El SouthCom toma el poder en un Estado del ALBA por Thierry Meyssan*
Honduras suscitó la cólera de Washington al rebelarse contra la presencia militar estadounidense e incorporarse al ALBA. Militares formados en la Escuela de las Américas y dirigidos por consejeros estadounidenses derrocaron al presidente constitucional Manuel Zelaya y pusieron en el poder a quien había sido su rival de siempre en el seno del partido liberal, Roberto Micheletti. Thierry Meyssan hace un recuento de los objetivos de este enfrentamiento y señala la voluntad de la administración Obama de retomar el control de América Latina.
Nadie pensó que la crisis surgida entre Honduras y Estados Unidos pudiera desembocar en un golpe de Estado militar. Parecía que Washington había renunciado a esa forma de acción, aunque la administración Bush había sobornado recientemente a un grupo de militares para que derrocaran al presidente constitucional de Venezuela (el 12 de abril de 2002) [1] y había utilizado a sus propias fuerzas especiales para secuestrar al presidente constitucional de Haití (el 29 de febrero de 2004) [2]. Pero los comunicadores de la Casa Blanca venían utilizando últimamente la amplia sonrisa del flamante Barack Obama para hacer creer a la opinión pública internacional que Estados Unidos había cambiado y que había renunciado a su ambición imperial.
La importancia estratégica de los cinco Estados de la antigua República Federal de América Central (Costa Rica, Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua) reside en su situación geográfica como corredor de tránsito entre dos continentes y dos océanos. Si bien ninguno de ellos dispone de recursos naturales especialmente importantes, lo interesante es que todos ellos pueden servir de base para controlar la zona. Durante la revolución sandinista en Nicaragua, Washington utilizó Honduras como base de retaguardia de las bandas contrarrevolucionarias. Bajo la dirección de John Negroponte, la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa se convirtió en cuartel general de los «contras» nicaragüenses y de sus escuadrones de la muerte. Vista desde ese ángulo, la evolución antiimperialista de Honduras, luego del regreso de los sandinistas al poder en Nicaragua, representaba no tanto un problema en sí como un verdadero peligro de «contaminación». ¿En qué representaba la evolución de la situación hondureña un peligro tan grande como para que Washington decidiera recurrir nuevamente a los viejos métodos, corriendo así el peligro de malograr todos sus esfuerzos propagandísticos?
La presidencia de Maduro y las elecciones de 2005
Al igual que el resto de Centroamérica, Honduras enfrenta la existencia de las maras (pandillas). La más conocida es la Mara Salvatrucha. Se trata de bandas de niños manipulables debido a su dependencia de la droga y organizados mediante ritos místico-criminales [3]. Sus miembros se entregan a todo tipo de violencias, alcanzando a veces un inusitado grado de barbarie que los ha llevado a protagonizar verdaderas masacres.
En 2001, el candidato nacionalista Ricardo Rodolfo Maduro Joest resultó electo bajo la promesa de luchar contra el crimen. Su propio hijo, de 25 años, había sido secuestrado, torturado y asesinado, y su funeral se había convertido en una verdadera manifestación de carácter nacional. Al llegar a la presidencia, Ricardo Maduro ordenó espectaculares operaciones de lucha contra las pandillas. También reforzó el arsenal de la policía y sacó a los militares de los cuarteles para que ayudaran a los policías. Con el apoyo de la democracia cristiana, Maduro logró la adopción de una ley que castigaba con un mínimo de 5 años de prisión el solo hecho de ser miembro de una mara.
Aunque aquella ley sirvió de inspiración a países como Guatemala y Salvador, la Corte Constitucional hondureña decidió invalidarla porque comprometía la responsabilidad individual por asociación en casos de crímenes que el acusado no había cometido. La aplicación de aquella ley había dado lugar a un gigantesco aumento del número de personas encarceladas, lo cual se provocó a su vez sangrientos motines en las prisiones. En definitiva, como aquella ley no abordaba las causas sociales del fenómeno, ya masivo, su aplicación no detuvo el aumento de la criminalidad.
En 2005, el candidato nacionalista a la sucesión de Maduro, «Pepe» Lobo, consideraba que sólo una guerra podía acabar con las maras. Así que propuso reinstaurar la pena de muerte a través de un referéndum que contemplaría además la posibilidad de pronunciar penas de muerte colectivas contra las pandillas, a pesar de que un estudio realizado en Salvador ya había demostrado que el 51,9% de los criminales tenían sólo entre 11 y 15 años. Así que Honduras habría tenido que matar a muchos de sus propios hijos. Mientras tanto, el candidato liberal, Manuel Zelaya, proponía un enfoque mucho más razonable, basado no sólo en la represión sino en la realización de verdaderos esfuerzos a favor de la educación y de la inserción de aquellos niños en la sociedad.
En el plano económico, los resultados del presidente Maduro también resultaban bastante polémicos.
Ex gobernador del Banco Central y brillante hombre de negocios (concesionario de Seros y director del fondo de inversiones La Paz), Maduro negoció la reducción de la deuda hondureña con el FMI y con el Club de París. Pero, como contrapartida, tuvo que aumentar los impuestos y reducir el número de funcionarios, política que penalizó únicamente a la clase media.
También incluyó a su país en el Acuerdo de Libre Comercio Estados Unidos/Centroamérica, sin encontrar mucha oposición política contra aquel proyecto, a pesar de sus desastrosas consecuencias para los pequeños agricultores. Las excelentes relaciones del presidente Maduro con su homólogo estadounidense George W. Bush condujeron incluso al envío de 370 militares hondureños a Irak, donde fueron destacados, junto a los españoles, en la zona administrada por el contingente polaco. Pero, como consecuencia de la decisión de Zapatero de retirar de Irak las tropas españolas, Maduro se vio políticamente obligado a retirar también a los soldados hondureños. Y finalmente, el mandato presidencial de Ricardo Maduro concluyó en un ambiente grotesco matizado por un escandaloso divorcio.
El liberal de izquierda José Manuel Zelaya Rosales presentó entonces una atrayente alternativa. En vez de proponer el cierre de servicios públicos como medio de garantizar una importante reducción presupuestaria, Zelaya propuso una reducción del tren de vida del Estado. Y para reforzar los ingresos del Estado, propuso facilitar el empleo en los sectores altos consumidores de fuerza de trabajo. En la lucha contra la criminalidad juvenil, Zelaya anunció su intención de equipar todas las escuelas con computadoras y de garantizar la instrucción pública gratuita a todos los niveles de la sociedad.
En 2005, en una elección de una sola vuelta, los hondureños eligieron como presidente a José Manuel Zelaya, con un 49,9% de sufragios, y le garantizaron el 48,4% de los escaños en el Congreso (unicameral). Su principal adversario, el nacionalista de derecha Porfirio Sosa, obtuvo el 46,2% de los sufragios y un 42,9% de los escaños en el Congreso. Los resultados eran tan apretados que se requirió su validación, la cual se produjo al cabo de dos semanas de espera. Tres pequeñas formaciones políticas se encontraron entonces en posición de árbitros en el seno del Congreso: la Unión Democrática, la Democracia Cristiana y el partido Innovación y Unidad.
Elección presidencial (27 noviembre 2009)
Elecciones legislativas (27 noviembre 2009)
José Manuel Zelaya Rosales 49,90 % de votos válidos
Partido Liberal 62 escaños
Porfirio Lobo Sosa 46,2 % de votos válidos
Partido Nacional 55 escaños
Juan Ángel Almendares Bonilla 1,5 % de votos válidos
Unificación Democrática 5 escaños
Juan Ramón Martínez 1,4 % de votos válidos
Democracia cristiana 4 escaños
Carlos Sosa Coello 1,0 % de votos válidos
Innovación y Unidad) 2 escaños
La presidencia de Manuel Zelaya
Nada dejaba entrever que el ranchero Manuel Zelaya pudiera entrar en conflicto con Washington, sobre todo si se tiene en cuenta que la mayoría relativa de la que disponía no favorecía la posibilidad de una ruptura política. En primer lugar, el presidente Zelaya prosiguió la política de descentralización que ya había iniciado en su época de ministro. Su objetivo era acercar los centros de decisión a la ciudadanía para fortalecer el poder popular y la transparencia. Esta reforma provocó un distanciamiento entre la clase política corrupta de la capital y los nuevos notables locales. Y también sacó a la luz el control de los militares sobre una parte de la economía [4]
Pero lo más importante es que, en junio de 2006, Manuel Zelaya anunció su intención de destinar al tráfico comercial la base aérea de Soto Cano [5], en la que se encontraba un contingente estadounidense. Ante la reacción del Pentágono, el ministro hondureño de Defensa trató de retroceder, argumentando el costo del equipamiento necesario. Pero el presidente Zelaya mantuvo su decisión. Oficialmente, Soto Cano no era más que una pequeña base aérea cuyo personal se componía de 190 militares y 730 civiles. Pero su pista es la única de toda Centroamérica capaz de recibir grandes aviones destinados al transporte de tropas. Fort Bravo es la única estación del SouthCom fuera de Estados Unidos [6]. Y, sobre todo, Soto Cano es una base de escucha vinculada a dos unidades secretas: Cerro La Mole y Swan Island. Este dispositivo es indispensable para el funcionamiento de la inteligencia militar estadounidense en la región. Curiosamente, Estados Unidos nunca ha firmado con Honduras ningún acuerdo que precise el estatus de las instalaciones anteriormente mencionadas.
