en RSS

TodosChile.cl surge por la necesidad de un BLOG CIUDADANO SIN CENSURA POLÍTICA, en el que los participantes puedan expresar libremente todas sus ideas -dentro del marco legal chileno- junto con respetar las Normas del Sitio.

 

TodosChile.cl fue creado el 26 de diciembre de 2008.

 

El 22 de Enero de 2009 se terminó la primera versión de este Blog. Un reconocimiento al diseñador web John Zarate por su buen trabajo y dedicación.

 

Bienvenidos a TodosChile.cl.

 

 

El Director

reiki wow.jpg