LA DESINTELIGENCIA EMOCIONAL

La ceguera o desinteligencia emocional, otro pecado capital; fiel aliada del odio, provocándolo muchas veces sin sentido, por orgullo, temor, vergüenza o simplemente por no tener los cojones para reconocer los errores propios, tratando de exculparse en actos ajenos, por cobarde...por no saber decir: SI, ES MI CULPA.
Este pecado me toca muy de cerca, pues he cometido el peor error de mi vida debido a la incapacidad de ver más allá, de ser empático y entender lo que realmente importa.
¿Qué es lo importante? Ser leal con uno mismo y con tus sentimientos, no importando si conlleva el riesgo de salir herido o sufrir, pues como bien dijo El Maestro en el post de la Traición: no existe peor cosa que traicionarse uno mismo...y cegar el alma con las oscuras vendas del ego, es un pecado; una traición con uno mismo.
Este es mi pecado, la desinteligencia emocional pues hoy me doy cuenta que AMO a quien pensé no trascendía de una relación más.
¡Qué equivocado estuve al no darme cuenta que tuve al AMOR DE MI VIDA A MI LADO POR CASI 3 AÑOS! y hoy no se si lo pueda recuperar.
Por eso, por mi caso y por muchos otros, LA DESINTELIGENCIA EMOCIONAL es el quinto pecado capital.
El Director.












Ceguera emocional
Nuestro Sr. Director parece complicado, o más bien confundido, pues en realidad el problema va por el lado de la falta de inteligencia emocional, esa piedrecilla en el zapato que muchas veces nos impide regalar un ramo de flores o exteriorizar sentimientos oportunamente, generalmente más preocupados por el qué dirán o por simple indulgencia.
Ya lo dije. la opinión ajena no vale nada. Siempre serán más importantes nuestros propios sentimientos. No se necesita la aprobación ajena para vivir feliz. es uno quien debe hacer feliz su vida y no gracias los demás.
Y cuando ocurren estas cosas la pregunta es: ¿qué debo aprender de todo esto?
Nada ocurre por azar, por eso, nunca deberá importarnos a dónde se dirigan los trenes, pues lo importante es tener valor de abordarlos...
Señor Maestro
Me gustaría saber, qué nombre le pondría usted a este pecado, a lo que llama carencia de inteligencia emocional.
No encontré, dentro de mi confusión, un nombre más adecuado para ello.
Nuevamente se agradecen sus comentarios.
Atte.
El Director