A pesar de la fuerte popularidad del presidente Zelaya, una sorpresiva campaña de prensa lo acusó de no haber respetado sus promesas, de no haber logrado mejorar el nivel de vida ni contrarrestar el crimen. En realidad, Zelaya no podía proteger a su país del alza mundial del petróleo y se publicaban numerosos reportajes sensacionalistas que daban la impresión de que el país enfrentaba una gran proliferación de las maras. Manuel Zelaya respondió obligando a los medios audiovisuales privados a transmitir varias horas de entrevistas con miembros de su gobierno.
Washington manifestó su irritación mediante la reducción de sus programas de ayuda a la población hondureña, pero mantuvo sus programas de seguridad. Estados Unidos incluso proporcionó a Honduras importantes medios para la realización de sus planes de lucha contra el crimen organizado y contra el tráfico de drogas y el terrorismo. Washington financió, por ejemplo, el equipamiento de Puerto Cortés con tecnología de punta que permite escanear todos los contenedores enviados a Estados Unidos que pasan por ese puerto hondureño.
Por otro lado, Washington dispone de poderosos medios de presión sobre Tegucigalpa. Honduras, país de 7 millones de habitantes, tiene cerca de un millón de inmigrantes en Estados Unidos, sobre todo desde el paso devastador del ciclón Mitch por territorio hondureño, en 1998. 78 000 de esos inmigrantes hondureños en Estados Unidos son residentes temporales, estatus que han renovado varias veces, y pueden ser expulsados mediante una simple decisión administrativa.
El presidente Zelaya prosiguió su lucha contra la corrupción, obligando a varios altos funcionarios a renunciar a sus puestos. Y algunos de éstos comenzaron entonces a conspirar. Se descubrió incluso que el ex director de la compañía de telefonía pública había interceptado los teléfonos del presidente Zelaya.
Al estallar en Estados Unidos la crisis de las subprimes y en momentos en que se produce el alza mundial de los precios de los alimentos básicos, el presidente Zelaya recurre, lógicamente, a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), organización intergubernamental promovida por Venezuela, país que garantiza la seguridad alimentaria y energética de los Estados miembros y que coordina además la realización de importantes programas de salud pública.
Esa decisión de Zelaya obtiene un fuerte apoyo popular, pero suscita inquietud entre las clases medias, ya afectadas por la política económica de Maduro y por la crisis económica mundial.
El 25 de agosto de 2008, Manuel Zelaya rinde homenaje al «Guerrillero heroico» Ernesto Che Guevara y, ante una multitud de 100 000 personas, firma en Tegucigalpa la entrada de su país al ALBA, en presencia de los presidentes Evo Morales, de Bolivia; Daniel Ortega, de Nicaragua; Hugo Chávez, de Venezuela, y del vicepresidente cubano Carlos Lage. El presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, también está representado en el acto. Honduras se convierte así en una de las naciones rebeldes.
El golpe de Estado militar
Representantes del gobierno de Estados Unidos admitieron en el New York Times haber entrado en contacto con los golpistas días antes de la asonada. Pero afirman que lo hicieron para convencerlos [7] de que emprendieran esa acción. Según esos testimonios, aquellos contactos finalizaron el domingo (o sea, en momentos en que el golpe ya había comenzado).
Pero hay que tener en cuenta que el pequeño ejército hondureño ha sido enteramente armado, entrenado e instruido por Estados Unidos. Se supone que obedezca a su comandante en jefe, el presidente de la República, y al jefe de su Estado Mayor. Pero, en la práctica, se encuentra bajo el control del SouthCom, desde Soto Cano y Miami [8].
Precisamente el jueves pasado, el Pentágono instaló apresuradamente al nuevo comandante del SouthCom, el general Douglas M. Fraser, para darle seguimiento al golpe.
En todo caso, la operación ya había sido concebida desde hace tiempo. Al igual que el ataque contra los edificios oficiales en Moldavia, al igual que la limpieza del valle de Swat, que el exterminio de los Tigres tamules o la «revolución verde» en Irán, el golpe de Estado en Honduras fue planificado por la administración Bush y posteriormente confirmado y ejecutado por la administración Obama, a pesar de los visos de legalidad que ésta última parecía ofrecer.
La tensión se recrudeció cuando el presidente Zelaya convocó a una consulta popular, que debía tener lugar el domingo 28 de junio, para determinar si los electores eran favorables a la elección de una Asamblea Constituyente. Se desató entonces una campaña internacional de prensa que presentaba aquella iniciativa como una maniobra exclusivamente tendiente a abrir a Manuel Zelaya la posibilidad de obtener un segundo mandato. Lo cual es totalmente falso ya que la elección de la Asamblea Constituyente sólo hubiese tenido lugar el mismo día que la próxima elección presidencial y, por consiguiente, la hipotética modificación de la Constitución no hubiese podido producirse sino mucho después del fin del mandato de Zelaya. Por lo tanto, el presidente Zelaya nunca hubiese podido ser candidato a su propia sucesión. Pero, claro está, después de haber acusado a Hugo Chávez de querer ser «presidente vitalicio», había que acusar a su aliado Manuel Zelaya de querer convertirse en dictador él también.
El 9 de junio, el Congreso hondureño adoptó una ley constitucional que prohibía la realización de un referéndum a menos de 180 días de la elección presidencial. El Tribunal Supremo declaró la consulta popular ilegal (pero no anticonstitucional), aunque la ley de modificación fue declarada en sí misma anticonstitucional. En base a esa decisión, el jefe del Estado Mayor, el general Romeo Vásquez, bloqueó la organización de la consulta. El presidente se presentó entonces personalmente en una base militar para «rescatar» las boletas que debían ser utilizadas en la consulta popular y revocó al jefe del Estado Mayor por insubordinación. Al igual que los demás golpistas latinoamericanos, el general Romeo Vásquez fue formado por Estados Unidos en la tristemente célebre Escuela de las Américas.
La base de Soto Cano se encuentra actualmente bajo las órdenes del coronel Richard A. Juergens. Fue al parecer fue este mismo militar estadounidense quien dirigió el secuestro del presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide cuando ocupaba el cargo de director de Operaciones Especiales del Special Operations Command.
El domingo 28 de junio de 2009, siendo alrededor de las 5h30 de la mañana (hora de Honduras), fueron cortadas la electricidad y las líneas telefónicas fijas y hertzianas. Comandos de militares encapuchados [9] asaltaron la residencia del presidente Zelaya y se lo llevaron, lo metieron en un avión y lo enviaron a Costa Rica en ropa de dormir. Fueron arrestados por lo menos 8 ministros, entre ellos la ministra de Relaciones Exteriores, así como otras personalidades, como el alcalde de San Pedro Sula (la segunda ciudad de Honduras). Cuando se restableció el servicio eléctrico, los medios audiovisuales anunciaron que se había decretado un toque de queda y la anulación de los oficios religiosos dominicales y de la consulta popular.
Después del mediodía, los diputados, que fueron previamente autorizados a salir a la calle, realizaron una reunión extraordinaria en la sede del Congreso. El presidente del Congreso, Roberto Micheletti, dio lectura a una carta, con fecha del 26 de junio, en la que el presidente Manuel Zelaya supuestamente renunciaba a su cargo. Nadie expresó sorpresa por la aparición de esta carta con fecha del 26 de junio. Después de dejar constancia de la supuesta vacancia a la cabeza del Estado, el Congreso designó a su propio presidente para ocupar la presidencia de la República. Por su parte, el Tribunal Constitucional afirmó, en un comunicado enteramente orwelliano, que el ejército había defendido la Constitución impidiendo que el presidente Zelaya diera un golpe referendario. El Tribunal sostuvo que al bloquear la consulta popular ordenada por el presidente de la República, el jefe del Estado Mayor había actuado legalmente, si lo había hecho por orden de un juez. Para que nadie ignorara el verdadero objetivo de la operación, los militares arrestaron a los embajadores o encargados de negocios de los Estados miembros del ALBA.
El desarrollo mismo del golpe de Estado en Honduras recuerda aquel que tuvo lugar en Haití, en 2004, contra el presidente Jean-Bertrand Aristide: secuestro en plena madrugada por soldados encapuchados y “aparición” de una carta de renuncia.
La manera como las agencias de prensa atlantistas han descrito el diferendo electoral, de forma tendenciosa para dar al golpe de Estado una apariencia de legalidad, demuestra la premeditación de esta operación por parte de Washington. La manipulación de las causas del golpe, ocultando el asunto de la base de Soto Cano y los vínculos entre militares hondureños y estadounidenses, es muestra además de una evidente voluntad de ocultar el papel de la administración Obama.
Esta es solo una de las muchas fotografías que presenta la cadena Aljazeera en su página web.
Les adelanto que las imágenes podrán parecer fuertes para algunos, pero es lo que muestra la emisora qatarí respecto de lo que ocurre en el mundo árabe mientras nosotros lo vemos a traves del ordenador.
La medida de la base genética de la inteligencia relacional ha sido y sigue siendo un tema de debate intenso por las consecuencias que se derivan de una u otra postura.
Como ya he comentado antes, el Estudio EDI sobre Evolución y Diseño de la Inteligencia se presenta un análisis estadístico de genética mendeliana mejorada que demuestra, a mi juicio, tanto el carácter hereditario de la inteligencia en sentido estricto y, por lo tanto, de la inteligencia relacional en general, como de gran parte de la propia TGECV- Teoría General de la Evolución Condicionada de la Vida.
Aunque la estadística sea una ciencia famosa por su vulnerabilidad a la manipulación, también es cierto que este argumento se utiliza a menudo cuando no se quieren reconocer los hechos, por muy claros que éstos sean.
Veamos brevemente algunos de los puntos a favor de la naturaleza genética de la inteligencia y los puntos en contra, dificultades o elementos que permiten la coexistencia de posiciones tan dispares.
La mera existencia de niños superdotados nos indica fuera de toda duda razonable la herencia genética de la inteligencia y que nos encontramos ante un tema con profundas, si no únicas, raíces genéticas.
El otro gran argumento que avala la herencia genética de la inteligencia humana es el que no se ha podido aislar ninguna causa concreta de medio ambiente que afecte a la inteligencia por sí sola. Es harto conocido el tema de la existencia de muchos hermanos con similares condiciones medio ambientales y distinto nivel de inteligencia.
Por otra parte, no sólo existen niños superdotados en inteligencia sino en muchas otras capacidades tanto intelectuales como físicas o artísticas, lo que añade más argumentos al carácter hereditario de dichas habilidades.
Si las precisiones conceptuales efectuadas sobre la inteligencia y la intuición en cuanto a la diferente forma de obtener las respuestas requeridas al sistema son aceptadas, indirectamente estaríamos aceptando la base genética de la inteligencia.
El método de verificación de la información genética se efectúa, en este caso, en un momento posterior a la transmisión genética e incluso posterior al desarrollo inicial del nuevo ser. No obstante, prefiero conservar el adjetivo relativo a la genética en la denominación de este método para indicar que la estructura operativa viene determinada por los genes.
La base teórica del modelo estadístico citado anteriormente es la Teoría General de la Evolución Condicionada de la Vida, en el libro de la TGECV se presenta en detalle una explicación gráfica de la herencia de la inteligencia con genética mendeliana y operatividad o no del método de verificación de la información genética.
Interesante teoría que escuché a un amigo hace poco. El amo no puede existir sin el esclavo ni éste sin el primero. En buen chileno, la pobreza nunca se acabará completamente.
A continuación expongo un comentario relacionado.
EL MITO DEL AMO Y DEL ESCLAVO
IMAGEN: http://s3.amazonaws.com
Para Aristóteles el esclavo lo es por naturaleza y así ha de permanecer hasta el fin de sus días. En otras palabras, le desconoce naturaleza humana.
Para Hegel en cambio, se es amo o esclavo – en la génesis de la historia de la humanidad – como consecuencia del primer enfrentamiento, a raíz del cual, si uno devino esclavo es porque ha renunciado a arriesgar la vida.
El esclavo prefiere ser esclavo. Esto es coherente con la idea de que el hombre puede crearse a partir del animal que fue, por medio de la lucha.
Llevada esta lucha por puro prestigio hasta las últimas consecuencias, debería concluir con la muerte de uno o de ambos adversarios. Pero si esto sucede, no habrá quien los reconozca.
Para que la historia continúe – o se inicie, según se mire -, es preciso que ambos sobrevivan. Que algo los detenga un segundo antes de la muerte.
Y esto es exactamente lo que ocurre. Y es el esclavo quien renuncia a su deseo y se somete al deseo del otro. De este modo el esclavo reconoce al amo como tal y se hace reconocer por él como esclavo.
Es decir que después de este primer enfrentamiento el amo le impone al esclavo un trabajo servil al que éste se somete voluntariamente.
El amo satisface su deseo – que sigue siendo animal, natural – consumiendo lo que el esclavo ha producido con su trabajo. Sin embargo eso opera una cierta transformación en el amo puesto que se satisface sin hacer esfuerzo alguno, vive como gozador y deja de ser animal. Ha realizado su humanidad como consumidor. Sufre pasivamente la Historia, no la crea. Si evoluciona es al modo animal.
En este proceso se puede observar cierto adiestramiento por parte del esclavo ya que es él quien crea, lo que el otro va a incorporar. Es el esclavo el que podrá evolucionar voluntaria y activamente, es decir, humanamente.
El amo sólo podrá evolucionar exteriormente , porque, fiel al principio de identidad, permanece igual. Esta es su condición esencial – se obstinará en su identidad consigo mismo (es ineducable).
Sólo el esclavo querrá dejar de ser lo que es. Sólo él podrá querer negar y superar su esclavitud.
Por lo tanto el destino del esclavo – según Hegel – es promisorio, podrá ir trabajando y perfeccionando su liberación, hasta crear el Ciudadano Libre del Estado Universal Homogéneo (que para Hegel era el Imperio Napoleónico).
Alcanzado este punto pasa al estado de ser-sintético-total, ya no es ni amo ni esclavo, sino el Hombre Único. Por su autonegación advino otro.
Habíamos partido de cierta condición –que ambos adversarios sobrevivan después del choque – de nada vale matar al adversario. Es necesario dejarlo con vida, lo fundamental es destruir su autonomía y someterlo.
El amo representa la conciencia autónoma o ser-para-sí y el esclavo el ser-dado. El vencido depende del otro. El esclavo a optado por la vida por eso es tal, esto porque sintió la proximidad de la muerte.
Ahora nos encontramos con un problema , el amo de buenas a primeras se ve reconocido por un esclavo, al que él no le asigna ninguna dignidad. Es reconocido por una cosa, por una animal, por un ser-dado. Por lo tanto obtiene un reconocimiento sin valor. No es un hombre reconocido por otro: ha erado el camino.
En "El Seminario VII","La Ética del Psicoanálsis" se puede leer lo siguiente: "Encontramos en Hegel la desvalorización extrema de la posición del amo, pues hace de él, el gran chorlito, el cornudo magnífico de la evolución histórica..."
Así como desvaloriza la situación del amo, sobre valora la del esclavo.
Está claro que el esclavo está obligado a trabajar y se espera de él, que trabajando devenga amo de la naturaleza y así podrá liberarse de su propia naturaleza.
Se ve como Hegel deja la Historia en manos del esclavo y no del amo guerrero, ocioso y consumidor.
Por otra parte el esclavo reconoce el valor de la autonomía y de la libertad en el Otro – esta es su ventaja -, ahora sólo le resta imponérsele y superarlo.
Otra diferencia entre uno y otro consiste en que, mientras el amo destruye consumiendo lo que se produce – le da satisfacción inmediata al deseo -, el esclavo en cambio, debe dominar y rechazar su instinto. Se cultiva y sublima trabajando; no destruye la cosa, posterga la destrucción.
Para alcanzar la autonomía verdadera, es necesario pasar por la esclavitud y la angustia de muerte que lo llevó a trabajar para otro.
Si como dijimos antes, Hegel ve en el esclavo las claves del progreso, ¿qué dirá Lacan al respecto? Dirá que Hegel olvidó una alternativa: la del neurótico obsesivo.
Dice así en "Función y Campo....": "El obsesivo manifiesta en efecto una de las actitudes que Hegel no desarrolló en la dialéctica del amo y el esclavo. El esclavo se ha escabullido ante el riesgo de la muerte donde le fue ofrecida la ocasión de dominio por puro prestigio. Pero puesto que sabe que es mortal, sabe también que el amo desde ese momento puede morir, puede aceptar trabajar para el amo y renunciar al gozo mientras tanto; y, en la incertidumbre en que se producirá la muerte, espera".
Más adelante agrega: "... a partir de lo cual vivirá, pero en espera de lo cual se identifica a él pero muerto, y por medio de lo cual él mismo está ya muerto.
No obstante se empeña en engañar al amo por la demostración de las buenas intenciones manifestadas en el trabajo".
En esta posición obsesiva el esclavo se puede quedar picando piedras toda la vida, obediente y sumiso en calidad de espera. ¿Espera de qué? De la muerte del amo. Pero si se queda esperando no va a superar su situación dad como suponía Hegel.
¿Cómo puede avanza el esclavo? En "El Seminario I" encontré el siguiente comentario: "...para esto el esclavo debe: afrontar la muerte como todo ser plenamente realizado y que asume en el sentido heideggerino su ser-para-la-muerte. Precisamente el obsesivo no asume su-ser-para-la-muerte.
Más adelante continúa: "No hay más amo que al amo absoluto, la Muerte. Pero el esclavo necesita cierto tiempo para percibirlo".
Delitos como la piratería somalí, las torturas de Guantánamo (base naval estadounidense en Cuba) o la represión en el Tíbet ya no pasarán por la justicia española.
El Congreso aprueba la reforma legal que limitará la actuación de la Audiencia Nacional en materia de jurisdicción universal.
España sólo podrá investigar casos en los que existan víctimas españolas o en los que los responsables del delito estén en el país.
La Audiencia Nacional mantiene abiertas una quincena de causas como los crímenes de guerra en Gaza o la piratería somalí.
EFE. 25.06.2009 - 16.21 h
El pleno del Congreso ha aprobado este jueves por una amplia mayoría la reforma legal que limitará la actuación de la Audiencia Nacional en materia de jurisdicción universal a los casos en los que existan víctimas españolas o en los que los responsables del delito se encuentren en España.
La reforma ha contado con el apoyo de la mayoría de las fuerzas políticas
Se trata de una modificación de los apartados 4 y 5 del artículo 23 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ), que regula las competencias de la jurisdicción española en delitos de genocidio, lesa humanidad, terrorismo o piratería, entre otros, y que ha contado con el apoyo de la mayoría de las fuerzas políticas, salvo ERC-IU-ICV y el grupo mixto.
La reforma, que ahora se envía al Senado, ha sido respaldada por PSOE, PP, CiU y PNV -329 votos a favor, 9 en contra y 6 abstenciones- y se ha incluido en el proyecto de ley orgánica que desarrolla la implantación de la nueva Oficina Judicial.
Una quincena de causas abiertas
A partir de ahora, como requisitos para que la Justicia española pueda actuar bajo el principio de jurisdicción universal, se establece la necesidad de que se demuestren "vínculos de conexión relevante" con España, que haya víctimas de nacionalidad española o que el autor de delito esté en territorio nacional.
El Senado debe ahora aprobar lo acordado en el Congreso
Una vez que se aprueben en el Senado las nuevas modificaciones de la LOPJ, los jueces de la Audiencia Nacional ya no podrán actuar en esta materia si se ha abierto una investigación y una "persecución efectiva" de los hechos denunciados en el país donde se hayan cometido o en un tribunal internacional. Y si el país implicado, o un tribunal internacional, abre otro proceso sobre los mismos delitos, la jurisdicción española deberá archivar provisionalmente la causa que haya iniciado.
El
análisis de la elección presidencial iraní, en
vista de las anteriores votaciones y de las encuestas encargadas por
los Estados Unidos, no deja ninguna duda de que Mahmoud Ahmadinejad es
ampliamente reelegido. Esto no es sorprendente, observa el profesor
James Petras: el pueblo votó a favor de un nacional-populista,
mientras que sólo las élites occidentalizadas han votado
a favor del candidato liberal, querido de los medios de
comunicación occidentales. El mismo fenómeno se ha
observado en otros países.
«Para los pobres, el cambio significa alimento y
empleo, no un código más permisivo en el vestir o el
ocio… La política en Irán tiene mucho más
que ver con la lucha de clases que con la religión». Financial Times, editorial (15.6.2009)
Introducción
No hay prácticamente unas elecciones en las que la Casa
Blanca tenga algo en juego, en las que la derrota electoral del
candidato pro estadounidense no sea denunciada como ilegítima
por toda la élite política y de los medios de
comunicación. Últimamente, la Casa Blanca y sus
seguidores proclamaron que había fraude en las elecciones libres
(y supervisadas) celebradas en Venezuela y Gaza, a la vez que
celebraban alegremente el éxito electoral en Líbano, a
pesar de que la coalición liderada por Hezbolá
recibió más del 53% de los votos.
Las elecciones iraníes del pasado 12 de junio son un ejemplo
clásico: el candidato nacionalista-populista, Mahmoud
Ahmadineyad, recibió el 63,3% de los votos (24,5 millones),
mientras que el candidato de la oposición, apoyado por los
países occidentales, Hosein Musaví recibía el
34,2% (3,2 millones).
Estas elecciones alcanzaron una participación récord
de más del 80% del electorado, con un número de votos
provenientes del extranjero de 234.812, de los que 111.792 fueron a
parar a Musaví y 78.300 a Ahmadineyad. La oposición
liderada por Musaví no aceptó la derrota y
organizó una serie de manifestaciones masivas que desembocaron
en actos de violencia, como quema y destrucción de
automóviles, bancos, edificios públicos y confrontaciones
armadas con la policía y otras autoridades. Casi todo el
espectro de comentaristas occidentales, entre otros los de los
principales medios impresos y electrónicos, y los principales
sitios Internet de tendencia liberal, izquierdista, libertaria y
conservadora, se hicieron eco de la afirmación de la
oposición de fraude electoral a gran escala. Los
neoconservadores, los conservadores libertarios y los trotskistas se
unieron a los sionistas para aclamar a los manifestantes de la
oposición como avanzadilla de una revolución
democrática. Demócratas y republicanos condenaron al
gobierno iraní, se negaron a reconocer los resultados de la
votación y dieron respaldo a los esfuerzos de los manifestantes
por revocar el resultado electoral. El New York Times, la CNN, el
Washington Post, el ministerio de Asuntos Exteriores de Israel y todos
los líderes de las principales organizaciones judías
estadounidenses pidieron sanciones más duras contra Irán
y anunciaron la defunción del diálogo propuesto por el
presidente Obama con Irán.
El timo del fraude electoral
Los líderes occidentales rechazaron los resultados porque
sabían que su candidato reformista no podía
perder… Durante meses publicaron diariamente entrevistas,
editoriales e informes desde el terreno detallando los fallos del
gobierno de Mahmoud Ahmadineyad y citando el apoyo aportado por los
clérigos, ex funcionarios, comerciantes y sobre todo mujeres y
jóvenes urbanos que hablan inglés, con el fin de probar
que Hosein Musaví iba a ganar con toda facilidad. La victoria de
éste se describía como la de las voces de la
moderación, es decir, la versión de la Casa Blanca de
este vacío tópico. Destacados académicos
progresistas dedujeron que el recuento de los votos fue fraudulento
porque el candidato de la oposición, Musaví,
perdió en su propio enclave étnico azerí. Otros
académicos aseguraron que el voto joven –basándose
en entrevistas con jóvenes universitarios de clase media y alta
de los barrios del norte de Teherán– estaban
abrumadoramente a favor del candidato reformista.
Lo que resulta asombroso de la condena occidental general de los
resultados electorales por fraude es que no hay ni asomo de pruebas
sobre papel o fruto de la observación presentadas antes o una
semana después del recuento. Durante toda la campaña
electoral, no hubo ninguna acusación creíble (o incluso
dudosa) de manipulación de votos. Mientras los medios
occidentales creían su propia propaganda de una inminente
victoria de su candidato, describían un proceso electoral
altamente competido, con encendidos debates públicos y niveles
sin precedentes de actividad pública, sin ningún
obstáculo para el proselitismo. La creencia en una
elección libre y abierta era tan fuerte que los líderes y
los medios occidentales estaban convencidos de que ganaría su
candidato favorito.
Los medios occidentales confiaban en sus reporteros que
cubrían las grandes manifestaciones de los seguidores de la
oposición, a la vez que ignoraban o quitaban importancia a las
favorables a Ahmadineyad. Peor aún, los medios occidentales no
prestaban atención a la composición de clase de las
diferentes manifestaciones, sin percatarse de que el candidato
presidente recibía el apoyo de la mucho más numerosa
clase trabajadora pobre, los campesinos, los artesanos y los
funcionarios, mientras que el grueso de las manifestaciones de la
oposición estaba formado por estudiantes de clase media y alta y
miembros de la clase profesional y de negocios.
