Quiero recordar la historia de Carlos Valverde bravo, periodista boliviano que fue requerido por el tribunal de ética periodística, por utilizar su espacio televisivo para denostar a toda persona que no pensara como él o no compartiera su mirada política. Éticamente fue condenado y la sociedad pudo darse cuenta del tipo de prensa que ahí se hacía.
Lo anterior marca un precedente ya que una cosa es hacer periodismo político, hacer legitimas denuncias y lo otro es atacar directamente a las personas en su dignidad, vida privada y honra, todo por un afán de marcar polémica, mantener presencia, sin medir
(Leer más)
Corre el rumor por pasillos de la corte y cafés atestados de cortesanos y alcahuetes profesionales. Quienes relatan supuestas acciones que se tomaran en palacio durante el mes de marzo próximo, dichas acciones están dirigidas a los últimos Concerta que van quedando anquilosados en Jefaturas de Confianza en la administración pública y que son un lastre o un clavo sin cabeza, para impulsar al gobierno y cumplir las medidas anunciadas con antelación que le permita correr a campo traviesa a la mayor velocidad.








hace 30 mins
hace 2 días
hace 3 días
hace 5 días
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace 2 semanas