LA IGNORANCIA

¿Cuántas veces no hemos prejuzgado un acto, hecho o persona sin tener mayor conocimiento, basado en lo que me dijeron o vi en el Discovery Channel? Muchas, demasiadas veces me atrevería a decir.
Es costumbre la comodidad de no indagar por nuestros propios medios la veracidad de una noticia, o más grave aun, no comprobar los hechos históricos con pruebas categóricas que confirmen o desmientan la Historia Oficial.
La Ignorancia no es sinónimo de analfabetismo; ignorancia es el sedentarismo mental que envuelve a la sociedad "moderna" y no le permite ir más allá de las Premisas Culturales Preeminentes. Aquél que ose traspasar dichas barreras se le cataloga de inmediato como antisocial, loco o enfermo.
La Ignorancia, el segundo pecado capital.
El Director












La ignorancia y un poco más...
Sr. Director:
Lo que usía plantea, opino se debe a lo que connotados psicologos modernos han dado en denominar "el homo ligth", léase homo imbécil, fenómeno antropológico de nuestro tiempo que, según vemos sobre abunda y que acostumbra a vivir en un día 28 de diciembre al parecer eterno.
Ese que espera todos los días el TranSanLagos a boca cerrada y no es capaz de protestar por semejante atropello a su modesta calidad de vida.
Ese que cree que camina calzando zapatillas Nike, cuando en realidad esta utilizando sus propios testículos como alfombra.
Personaje altamente proclive a alimentarse con papillas intelectuales, pertenece a alguna barra brava con camiseta y todo, digiere toda suerte de telenovelas y cebollones hábilmente suministrados por los anestesiadores de la opinión pública de turno y vitorea a prestidigitadores y manipuladores de la verdad como el vocero Vidal y, lo que es peor, con derecho a voto, el voto más peligroso, motivo por el cual siempre resulta electo quien no debe, entonces no gobierna quien debe, no mejora la educación y seguimos generando más imbéciles ad infinitum, impedidos de caminar y mascar chikle simultáneamente.
Y como es año de elecciones, opino, aun a riesgo de ser calificado anarquista o neo no se qué, que a estas alturas del conocimiento ya no debiera bastar con saber leer y escribir para emitir un voto en una elección.
El voto, entonces, debiera tener un valor que represente el nivel cultural del quien lo emite. Sería una forma de nivelar intelectualmente hacia arriba y no hacia abajo como lo es la forma actual.
¿Tiene alguna lógica que un voto de esta clase valga lo mismo que el de un profesor universitario?
Este último piensa, el otro se deja conducir por el síndrome del rabaño de ovejas: es necesario ir a alguna parte, no importa dónde.
Junto con saludarlo, lo felicito por su blog.
P.S: De Utilidad Pública
Se busca URGENTE donante de nalgas -no importa el carrete que tengan-para transplantarle la cara al Ministro Vidal...
El Maestro, realmente usted si que es un aporte
Imposible leer sus comentarios sin una sonrisa, y no pocas veces alguna carcajada. Esa ingeniosa forma que utiliza para expresar sus ideas es nueva para mi y la encuentro notable.
Con respecto al contenido, interesantísimo punto de vista sobre el valor del voto; digno de analizar en un artículo exclusivo.
Saludos para Ud.
El Director