Además, la mayor parte de las proyecciones de los
líderes de opinión y reporteros occidentales basados en
Teherán eran extrapolaciones de sus observaciones en la capital,
y pocos fueron los que se aventuraron en las provincias, las
poblaciones pequeñas y medias y los pueblos, donde Mahmoud
Ahmadineyad tiene su base de apoyo. Asimismo, los seguidores de la
oposición eran una minoría de estudiantes
fácilmente movilizables para realizar actividades de calle,
mientras que el apoyo de Mahmoud Ahmadineyad contaba con la
mayoría de los jóvenes trabajadores, hombres y mujeres, y
amas de casa, que expresaron su opinión ante las urnas y no
tenían tiempo o ganas de participar en la política de la
calle.
Una serie de expertos periodísticos, entre otros Gideon
Rachman del Financial Times, afirma como evidencia del fraude electoral
el hecho de que Mahmoud Ahmadineyad consiguiera el 63% de los votos en
una provincia de lengua azerí, contra su oponente Musaví,
de la etnia azerí. La suposición simplista es que la
identidad étnica o la pertenencia a un grupo
lingüístico es la única explicación posible
del comportamiento electoral, y no otros intereses sociales o de clase.
Una mirada más atenta al comportamiento electoral en la
región de Azerbayán oriental iraní revela que
Musaví ganó sólo en la ciudad de Shabestar entre
las clases alta y media (y solo por un estrecho margen), mientras que
fue derrotado estrepitosamente en las zonas rurales, en las que las
políticas redistributivas del gobierno han contribuido a que los
azeríes se librasen de las deudas, obtuviesen créditos
asequibles y préstamos para los campesinos. Musaví
ganó, es cierto, en la región de Azerbayán
occidental, donde utilizó sus vínculos étnicos
para conseguir el voto urbano. En la provincia de Teherán,
densamente poblada, Musaví ganó a Mahmoud Ahmadineyad en
los centros urbanos de Teherán y Shemiranat gracias a los votos
de los distritos de clase media y alta, mientras que perdió por
mucha diferencia en los suburbios cercanos de clase trabajadora, las
pequeñas ciudades y las zonas rurales.
El énfasis en el voto étnico, superficial y
distorsionado, que aportan los colaboradores del Financial Times y del
New York Times para justificar que la victoria de Ahmadineyad se debe
al “robo de votos” es equiparable a la negativa deliberada
de los medios de comunicación a reconocer una encuesta de
opinión, rigurosa y de ámbito nacional, llevada a cabo
por dos expertos estadounidenses tres semanas antes de las elecciones,
que mostró que Mahmoud Ahmadineyad tenía a su favor un
porcentaje de votos de dos a uno, más incluso que el obtenido en
su victoria electoral del 12 de junio. La encuesta reveló que
entre los azeríes Ahmadineyad superaba en una proporción
de dos a uno a Musaví, demostrando así cómo los
intereses de clase representados por uno de los candidatos pueden
vencer la identificación étnica del otro candidato
(Washington Post 15.6.2009).
El único grupo que apoyó decididamente a Musaví
fue el de los estudiantes y licenciados universitarios, los
comerciantes propietarios y la clase media alta. El voto de los
jóvenes, que los medios occidentales presentaron como pro
reformistas, fueron una clara minoría inferior al 30%, pero
venían de un grupo privilegiado, conocedor de la lengua inglesa
y con capacidad para hacerse oír, que gozó del monopolio
de los medios occidentales. Su presencia abrumadora en las noticias de
prensa occidentales creó lo que se ha calificado de
síndrome del norte de Teherán, en referencia al
confortable enclave de la clase alta de donde vienen muchos de estos
estudiantes. Aunque sepan expresarse, vistan bien y hablen
inglés correctamente, fueron vencidos con claridad en el secreto
de la cabina de voto.
En general, Ahmadineyad obtuvo buenos resultados en las provincias
petroleras y de la industria petroquímica, lo que podría
ser un reflejo de la oposición de los trabajadores de esta
industria al programa reformista, que incluye la privatización
de empresas públicas. Del mismo modo, el presidente tuvo buenos
resultados en las provincias fronterizas con su énfasis en el
reforzamiento de la seguridad nacional ante las amenazas
estadounidenses e israelíes, a la vista de una escalada de
ataques terroristas patrocinados por Estados Unidos a partir de
Pakistán, y de incursiones israelíes desde el
Kurdistán iraquí, que han matado a docenas de ciudadanos
iraníes. El patrocinio y la financiación masiva de los
grupos que realizan estos ataques forma parte de la política
oficial de EE UU desde el gobierno Bush, que no ha sido repudiada por
el presidente Obama, al contrario, se han incrementado en el periodo
previo a los comicios.
Lo que los comentadores occidentales y sus protegidos iraníes
han ignorado es el fuerte impacto que las devastadoras guerras y
ocupación de Iraq y Afganistán han tenido en la
opinión pública iraní. La decidida postura de
Mahmoud Ahmadineyad en materia de defensa contrasta con las adoptadas
por muchos de los propagandistas de campaña de la
ocupación, débiles y pro occidentales.
La gran mayoría de votantes de Ahmadineyad probablemente
pensaron que los intereses de seguridad nacional, la integridad del
país y el sistema de seguridad social, con todos sus defectos y
excesos, estarían mejor defendidos y mejorarían con
éste que con unos tecnócratas de clase alta apoyados por
una juventud privilegiada pro occidental que anteponen los estilos de
vida individuales a los valores comunitarios y la solidaridad.
La demografía de la votación revela una
auténtica polarización de clase que ha enfrentado a un
grupo de individualistas capitalistas de alto nivel de ingreso y
orientación librecambista con una clase trabajadora de bajos
ingresos, defensores de base de la economía moral en la que la
usura y el beneficio están limitados por preceptos religiosos.
Los abiertos ataques por parte de economistas de la oposición a
los gastos sociales del gobierno, el crédito fácil y las
altas subvenciones para los productos básicos de
alimentación no han contribuido a congraciarlos con la
mayoría de los iraníes que se benefician de dichos
programas. Del Estado persiste la imagen de protector y benefactor de
los trabajadores pobres contra el mercado, que representa la riqueza,
el poder, el privilegio y la corrupción. Los ataques de la
oposición contra la intransigente política exterior y
posiciones que alienan a Occidente sólo fueron bien acogidos
entre los estudiantes universitarios liberales y los grupos de negocios
de importación y exportación. Para muchos iraníes,
el rearme militar del régimen es visto como lo que impide un
ataque estadounidense o israelí.
La escala del déficit electoral de la oposición
debería indicarnos hasta qué punto está fuera de
contacto con las preocupaciones vitales de su propia gente.
Debería recordarles también que al acercarse a la
opinión occidental se han alejado de los intereses cotidianos de
seguridad, alojamiento, empleo y alimentos subvencionados que hacen la
vida tolerable a los que viven por debajo del nivel de la clase media y
fuera de las privilegiadas puertas de la Universidad de Teherán.
El éxito electoral de Ahmadineyad, visto en una perspectiva
histórica comparada, no debería ser una sorpresa. En
competiciones electorales similares en que se han enfrentado
nacionalistas-populistas contra liberales pro occidentales, los
populistas han ganado. Ejemplos del pasado serían Juan Domingo
Perón, en Argentina, y, más recientemente, Hugo
Chávez, en Venezuela, Evo Morales, en Bolivia, e incluso Lula da
Silva, en Brasil, todos los cuales han demostrado su capacidad para
conseguirse en torno o por encima del 60% de los votos en elecciones
libres. Las mayorías votantes de estos países prefieren
la seguridad social a los mercados sin trabas y la seguridad nacional
al alineamiento con los imperios militares.
Las consecuencias de la victoria electoral de Mahmoud Ahmadineyad
están abiertas a discusión. Estados Unidos puede sacar en
conclusión que seguir apoyando a una minoría dotada de
voz pero duramente derrotada tiene pocas perspectivas de conseguir
concesiones en materia de enriquecimiento nuclear o de abandono del
apoyo de Irán a Hezbolá y Hamás. Un enfoque
realista sería abrir unas conversaciones amplias con
Irán, y reconocer, tal como el senador John Kerry destacó
recientemente, que el enriquecimiento de uranio no constituye una
amenaza existencial para nadie. Este enfoque sería radicalmente
diferente del de los sionistas estadounidenses instalados en el
gobierno de Obama, que siguen la línea de Israel de promover una
guerra preventiva con Irán y utilizar el espúreo
argumento de que no hay negociación posible con un gobierno
ilegítimo en Teherán, que ha robado las elecciones.
