Óscar Hahn
Miguel Hernández y su compañero del alma

Uno de los grandes poemas funerales de la lengua castellana es la “Elegía” de Miguel Hernández dedicada a Ramón Sijé. No le va en zaga a ninguna de las elegías canónicas, como las “Coplas a la muerte de su padre” de Jorge Manrique, el “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías” de García Lorca o “Alberto Rojas Jiménez viene volando” de Pablo Neruda. Los versos de Hernández están precedidos por una dedicatoria casi tan célebre como el poema, que se abre con el siguiente terceto: “Yo quiero ser llorando el hortelano/ de la tierra que ocupas y estercolas,/ compañero del alma, tan temprano”.
¿Pero quién fue la persona que inspiró el memorable poema? “Ramón Sijé” era el seudónimo de un joven escritor de Orihuela que inventó su apelativo literario reordenando las 9 letras de su nombre civil: José Marín. A pesar de su juventud, era el líder de la generación oroliana de 1930. Fundó y dirigió la revista “El Gallo Crisis”, de fuerte orientación neocatólica, y aunque era tres años menor que Miguel, fue clave en su formación literaria y religiosa. Era él quien orientaba al poeta y le proporcionaba los libros que leía.
Pronto Miguel Hernández se da cuenta de que en un medio tan tradicional y cerrado como el de Orihuela no va a poder desarrollarse ni como persona ni como poeta y decide irse a Madrid. Allí se relaciona con Rafael Alberti, Vicente Aleixandre y Federico García Lorca, y a través de ellos conoce a Pablo Neruda, que por esos días era cónsul de Chile en Madrid. El ambiente cultural en el cual se desenvuelve produce en él un cambio drástico en su visión del mundo: abandona sus creencias religiosas e ingresa en el Partido Comunista. En esta conversión Pablo Neruda cumple un rol decisivo. Ramón Sijé piensa que es una “transformación terrible y cruel”. Se produce entonces un distanciamiento entre Miguel Hernández y su camarada de adolescencia, que resiente la amistad de Miguel con Neruda, no por celos fraternales, sino porque el poeta chileno tiene ideas políticas que entran en serio conflicto con las suyas. Neruda, por su parte, no muestra ninguna simpatía hacia lo que representa Ramón Sijé. En una carta en la que alude a “El Gallo Crisis” dice: “Le hallo demasiado olor a iglesia, ahogado en incienso”.
Es en ese contexto que Miguel Hernández recibe la noticia de la inesperada muerte de su amigo. Sumido en el dolor, sólo demora 15 días en escribir la elegía. En su lamentación escribe: “No hay extensión más grande que mi herida”. Hernández pone en juego todo su repertorio de procedimientos poéticos, pero su virtuosismo verbal nunca va en desmedro de la autenticidad y profundidad del sentimiento. Resultado: un poema inolvidable.
El poeta siente que la pérdida de su amigo lo ha privado de conversar en vida sobre los temas que los separaban, y en el conmovedor final del poema lo invita a reunirse con él en el huerto de su casa en Orihuela: “A las aladas almas de las rosas/ del almendro de nata te requiero/ que tenemos que hablar de muchas cosas/ compañero del alma, compañero”. Es significativo que utilice la palabra “compañero”, que suele asociarse con el trato entre personas de izquierda. Ramón Sijé no era un compañero suyo en el sentido político del término, sino exactamente lo contrario. Pero el poeta agrega la frase “del alma”, en los primeros y en los últimos versos. Esto trae a la memoria las palabras de Aristóteles que dicen: “La amistad es un alma que habita en dos cuerpos”. Para Miguel Hernández una cosa son los compañeros de ideología y otra los compañeros del alma, sin perjuicio de que, eventualmente, ambas condiciones pudieran coexistir. En el poema, la amistad se eleva por encima de las diferencias terrenales y brilla con luz propia, ahora que su amigo ha desaparecido. Es como si la “Elegía” hubiera reflejado el precepto de Rabindranath Tagore: “La verdadera amistad es como la fosforescencia: resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido”. Y no hay mayor oscuridad que la muerte. Ramón Sijé murió de septicemia la Nochebuena de 1935. Tenía sólo 22 años. Miguel Hernández falleció 7 años después en la cárcel de Alicante, como preso político.
Fuente. emol











hace una semana
hace 2 semanas
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses