Ya dije todo.
Insisto en el silencio de las lágrimas.
Hay voces que se ocultan en el ruido,
hay otras que se van por la distancia.
Hay tardes pasajeras del otoño
que nos traen la voz de la hojarasca,
y noches desganadas de hastío
que son pesadilla para el alma.
¿Qué más he de decir?
Cerré los versos,
clausuré de las rimas las ventanas,
sólo filtra la luz de la penumbra
de una vaga vigilia por el alba.
Rueda el último minuto de mi vida
con un dolor antiguo a las espaldas
y es hora de callar.
Pero hay silencios
que sólo se dicen con palabras...













El Maestro
Que bellas palabras. No lo comenté en su momento, pero hoy pienso que este artículo debe ser posteado.
¿Qué quiere que le diga? ME GUSTÓ.
Un Saludo para usted.
El Director.