Acontecimientos recientes sugieren que los líderes
políticos europeos, y algunos de Washington, no aceptan la
argumentación de los medios sionistas de que ha habido
elecciones robadas. La Casa Blanca no ha suspendido su oferta de
negociaciones con el gobierno recién reelegido, pero se ha
centrado en cambio en la represión de los opositores (y no en el
recuento de votos). Del mismo modo, los 27 países que forman la
Unión Europea han expresado su “seria preocupación
por la violencia” y han instado a que “las aspiraciones del
pueblo iraní se cumplan por medios pacíficos y se respete
la libertad de expresión.” (Financial Times, 16.6.2009,
p.4). Excepto Nicolas Sarkozy, ningún líder de la UE ha
puesto en cuestión el resultado de los comicios.
El comodín en este epílogo de las elecciones es la
respuesta israelí: Netanyahu ha indicado a sus seguidores
sionistas estadounidenses que deben utilizar el timo del fraude
electoral para ejercer una presión máxima sobre el
gobierno de Obama para que ponga fin a todos sus planes de reunirse con
el gobierno reelegido de Ahmadineyad.
Paradójicamente, los comentadores de Estados Unidos –de
izquierda, derecha y centro– que se han tragado el timo del
fraude electoral proporcionan, sin proponérselo, a Netanyahu y
sus seguidores estadounidenses argumentos y mentiras: donde ven guerras
religiosas, nosotros vemos lucha de clases; donde ven fraude electoral,
vemos desestabilización imperial.
James
Petras es profesor emérito de sociología en la
universidad de Binghamton (New York). Intelectual emblemático de
la izquierda estadounidense, es autor de numerosas obras. James Petras
es miembro de la conferencia «antiimperialista» Axis for Peace que organiza la Red Voltaire.
A continuación rescato entrevista concedida a revista PAULA en marzo del presente, cuando recién empezaba su "carrera presidencial"
Pamela Jiles: Infiltrada
Por Andrea Moletto para Blog Paula
En 20 años ha hecho de ella su mejor obra. Para permanecer en la escena pública ha cambiado de piel muchas veces. Porfiadamente, asegura, intenta infiltrarse en el sistema para cambiarlo. Todos los roles le parecen válidos: periodista de trinchera, reportera dura de TV, autora de libros eróticos, opinóloga de SQP. Ahora quiere el sillón de La Moneda.
Es periodista. No milita en ningún partido. Dice que pertenece al mundo progresista. Jamás ha sido parte de la Concertación. Declara “cuarentaitantos años”. De su intimidad, lo único conocido es que es madre de dos hijos adolescentes y que vive en Pedro de Valdivia Norte. En sus veinte años de carrera televisiva, que se cumplen por estos días, ha sabido reinventarse después de cada expulsión de los programas en los que ha participado. Ha hecho clases de nivelación en matemáticas para alumnos –“soy muy buena”– o ha investigado sobre el erotismo de las mujeres chilenas en su libro Fantasías sexuales de mujeres chilenas(2004, editorial Grijalbo), de memorable portada: una pluma rosada y un trasero desnudo de mujer.
Es el personaje que Pamela creó para exponerse y exhibirse, y lo ha estrujado hasta la última gota. Ha hecho de él una performance continua, que ha pulido con sagacidad para un solo fin: ocupar la escena pública para defender su discurso allendista, progresista e igualitario, según sostiene. “Me he especializado en entender que la televisión es el principal espacio de disputa ideológica, y no he despreciado ningún rol, ni siquiera el más desprestigiado. Me he vuelto una experta en hacer lo que un periodista infiltrado debe hacer, que es transformar eso en un pequeño poder que sí incida. Cada vez que entro a un estudio de televisión estoy entrando en territorio enemigo”.
Ella sabe de trincheras. Su abuela, Elena Caffarena, fue la impulsora del sufragio femenino en Chile. Y la propia Pamela inició su carrera en la desaparecida revista Análisis, que se dedicaba a denunciar a la dictadura en Chile. Desde allí hizo por primera vez televisión, en Teleanálisis, un noticiero artesanal que mostraba mensualmente el panorama social de Chile. Al llegar la democracia, el mismo día que Patricio Aylwin pisó La Moneda, ella entró a TVN, para hacer Mujeres al borde de… y, al año siguiente, en un giro insólito, Siempre lunes, un estelar con Antonio Vodanovic. “Había gente que creía que sólo poner un pie en ese programa era una claudicación inaceptable. Hubo una tremenda discusión en mi mundo inmediato. ‘Si fueras y pusieras un lienzo de los detenidos desaparecidos, eso a lo mejor tendría sentido’, decían algunos, porque se trabajaba con la idea de la propaganda. Pero lo que yo sostenía era que el programa había que infiltrarlo. Todo espacio sirve”.
De ahí pasó a formar parte del equipo de Informe especial, pero fue despedida del programa y del canal en 2003. Y así inició su vertiginosa carrera de expulsiones televisivas: salió de Vértigo, de Canal 13, por su osada lengua; de Pamela Chile, en TVO, por ser rostro de la campaña presidencial de Tomás Hirsch en 2005, y, hace ocho meses, de SQP, por sus dichos contra Raquel Argandoña. Dedicada a escribir furiosamente columnas en The Clinic, con feroces posteos en los que los lectores la endiosan o la insultan, en febrero publicó una titulada Jiles Presidenta, en la que ironizó: “La belleza importa, compañeros, haré un gobierno más estético de los que hemos tenido hasta ahora por la simple vía de nombrar mujeres espléndidas en el gabinete (que las tenemos por centenares), hacer bajar la panza a los subsecretarios, sugerirles que se pongan las muelas que les faltan, desterrar los vestidos con cuellito bebé, los ternos pungas, los botones gigantes, los peinados con laca y los zapatos reina”.
A gritos, Pamela dio el puntapié inicial a la campaña. Inmediatamente después partió a Cuba –al mismo tiempo que la Presidenta y su comitiva, pero no como invitada oficial–, donde recibió cientos de mails del tipo: “Hola, te podemos hacer un afiche y un blog. Avísanos” o “Dime si esto es en serio o en broma”. Al volver a Chile, se encontró con un grupo de siete personas, entre amigos y desconocidos, que se había organizado en su ausencia y que le anunció que estaba dispuesto a comenzar una artesanal y autogestionada campaña presidencial. No les costó encontrar el slogan: Somos millones los Jiles. Entre ellos están Alex Vojkovic, quien fuera vocero del Frente Patriótico Manuel Rodríguez a mediados de los ochenta y ex pareja de Michelle Bachelet; Pablo Maltés, dueño del restorán de carnes El Rancho, que opera como sede de la campaña, y Kena Lorenzini, sicóloga y activista por los derechos de las lesbianas. Para partir, proponen: derogación de la Constitución, Asamblea Constituyente, fin del sistema binominal, alimentación y educación pública de calidad –“Pan y libro”–, nacionalización de las riquezas básicas e impuesto de 30% a la riqueza.
A menos de 20 días del lanzamiento de la campaña, me cita en dicho restorán, en Bilbao. Nada de pancartas rojas ni decoración proletaria. Es un lugar de buen gusto donde Pamela abre la puerta vestida con una camisa ancha, negra, bonita y simple; un pantalón negro y bototos rojos. Justo después de saludarnos, hablamos de dermatólogos y arrugas. Nos sentamos en una mesa donde hay una jarra con agua, vasos y una cajetilla de cigarros. Fuma como carretonera. Tiene las manos y los dientes de cabra chica.
ADRENALÍNICA
Hace unos días estabas en tu casa y ahora tienes una candidatura presidencial… ¿De verdad te vas a inscribir? Espérate… Con esta gente que ha ido apareciendo, nos hemos ido juntando. De hecho, terminé un domingo, en este mismo lugar, diciendo: “¡Hueón, renuncio! ¡Nombren a otra candidata! ¡Yo no sirvo para esto! ¡No quiero que me pasen ninguna guagua!… Disculpen, son súper simpáticos ustedes, pero no más. “¡Bueno, ya! Te dejamos el lunes para que vuelvas en ti”, me dijeron. Al final, el lunes no lo tuve para mí, porque mi teléfono no paró de sonar.
¡Qué coñazo! ¿Pero estás entretenida? A ratos… Estoy adrenalínica.
¿Qué quieres de todo esto? Descubrir una forma que sea claramente distinta de cómo se hace política en todos los partidos, incluidos los de la izquierda.
¿Te metiste en un cacho? No, me metí en una cuestión interesantísima que no sé cómo se hace, porque no hay una experiencia que yo pueda tomar como modelo.
Además, me imagino que no tienes ni uno. Ni uno. Y quiero no tener ni un peso. Ésa es otra de las locuras.
¿No vas a imprimir ni un cartel? Ya apareció un señor que imprime chapitas.
Pero aquí no hay plata de comando ni intención de reunir fondos… La mayoría encuentra que esto no puede ser así, que hay que hacer una cuenta corriente. Yo prefiero aplicar la idea de que los jiles hagan lo que se les pare la raja, pero que hagan algo. Si la gente quiere hacer rayados, que consiga la pintura, vaya y los haga. Hay personas que nos persiguen para entregarnos pequeños aportes monetarios y eso, en el minuto en que se haga, se tiene que hacer con transparencia total. Porque uno de los pilares de mi candidatura es el tema de la rabia por la corrupción y la falta de probidad pública. Por lo tanto, yo tendré que tener en la web la boleta de los dos cafés y el agua que nos tomamos ahora.
¿A dónde quieres llegar? Me gustaría que, a partir de todo el emputecimiento, la rabia, la desilusión, el ser pasado a llevar, se articulara un movimiento que fuera capaz de llevarme a La Moneda.
En un sentido simbólico, ¿no? No.
¿Ser elegida Presidenta? Sí.
Pero no vas a ser elegida. ¿Tú sabes lo que va a pasar?
Existe una probabilidad menor de que seas elegida Presidenta. ¿Con qué cuentas para decir esto?
Claro, ninguna encuesta te ha incluido. ¿De verdad te gustaría ser Presidenta de Chile? ¿Por qué no? ¿Qué perdemos, si ya lo hemos perdido todo?
No cualquier jil puede ser Presidente. Lo que hace que yo pueda encabezar esta idea que estaba en el ambiente es que soy una persona conocida en todo el país y cuento con un capital de cariño popular que, es cierto, no ha sido cuantificado.
Entrar en La Moneda requiere un liderazgo político, no ser sólo conocido. ¿Tienes condiciones? Tengo condiciones que podrían transformarse en un liderazgo, pero no tengo idea si voy a ser la líder. A lo mejor surge otro liderazgo más interesante.
CANDIDATOS CUMAS
La segunda vez que nos vemos es en la sesión de fotos. Está con un vestido blanco de revolucionaria francesa, que sacó de su clóset y cuyo ruedo está inmundo, porque hace unos días lo arrastró por las calles en una marcha; los bototos rojos del otro día, full maquillaje y pucho en mano. La banda presidencial está lista para las fotos. Dispara sin piedad y arranca sola con la idea de una batalla a su medida: “Me encantaría enfrentarme a la Evelyn Matthei. ¡Esa huevá sería espectacular! Sería una justa digna. A ella la encuentro inteligente, caballa, autónoma, fuerte, femenina, mina…”
¡Ah! ¿Si fueras de derecha serías la Evelyn Matthei? Nunca sería de derecha.
Pero si lo fueras, ¿serías ella? Es que no sería. Pero ése sería un precioso espectáculo político. Sería una cuestión de un nivel que no hemos vivido, porque esta ordinariez… ¡Si esta huevá es muy cuma!
¿Qué es lo cuma? ¡Estos candidatos!
Ya, hablemos de Piñera. Un arribista, con bracitos cortos, cuello de almeja, una cosa chica…
¡Pero eso es estético! La estética es re importante. La presencia física representa algo.
Si alguien nace con brazos cortos no tiene por qué no optar a Presidente. Sí. De hecho la presidencia de Chile ha estado plagada de gente más bien feuchita.
¿No le encuentras ni una virtud como candidato? Por supuesto. Por ejemplo, que en la práctica es dueño de todos los medios de comunicación y que no está confrontado con nadie. Por favor, denme diez minutos con él en televisión ¡y lo hago pebre! ¡Lo hago parir! (se pone de pie como enardecida y bien teatral).
A ti te gustaría hacer parir a casi todo el mundo. Nooooo. A Eduardo (Frei) no. Con Eduardo conversaría, como la persona decente que es.
¿Qué tiene de bueno Eduardo Frei como candidato? Tiene unas preciosas manos. De hombre. Muy masculinas, peluditas.
¿Tanto desprecias a los candidatos que no puedes decir una sola cosa de ellos como candidatos? ¿No tienen nada de nada? Hay que tener buenos candidatos, y los candidatos son fomes. Yo creo que ninguno de ellos calienta ni a su señora.
Las encuestas dicen que algo están calentando. Las encuestas te dan personajes ya instalados. Si vamos a ir al tema estadístico, Michelle Bachelet fue elegida con un 26% real.
Pero son los candidatos que hay. ¿Tú vas a calentar? Sí. De hecho, soy estimulante para la gente. Produzco cosas, despierto pasiones. La gente siente hacia mí más bien simpatía y cosas positivas.
Se me olvidó un candidato: Marcos Enríquez-Ominami. Lanzó su candidatura en una tienda de helados, así es que creo que se le va a congelar la campaña luego.
¿No es un competidor para ti? Es más ancho de caderas que yo, muy ancho de caderas. Yo soy potoncita, pero en eso me gana.
¿Cómo asumes en tu candidatura tu lado mujer sexy, mina rica? Leí en un blog una discusión sobre si hay que decirme mina rica o no. Según una señora, decirme así era una falta de respeto, machista. Yo me metí y dije que por ningún motivo le hicieran caso a la señora, que no dejen de decirme mina rica y expresiones de esa naturaleza. Me gusta.
¿Vas a entrar a La Moneda sola? ¿Eres soltera?… ¡Alguna vida sexual tendrá la candidata y/o presidenta! En estos periodos uno tiende a desapegarse de los apetitos mundanos. Cuando puedo me pongo mi camisa de moletón, mi mañanita, mi gorrito y descanso. Pero Presidenta monja no voy a ser.
SIN PALMADAS
¿No te parece que estar todo el rato construyendo un personaje, esto que haces es agotador? A ratos me parece otras cosas, como frustrante, porque no avanzo todo lo que quiero. A veces pienso que por qué no me voy a ser relacionadora pública y ganar mucha plata…
¿Te han ofrecido serlo? Alguna vez, hace muchos años. Mira, si la televisión se rigiera por el modelo de que lo que vendo lo pongo, yo tendría La Noche de Pamela y El Desayuno de Pamela. Todos los estudios dicen que si he permanecido todos estos años es porque es un personaje de una potencia… No quiero calificarlo yo misma, pero al menos tengo un personaje al que hay que ponerle atención.
Me sorprende que cuando hablas de ti lo haces como si te refirieras a una heroína. Tus calificativos son: “Soy una tremenda mina”. “Hago algo increíble”. ¡No, para nada! Qué lata que lo veas así. Soy una mina tenaz y una mina con un motor interno que funciona bien, que no necesita mucha palmada. No necesito mucho que me quieran.
Te tienen que haber querido harto en un momento muy crucial de tu vida como para que no lo necesites. Fui la primera nieta, la primera hija, una niña muy deseada en la que se volcaron todo el cariño, las esperanzas, los buenos deseos de una familia muy potente. Yendo a la sicología barata, ese cariño generó un colchón de cariño muy autoabastecedor. Entonces voy para adelante.
Pero no estoy tan segura de que no necesites cariño: en SQP no recibiste sólo agresión del público, también muestras de afecto. De parte del público, en general, he recibido sólo cariño. Cosa que es muy curiosa, porque este personaje, que va variando acorde con el escenario y la evaluación política que yo hago, siempre es pesado. No intenta congraciarse.
¿Y eso de qué le sirve a tu personaje? Es más interesante preguntarse por qué la gente sintoniza con un personaje pesado. Este país necesita justicia y dejar de tener miedo, y esta vieja retamboreada proyecta una pesadez que no es contra el público sino contra los poderosos. Nunca humilla al que está en situación de debilidad. La gente percibe en mí una característica justiciera
¿Humillar no tiene costo emocional para ti? Claro que hay un costo: me sacan permanentemente de los espacios…
No me refiero a los despidos. Por supuesto que tengo costos altísimos. No costos –y esto me cuesta reconocerlo– si no dudas, contradicciones: “Por qué estoy haciendo está huevá”, “qué vergüenza pa mis hijos”… He tenido peleas profundas con gente que quiero muchísimo, peleas graves con gente a la que le he tenido cariño y que está en una situación de poder. Hay costos afectivos, materiales y pérdidas muy importantes. Pero así es la vida, hay que arar con los bueyes que se tienen. Y, comparados con otros, mis costos no son mayores. La cantidad de gente que se siente desoída, subutilizada, chantajeada, incomprendida… No puedo decir que yo tengo los costos mayores.
Cuando has tenido pantalla tú también has tenido poder. No siempre eres de los humillados. Jamás se me ha ofrecido poder en televisión. Lo que yo he hecho es no despreciar ni un solo rol, ni siquiera el más desprestigiado. Y me he vuelto una experta en hacer lo que un periodista infiltrado debe hacer, que es transformar cada espacio en un pequeño poder que incide.
En todo caso, con tanto despido habrás recibido muchas indemnizaciones… Muy buenas. Sobre todo la de Televisión Nacional, que fue millonaria. Pero la motivación en mi trabajo en la televisión nunca ha sido el remunerativo. La televisión es para mí un espacio de disputa ideológica (da golpecitos a la mesa en cada palabra) y en eso he sido clara. Mi infiltración ha sido a la luz del día. O sea, si me quieres contratar, ok, pero sabiendo que yo no me dejo censurar.
¿Cuánto hay de histeria en lo que haces? Para ser Pamela Jiles hay que tenerse mucha fe.
¿Pero cuánta histeria? Hay mucho de neurosis.
Y de llamar la atención. Mira, yo soy lo más famosa que se puede ser en Chile.
Felipe Camiroaga es más famoso. ¿Qué elementos tienes?
En un famosómetro, ¿estarías más arriba que Camiroaga? En Chile no hay ni una persona, niño, anciano o gente que está en la Antártica que no sepa que hay una galla que se llama Pamela Jiles y que tiene más o menos estas características. Más famoso que eso, qué podría ser. No te estoy diciendo que sea más querida que Mario Kreutzberger.
¿La gente se te acerca con cariño? Lo fundamental de ser famoso es que la gente te habla como si fueras una persona cercana y familiar y esperan de ti que eso lo consideres normal. Y yo eso lo llevo bien. Me sale natural. Nunca siento que no tengo tiempo, que me están lateando o que son desubicados. Me agrada. Es una parte importante de mi rol. Hace unos días unos cabros chicos me decían: “Tu apellido es Chu”, y yo no entendía. Hasta que a la quinta vez pregunté y me dijeron: “Chu- Pamela, Chu- Pamela”. (Y se ríe mucho).
La propuesta económica de Marco Enriquez-Ominami plantea estorbar la economía productiva para enriquecer a personas como él mismo.
Por Rasmus Sonderriis
En la carrera presidencial hasta hoy, el gran sospechoso de confundir los intereses del país con los suyos propios ha sido Sebastián Piñera. Aún cuando al candidato de Alianza por Chile realmente le preocupa solamente el bien de su país, en cualquier ámbito en que tenga una parte de su enorme fortuna invertida siempre existirá la duda. ¿Es probable, por ejemplo, que un Presidente Piñera busque intensificar la competencia en la aviación civil?
Sin embargo, con Marco Enríquez-Ominami no hay tal incertidumbre. Su propuesta económica http://www.marco2010.com/programa.htm revela un deseo abierto de enriquecerse a sí mismo y a los suyos.
Muchos chilenos se identifican con el eje medular de su planteamiento, que es bajar los impuestos a las personas y subirlos a las empresas. Pues, las personas somos tú y yo, las empresas son monstruos sin cara. No obstante, la propuesta del candidato Enríquez-Ominami se enfoca en quienes perciben ingresos arriba de unos 5 millones al mes. En vez de pagar un 40% de lo ganado por encima de este piso, el candidato quiere aliviar su carga tributaria a un máximo del 30%.
Al igual que su controvertida propuesta de privatizar una parte de CODELCO, podría tratarse de un caso de “socialismo iluminado”, pescando votos entre los ultraliberales. Sin duda que una rebaja en los impuestos a los profesionales exitosos y ricos tiene varios beneficios para la economía en su conjunto. Pero de alguna parte tiene que venir el dinero del Estado, especialmente en vista de que Enríquez-Ominami quiere aumentar en un 10% el gasto público.
Por eso sugiere un alza feroz del 17% al 30% en el impuesto a las empresas, justamente los actores que generan riquezas y crecimiento. Esto evidentemente se traduciría en menos inversiones, es decir, perjudicaría el empleo, lo que a su vez presionaría los salarios del sector privado hacia la baja.
En síntesis, Marco Enríquez-Ominami desea enriquecer a individuos acomodados como él mismo y su esposa, a costo del desarrollo de su país. Y no es una sospecha, como en el caso de Piñera, sino una plataforma oficial de su campaña.
Tampoco es que “Marquito” se haya confundido. Tiene varias propuestas más con el efecto neto de beneficiar a la clase alta y media alta de donde él proviene. Su aumento en el impuesto al tabaco es regresivo, a menos que se aplique solamente a los habanos. Quiere introducir “premios de excelencia” en la educación universitaria, lo que subsidiaría desproporcionadamente a los alumnos de los mejores colegios privados, ayudando a quienes menos lo necesitan.
Tal vez lo menos progresista es su pretensión de reducir el impuesto a la bencina. Favorecería sobre todo a los dueños de automóviles particulares a costo del medio ambiente en Chile y en el mundo. Ya que incentivaría el consumo de hidrocarburos, también ganarían las tesorerías de países como Venezuela y Arabia Saudita, a costo de profundizar la peligrosa dependencia energética de Chile.
Está claro que el perfil social en estas elecciones presidenciales no es del candidato socialista.
La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) se niega a revelar dónde fueron los triillones de dólares de rescate en dinero, sin embargo, la Comisión Federal de Comercio (FTC) está más preocupada por la intromisión en los asuntos financieros de los bloggers que hacen unos pocos dólares fuera de las relaciones de afiliación, de acuerdo a las nuevas directrices que se introducirán a finales de este año que dejaría al gobierno a un paso de regular y cerrar los blogs por hacer "afirmaciones falsas".
"Nuevas directrices, que se espera que se apruebe a finales de este verano con posibles modificaciones, para aclarar que la agencia puede ir tras los bloggers -, así como a las empresas que los auspician - por declaraciones falsas o por incumplimiento en la divulgación de conflictos de interés", afirma un Asociado informe de prensa.
Familias que luchan están complementando sus ingresos por las amas de casa que escriben blogs sobre cocina, o las personas que publican opiniones políticas y la financiación de su funcionamiento por medio de enlaces de afiliado a los libros Amazon, el nuevo CLC reglamentos garantiza que "cualquier tipo de blog podría ser examinado, no sólo aquellos que se especializan en revisiones ", según el informe.
La salvedad de que "cualquier tipo de blog podría ser analizado" marca el asalto a la libertad de expresión en un contexto más amplio que solo individuos haciendo reclamaciones sobre los productos de publicidad en sus sitios web.
Las directrices propuestas (PDF) establecen que "el discurso engañoso no está protegido por la Primera Enmienda," y que "El Tribunal Supremo ha declarado reiteradamente que el gobierno puede restringir o incluso prohibir, tal discurso." Por supuesto, la cuestión de si tal expresión es engañosa será decidido por el propio gobierno.
La definición de "afirmaciones falsas" es tan flojo que podría facultar a los federales para cerrar cualquier página web en un capricho sobre la base del más endeble de los pretextos. El informe AP se señala que las nuevas directrices para crear un sistema de "patrulla de forma sistemática lo que los bloggers dicen y hacen en línea".
Cryptogon como el sitio web señala, en realidad tiene poco que ver con la preocupación de la FTC para prácticas comerciales justas y todo que ver con el gobierno de conseguir un pie en la puerta de su programa general para regular y controlar los blogs y la libertad de expresión en Internet.
"Lo que ha sucedido es que los bloggers han restado el apoyo de anuncios comerciales a los medios de comunicación tradicionales y la gente que maneja el espectáculo no le gusta eso".
"El hecho de que algunos de nosotros somos capaces de sobrevivir por el mantenimiento de los blogs debe haber llegado como un increíble golpe a esos bastardos en salas de juntas en toda la tierra. Que no son "regulados" es impensable en la mentalidad de colmena Soviética que rige la economía política de los Estados Unidos ".
Se trata de crear una atmósfera de refrigeración y evitar que la gente cree sus propios sitios web mediante el establecimiento de una montaña de papeleo y burocracia en torno al actual simple proceso de escribir y mantener un blog.
El último juego es imitar el sistema chino de Internet del total de la reglamentación gubernamental y la censura a través de la aplicación de un proceso de registro que cada blogger se le asignará un número y le dio permiso a blog por el gobierno. Si el blogger expresa una opinión considera desagradable por parte de las autoridades luego de sus credenciales de registro se dará por terminado y su capacidad para acceder a su propio blog serán eliminados.
TodosChile.clsurge por la necesidad de un BLOG CIUDADANO SIN CENSURA POLÍTICA, en el que los participantes puedan expresar libremente todas sus ideas -dentro del marco legal chileno- junto con respetar las Normas del Sitio.
TodosChile.clfue creado el 26 de diciembre de 2008.
El 22 de Enero de 2009 se terminó la primera versión de este Blog. Un reconocimiento al diseñador web John Zarate por su buen trabajo y dedicación.
hace 1 día
hace 4 semanas
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses