

Multimillonario se desilusiona de la vida de los ricos y rifa su mansión para ayudar a los pobres
Hace un tiempo, el millonario decidió dejar su exitoso negocio de muebles para participar en actividades filantrópicas, como la financiación de los orfanatos y las organizaciones de microcrédito en Bolivia, El Salvador y Nicaragua.
El austriaco Karl Rabeder, que se desilusionó con el estilo de vida millonario y que por lo mismo ya vendió su compañía, ha vendido varias propiedades y ahora está rifando su mansión de más de $1.000 millones en los Alpes con la finalidad de reunir capital para un banco de microfinanzas para los pobres en América, África y Asia.
En 2004, el millonario Karl Rabeder decidió dejar su exitoso negocio de muebles para participar en actividades filantrópicas, como la financiación de los orfanatos y las organizaciones de microcrédito en Bolivia, El Salvador y Nicaragua.
Desde entonces, Rabeder se deshizo de su limusina, su vela y casi todas sus posesiones, y vive en un apartamento alquilado en Innsbruck, Austria.
"Cuando veo un brillo en los ojos de los demás, estoy realmente feliz", dijo el ex millonario, que viene de una familia humilde en Austria. De su pasado millonario, todavía mantiene a su nombre la mansión que será rifada el 28 de febrero, y que esta avaluada en 1.093 millones de pesos.
Rabeder se beneficiará de la venta de la casa de 321 metros cuadrados, en un área de 2.711 m2.
Cualquier ciudadano de la Unión Europea puede comprar uno de los más de 21.999 boletos o "números" de la rifa, y convertirse en el propietario de la mansión. Cada uno cuesta 99 euros, unos 72 mil 800 pesos.
Por otro lado, su organismo denominado MyMicroCredit ofrece préstamos pequeños que van desde 200 hasta 1,5 mil millones de dólares a las familias pobres interesados en iniciar su propio negocio o ampliar los mismos.
Por menos de 400 euros se puede comprar una pequeña cocina, máquina de coser o un carrito para vender jugo de fruta, por ejemplo.
Carijo Rafaela de Bolivia, es uno de los beneficiarios del proyecto del austriaco y ahora vende agua de coco con un carrito compró por 300 euros, con la MyMicroCredit préstamo.
"Ojalá que la MyMicroCredit se convierta en una gran familia, lo que permite un intercambio regular en todas las direcciones", dijo Rabeder. El austríaco dijo que la tasa de aprobación de la gestión de la deuda de los beneficiarios es de aproximadamente 98%.

María Ignacia Benítez Los conflictos de interés que enfrentará la nueva ministra de Medio Ambiente Conocida en el sector como gestora de proyectos en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), la ex CORE metropolitana es la actual jefa de proyectos de dos termoeléctricas en trámite: una de Endesa y otra de CAP. Desde 1992 trabaja en Gestión Ambiental Consultores, con la que ha sacado adelante apuestas de importantes compañías, como CMPC y Elecmetal. Sus inicios en el mundo ambiental se remontan a los ‘80, cuando trabajó en la Secretaría Regional de Planificación y Coordinación de la RM. por Claudia Urquieta María Ignacia Benítez, la ingeniero civil química designada por Sebastián Piñera como ministra de Medio Ambiente, no es una aparecida en el sector del cual se hará cargo a partir del 11 de marzo. Su papel, sin embargo, lo ha desempeñado casi siempre en la vereda opuesta al de las organizaciones ambientalistas y ecologistas. Con cero perfil político, su nombre, promovido por el senador UDI Pablo Longueira, se mencionaba como uno de los “posibles” para dirigir la cartera que actualmente encabeza la ministra Ana Lya Uriarte. Para el cargo que asumirá a plenitud en un mes, su expertise técnico es un plus, pero su gran dilema será conjugar su perfil de “ingeniería de fierro”, con las políticas públicas. Según averiguó este medio, su designación se definió hace pocos días. De hecho, algunos dirigentes de la Alianza habrían consultado incluso hasta el lunes último detalles de su currículum. Gestora de proyectos Los inicios en el mundo ambiental de la hermana del rector de la Universidad Adolfo Ibáñez, Andrés Benítez, se remontan a la década de 1980, en los últimos años del régimen militar. Entre 1986 y 1990 fue sectorialista de medio ambiente en la Secretaría Regional de Planificación y Coordinación de la Región Metropolitana. Desde 1992, esta ex CORE de la Región Metropolitana por cupo UDI -función que desempeñó entre 2000 y 2008- trabaja en la firma Gestión Ambiental Consultores (GAC). Desde ese año hasta hoy actúa como jefa de proyectos Senior, y entre 2005 y 2007 fue subgerenta del Departamento de Administración y Finanzas de la Consultora de Ricardo Katz, otro de los nombres que sonaba con fuerza para reemplazar a la ministra Uriarte. En palabras simples, ella es gestora de proyectos: tramita e impulsa iniciativas energéticas, por lo que es conocida en el sector como una operadora del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). De hecho, actualmente es jefa de proyecto de algunos Estudios de Impacto Ambiental (EIA) en tramitación. Entre ellos el de la central térmica Punta Alcalde, de Endesa, en la comuna de Huasco, Región de Atacama. También lidera la tramitación de la Central Térmica Cruz Grande, de la Compañía Aceros del Pacífico (CAP) en la comuna de La Higuera, en la región de Coquimbo. Ambos proyectos han debido enfrentar el rechazo y oposición de las comunidades. “Técnicamente ella sabe mucho del tema, es una conocedora del detalle de los proyectos. Pero la condición de riesgo que se genera es por conflictos de interés actuales, y también potenciales: los proyectos que están siendo evaluados en el sistema por razones obvias. En tanto, los que ya están aprobados serán fiscalizados por la Superintendencia de Medio Ambiente. No es difícil adelantar que estos clientes tendrán la puerta abierta para conversar con ella”, señalan fuentes del sector ambiental. Algunas de las compañías en las que María Ignacia Benítez ha liderado proyectos, además de Endesa y CAP, son la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC), controlado por la familia Matte y Elecmetal, del grupo Claro. Todos estos nexos son a través de GAC, consultora que fue cuestionada en 2003 por la Contraloría Regional de Coquimbo porque, junto a la Minera Los Pelambres tomaron el informe de una arqueóloga externa y entregaron a los servicios sectoriales información sesgada que los favorecía. Dilemas
Para el cargo que asumirá a plenitud en un mes, su expertise técnico es un plus, pero su gran dilema será conjugar su perfil de “ingeniería de fierro”, con las políticas públicas. “En ese ámbito necesitará analizar los lineamientos desde distintos flancos: sociales, económicos, en el largo plazo. Se necesita una mirada integral y no sólo técnica”, aseguran en el sector. Pero el desafío más grande que enfrentará la nueva ministra de Medio Ambiente será la implementación de toda la institucionalidad ambiental, que fue aprobada hace unos meses y que incluye al Ministerio, la Superintendencia y al proyecto del tribunal del área. Una tarea titánica. “El hecho de que haya participado en el proceso de rediseño de la institucionalidad ambiental -del que fue la asesora principal de Longueira- le da un conocimiento en detalle para su implementación, que es la parte mas dura que le tocara asumir. Ese será su gran desafío”, explican cercanos al proceso.

por Gonzalo Rojas
Toda persona de izquierda tiene, entre sus concepciones más básicas, ésta: el dinero de los ricos tiene que llegar a ser dinero del Estado.
Para eso, las medidas que se han tomado en la historia del socialismo —y vaya si tenemos ejemplos en Chile durante el período 1964-1973 y entre los años 1990-2010— han pasado por las cargas tributarias atosigantes, por las requisiciones inducidas y por las expropiaciones con o sin indemnización real. Los ricos, bajo la mirada de las diversas formas de socialismo, no son los gordos de terno y puro, sino todas las personas que han logrado algún excedente entre sus gastos y sus ingresos. Todos, por definición, han sido sospechosos de plusvalía, ganen lo que ganen. Todos le deben mucho al Estado.
Entonces, cuando sus tributos o bienes —el dinero de los ricos, la plata de los otros— entran efectivamente en las arcas estatales, se comienza a producir una reacción en cadena. La plata ajena, se ha dicho, pasa a ser teóricamente de todos los chilenos; pero ese dinero entra al fisco, y el fisco lo administra el Gobierno, y ese Poder Ejecutivo, tremenda novedad, ha estado en manos de la Concertación durante 20 años, durante 20 ejercicios presupuestarios. Pero el proceso no termina ahí, porque esa coalición obviamente ha estado integrada por funcionarios de carne y hueso e identificados con ella, muchos de los cuales, al parecer, se declararon en estado de necesidad y efectivamente trasladaron hacia sus patrimonios personales enormes sumas del dinero de los otros, de la plata de los ricos.
Así, el dinero de los otros pasó a ser de vosotros. Se hizo por proyectos y por negociados y por coimas. Y fue mucha plata. ¿Cuánta?
Descubiertos algunos, procesados y ya sancionados muchos, aún en fase de investigación otros, liberados por los tecnicismos judiciales unos cuantos, ciertamente quedan muchos nuevos ricos de la Concertación por encontrar. No está de más recordar el caso más sutil: unos sobrecitos con billetitos llegaron por años y mensualmente a importantes personeros, y uno de ellos tiene aún mucho que decir sobre el tema, citado ya para el próximo 3 de marzo.
Es cierto que hubo también quienes terminaron sus tareas en el Estado llevándose activos de otra naturaleza: conocimientos y contactos que pusieron rápido a disposición de los particulares, integrándose a directorios y a redes de lobby. Respecto de ellos, cuánto más hay que pensar y afinar sobre los márgenes y plazos en que pueden darse esas vinculaciones.
Por eso, qué candoroso o simplemente falso resulta oír a ciertos actores de nuestra economía cuando afirman que ya están superadas las visiones irreconciliables entre los diversos agentes económicos. No, no es así, porque subsiste una diferencia básica. Pervivirán en Chile quienes, por una parte, ven en el Estado el legítimo administrador del dinero ajeno con vistas al bien común, y quienes, por otra, lo consideran la caja compensatoria de sus desventuras personales o el fondo disponible para sus proyectos de conquista.
En la Alemania oriental de la Stasi, el control fue completo: era la vida entera de los otros la que pasó a manos de la superconciencia estatal. En el Chile de los socialistas (que conocían bien esa gris Alemania y que recibieron a su dictador con besos y abrazos), hasta hoy el objetivo abierto había sido quedarse con el dinero de los otros, aunque ciertamente se lo estaba usando también para un creciente control cultural y moral de sus vidas.
Ahora, fuera del gobierno, todo será más difícil para los izquierdistas. En buena medida —ya se podrán dar ejemplos— el modo de hacer oposición tendrá que ver con esta perversa relación entre los socialistas y el dinero de los otros.
Fuente: emol
Edwards, Jorge

Pasamos de una atmósfera de acuerdos en los primeros años de la transición a una de desacuerdos, de divisiones más bien ásperas. No digamos que un lado tuvo más culpa que el otro. Entrar en la recriminación, en la acusación permanente, es algo que no termina nunca y no tiene demasiado sentido. Pero se escuchan argumentos curiosos, que a primera vista parecen fuertes, pero que en un segundo examen no son tan impresionantes. Se sostiene, por ejemplo, que la llamada democracia de los acuerdos se justificaba en una época de crisis aguda, de peligro de retroceso, de amenaza militar, y que ahora, veinte años más tarde, ya es completamente innecesaria.
Me parece que mirar la situación actual en esta forma es hacerlo con poca visión de nuestra historia reciente, sin haber aprendido o sin haber querido aprender las lecciones principales. Nosotros llegamos a nuestra crisis de hace ya treinta años precisamente por la polarización extrema, por la división tajante, sin concesiones de ninguna clase, que se había producido en la vida chilena. Basta recordar el lenguaje de aquellos años.
La violencia comenzaba en las palabras, en los desfiles, en las consignas que se gritaban a voz en cuello, en los pasquines, y no se sabía hasta dónde podía llegar. Eso nos debería indicar, más allá de toda crisis momentánea, de boinazos y esas cosas, que una atmósfera de convivencia civilizada, de consenso mínimo, es siempre, antes y ahora, necesaria y útil. Sebastián Piñera tuvo una que otra exageración antes de la elección, como esa de anunciar que los funcionarios iban a tener que aprender a levantarse temprano, pero fue producto del momento, de los últimos días de la campaña.
Después del 17 de enero ha utilizado un lenguaje conciliador, pacificador, de búsqueda de acuerdos, orientado al tema de la unidad nacional, y eso, en lo esencial, dejando a un lado complicaciones bizantinas, es positivo, y lo es sobre todo en el caso de un país que llegó a divisiones tan graves, propias de una guerra civil larvada, cercanas a una guerra verdadera. Algunos dicen que esos peligros, esa crisis de la convivencia chilena, tienen ahora más de veinte años. Pues bien, veinte años, en un proceso histórico y social, no es nada, y aquí no estamos hablando de tango, estamos hablando de temas vitales, que nos comprometen a fondo.
Tiene que haber un gobierno y una oposición, en eso estoy perfectamente de acuerdo, pero la posibilidad de que algunos miembros de la Concertación, en razón de sus competencias, de su capacidad, colaboren con el nuevo gobierno en cargos públicos, es algo propio de una democracia del siglo XXI. No es para andarse rasgando por ahí las vestiduras, denunciando maniobras ocultas, torcidas, maquiavélicas.
Sucede en Estados Unidos, donde el Partido Republicano no se extraña y no deja de ser oposición porque Obama haya mantenido en el gobierno a importantes personajes de sus filas, y sucede en Francia, donde los socialistas, que andan hace un rato con el paso cambiado, expulsan a Bernard Kouchner por aceptar la tarea de ministro de Asuntos Exteriores, y no sé qué hacen con Jack Lang. En un país como Chile, que tuvo hace una generación una guerra interna tan virulenta, esos signos transversales, por nombrarlos de alguna manera, deberían ser tranquilizadores y bienvenidos. Lo demás me parece una majadería.
El tema de los acuerdos políticos es diferente del tema de los nombramientos de personas ajenas a los sectores de gobierno. Ahora bien, ¿puede haber una democracia moderna sin tratos entre gobierno y oposición, sin consensos mínimos, sin uno que otro acuerdo esencial? La expresión democracia de los acuerdos puede ser un nombre y puede transformarse en un eslogan, en una consigna, pero si hubo un ambiente así que ayudó a salir de la dictadura, también es posible que un ambiente parecido, equivalente, actualizado, nos ayude a salir del subdesarrollo.
Si ustedes creen que lo importante hoy día es la identidad (palabra mágica) de la Concertación, de la Coalición, de todas esas entidades, mi impresión es de que se van por las ramas. Lo que importa de verdad es que Chile, que vive en la crisis permanente del atraso, de la pobreza, de la educación de mala calidad, de la incultura, no pierda la oportunidad del desarrollo, de convertirse en una sociedad más moderna, mas culta, más equitativa, posibilidad que parecería estar a la vuelta de la esquina, pero que se nos podría escapar y esfumar.
Las reacciones de la gente de la Concertación, frente a los pedidos de colaboración y de acuerdos del Presidente electo, más allá de las apariencias, de las formas, han sido claramente diferentes. Unos han levantado muros de contención, defensas casi numantinas, y otros, con reservas, con precauciones, con distingos sutiles, han exhibido un evidente ánimo de colaborar. Se ha ido desde la noción de negar la sal y el agua, propia de nuestra historia pequeña, a la noción contraria. ¿Cuál será la concepción moderna, actual, de progreso auténtico, no de progresismo en las puras palabras? En alguna crónica próxima voy a hablar del Chile que me imagino, de una utopía posible, y por el momento me callo.
Salvador Allende, en su etapa inaugural, declaró algo que ahora, felizmente, sería imposible declarar: que no sería el presidente de todos los chilenos. Esa declaración fue una especie de antilección, y todos tendríamos que haberla aprendido de memoria. Hace pocas semanas escuché al Presidente brasileño, Ignacio Lula da Silva, en una entrevista de televisión en español. El entrevistador le preguntó si le gustaría polemizar con Mario Vargas Llosa y Lula contestó que no tenía tiempo para polemizar con absolutamente nadie. Dijo que el trabajo de gobernar el Brasil le tomaba la totalidad de su larga jornada y agregó algo interesante: que gobernaba para todo el país, no sólo para los obreros, sino para los trabajadores, los empresarios, los ancianos, los niños, la gente de todas las clases y todos los estratos de la sociedad. Me dije que Lula, ex obrero metalúrgico, era un hombre del siglo XXI, alguien que había asimilado en profundidad las enseñanzas del pasado y que no iba a repetir los antiguos errores. No puedo decir ahora cuáles son las conclusiones exactas para el caso nuestro, pero vale la pena ponerse a estudiar el asunto sin prejuicios, sin un hacha que afilar. A veces observo reacciones histéricas, odiosas, furiosas, y me dejan preocupado. No sólo por mí, por todos nosotros.
Fuente: emol
Enviado por degolando
el 05/02/2010 a las 22:28
Por aquí pasó John Rambo. Yo estaba escondido en un granero. Era un niño. Habré tenido cinco o seis años cuando arribó como hurancán por mi pueblo, sólo recuerdo que vi explosiones, fuego, muerte. Delante de mis ojos vi como él mataba a mi padre con un cuchillo que brillaba en la oscuridad. Vi como violaba a mi madre y la degollaba como si fuese una gallina vieja. Vi como sus ojos de guerrero sediento de sangre iban acabando con todo. No habrán sido más de cinco minutos o tal vez menos... ni siquiera alcanzamos a ser extras de su película. Yo tuve que enterrarlos a todos y nadie siquiera me nombró en los créditos
Publicado el 27 Enero 2010 por Arturo Ruiz Ortega EN DESDE LA ABSOLUTA...
La
vieja razón a veces parece tan fría… ¿dónde es que los mortales pueden
encontrar algo que realmente los haga grandes? Nuestras acciones deben
ser controladas por nuestro pensamiento, porque si nos dejamos llevar
por los impulsos ciegos de nuestros corazones, nos perderíamos en una
serie de sinsentidos mayores aún que el sinsentido diario al que
estamos sometidos. Entonces ponemos como salvaguarda una serie de
premisas de orden práctico, ético e incluso trascendental. Pertenezco a
la raza con vocación de exceso y he sufrido ya las consecuencias de los
mismos más de una vez… ya no soy tan joven como para soportar lo que
alguna vez fui capaz de tolerar con soberbia.
Pero una vida enmarcada en el
contexto de la moderación es siempre una vida de fuerza contenida. Los
que amamos muchas veces dependen de nosotros, además, como todos,
tenemos un cierto apego por nuestra vida y queremos conservarla porque
estamos seguros de que no tenemos otra, o, en caso de sostener alguna
creencia inverosímil, tenemos un instinto de auto conservación que
domina a todos los demás, tanto para el bien propio como para el de la
especie. Por ello no cedemos al exceso que desea todo el resto de
nuestra naturaleza. Nos cuidamos y cuidamos de los que amamos.
¿Dónde entonces puede escapar el
impulso arrollador del deseo? La gente que es adicta a las compras
tarda demasiado tiempo en darse cuenta de que si la última compra no
fue capaz de darle satisfacción, es muy probable que tampoco lo haga la
próxima. El más delicioso banquete termina hastiando nuestros
paladares y si la comida es excesiva nuestro aparato digestivo nos
pasará la cuenta con verdadero resentimiento. No puede el macho amar a
todas las hembras ni la hembra a todos los machos y para qué hablar de
las pasiones que no siguen la regla convencional. A ello se deben sumar
los deseos que no dejan de existir por muchos que su objeto sea
imposible de realizar o conocer: el deseo de inmortalidad, de recorrer
el universo más rápido que los cuerpos más veloces, de ver a los
faraones del pasado, de desentrañar por fin el misterio del origen de
todas las cosas.
La lentitud de la razón ha sido
inversamente proporcional a sus logros. Los filósofos que soñaron con
las respuestas disponibles hoy murieron hace miles años y en miles de
años recién podrán conocerse las respuestas a mis preguntas o las
preguntas que desconozco. No tengo el tiempo, mi vida es breve.
¿Acaso por ello deba contentarme
con aceptar las respuestas del sacerdote, por mucho que violenten a mi
inteligencia que le grita un gigantesco mentís? No. Ello no sólo sería
deshonesto, sino que además imposible. Ahí estaría constantemente
vigilante mi razón diciéndome que el cura miente y acusándome de
cobardía.
¿Adónde puede viajar entonces mi
impulso devorador de soles? ¿Dónde puede mi consciencia encontrar la
satisfacción a todo su monumental deseo? Allí adelante, ya sea con los
colores de la pintura o los vidrios, el maleable metal, o las meras y
volátiles palabras que se fijan en las pantallas, está la posibilidad
de que nos creemos mundos. Como ejemplo, están allí todas las
creaciones de nuestros ancestros y de nuestros contemporáneos, quienes
haciendo uso de su imaginación nos mostraron que otros mundo sí son
posibles para la consciencia que no está dispuesta a engañarse, pero
que tampoco puede renunciar a sí misma.
Las más bellacas acciones y los más
grandes temores se transforman en aventura para Conan Doyle o
Lovecraft. Dalí vulnera todas las leyes de la física y derrite los
sólidos sin perder sus propiedades, mientras que los hombres nuevos
nacen de huevos con formas de mundo. Los poetas han ensalzado hasta la
redención los deseos más inmorales y Edipo es celebrado pese a que
rompió el último de los tabúes. En el arte estamos más allá de la
realidad sin perder nuestro sentido de la misma. Nos abandonamos a
mundos divinos sin tener que engañarnos con crueles dioses
inexistentes. En el arte la ficción no abandona a la verdad ni la
verdad a la ficción y la falsedad por fin desaparece.
El arte es la inmortalidad de los mortales que los dioses, de existir, envidiarían.

por Cristián Warnken
Una muñeca gigante, movida por un sistema de poleas y de mirada inquietante, cruza una esquina de la ciudad. De pronto, el silencio de la multitud, bajo el abrasador sol de enero amplificado por el efecto reflector del cemento, se transforma en un “oh” coreado por millones de voces, una exclamación que viene de adentro, diferente de los gritos que escuchamos a esas mismas multitudes en los estadios. Como si el alma de esa masa de anónimos por primera vez hablara, y se hiciera sentir después de mucho tiempo en que hubiera estado callada o gritando frases vacías, consignas comerciales, enfervorizados gritos deportivos.
Este “oh” multitudinario es un “oh” puro, genuino, no el efecto de una manipulación de masas más, a las que estamos acostumbrados. Yo lo sentí la primera vez que vi a la Muñeca, hace tres años, cruzar la ciudad: estaba con mis dos hijos y cuando la Gigante de madera pasó a nuestro lado, en un costado de la Estación Mapocho, mi pequeño hijo Clemente que había esperado tanto por verla, se durmió en mis brazos. ¿Alcanzó a verla frente a frente, a cruzar su mirada limpia, abierta, con la inquietante, beatífica, tal vez triste (no sabría decirlo) de la Muñeca? Tal vez no, tal vez sí. Tal vez no necesitaba verla de cerca y su emoción exultante lo envolvió en un sopor protector. Porque el exceso de belleza o alegría no cabe siempre en los cuerpos de los niños, expuestos a ser fulminados por apenas un rayo de luz.
Hoy la Muñeca ha vuelto, y Clemente ya no está para verla, pero millones de niños y adultos esperan tocarla con los ojos, como cuando una Virgen milagrosa pasa en procesión por los pueblos. Santiago ya no es un pueblo, sino una megápolis que ha perdido parte de su inocencia. No somos la ciudad provinciana que alguna vez fuimos, y la mayoría de los santiaguinos ha perdido ese brillo en los ojos que tenían antes, extraviados como sombras en esquinas ruidosas y agresivas.
Pero la Muñeca ha venido a despertar en nosotros a los aldeanos crédulos que fuimos alguna vez. Algo en ella ha hecho bajar a las calles del centro de la ciudad, sin miedo ni sospecha, a millones. En otras décadas los grandes oradores políticos hacían desfilar estas multitudes, que ya perdieron la fe en los sueños colectivos y en el poder de la palabra. Recuerdo haber visto con mis ojos de niño a cientos de miles desfilando por Allende, Alessandri o Tomic en los años 70.
La Muñeca volvió a traer a las calles a aquellos que prefirieron quedarse en sus casas por décadas, pegados al televisor hipnótico y anestesiante. Pero, ¿por qué bajaron también a la ciudad miles de jóvenes acostumbrados a efectos y realidades virtuales mucho más sofisticados y sorprendentes que las poleas de una muñeca de madera igual a los juguetes de nuestras bisabuelas?
La respuesta es muy simple y me la dieron varios jóvenes del Chile 2.0, el Chile de los ipod, el de los navegantes avezados y sobreinformados de internet, a los que uno podría pensar sólo se podría cautivar con hologramas o efectos especiales en salas 3D. Primero fue el hijo de una amiga que me dijo: “Puro Amor, eso es lo que moviliza la Muñeca”.
“¿Amor? —me dije—. ¿Esa palabra gastada, clisé, olvidada, como salida de un libro de autoayuda barato, y no de la boca de un adolescente de estos tiempos de cinismo y puro cálculo, tiempo de cool y freaks?”.
Pero la suya fue sólo la primera de una unánime respuesta de todos los de su edad a los que pregunté. “Sí —me dijeron—, nos desenchufamos de nuestros computadores e hipersupercelulares, para ir a recibir el amor puro e inocente, arremolinados como niños huérfanos en torno al único cuento que queríamos escuchar, pero que nadie nos había querido contar de verdad hasta ahora, el cuento de un amor sin cálculo ni miedo ni sospecha, un amor que bajó como en un sueño en la mirada clemente, pura, como de otro mundo, de una muñeca gigante de madera”.
Fuente: emol
Comunicado del Grupo de Acción Directa en relación a los cineastas
chilenos detenidos por su activismo en defensa del pueblo mapuche.

El próximo 2 de Marzo se iniciara en la ciudad de Villarrica el juicio
oral contra Elena Varela, Kenny Sánchez y Sergio Reyes, todos ellos
ciudadanos chilenos cuya trayectoria de solidaridad y compromiso con
los sectores mas postergados de la población los ha ubicado siempre al
servicio de las causas sociales y culturales en nuestro país.
La
verdadera naturaleza de este juicio injusto y del montaje mediático que
impulsaran los aparatos de seguridad para inculpar a estos luchadores
sociales de crímenes y delitos que hasta el día de hoy no han sido
capaces de probar de manera objetiva. Esta relacionado con la
incapacidad operativa de los servicios de inteligencia con dar con el
paradero de los verdaderos ejecutores de los hechos imputados a Elena,
Kenny y Sergio. Además de vincular de manera azarosa y antojadiza una
serie de eventos biográficos que en ningún caso constituyen evidencia
probatoria de delito alguno, pues fueron cientos y miles los chilenos
que durante la dictadura se vincularon al trabajo de resistencia desde
diferentes expresiones de lucha. Los procedimientos con los que se
realiza la detención y el posterior desarrollo de su prisión política,
reeditan los mas oscuros pasajes de la dictadura de Pinochet,
incurriendo de manera sistemática en abusos, hostigamientos y tortura
psicologiota a nuestros compañeros.
Elena, Kenny y Sergio el
único delito que han cometido, es el de haber levantado con dignidad en
su vida social y política las banderas de las luchas populares y haber
sido consecuentes con su pensamiento político desde los diferentes
lugares desde los que desarrollaron su vida social luego de la
dictadura de Pinochet.
Desde el territorio de la Araucanía,
convocamos a todos quienes se sientan implicados en la lucha contra las
injusticias sociales y económicas a hacer suya la lucha por la libertad
a nuestros tres prisioneros políticos, secuestrados en las cárceles de
alta seguridad por el gobierno y los servicios de inteligencia con la
complicidad de muchos medios de comunicación que los condenaron mucho
antes de que la justicia se pronunciara.
SOLO LA LUCHA LOS HARA LIBRES.
Territorio de la Araucanía, Enero 2010.
Carta anterior de Elena Varela a Michelle Bachetet
Estimada Señora
Junto
con saludarla, me dirijo a usted con mucho respeto, pero también con
urgencia. Soy Elena Varela, Documentalista y Licenciada en Música,
actualmente presa política, con medidas cautelares de reclusión
domiciliaria nocturna y con arraigo nacional. Fui detenida el 07 mayo
del año 2008 en circunstancias en que realizaba una película financiada
por el Fondo de la Cultura y las Artes, el documental: “NEWEN MAPUCHE”,
el que relataba los procesos de lucha social de las comunidades de
Arauco Malleco. Mi trabajo de investigación partió el año 2004, fue
cuando después de una beca de estudio en Alemania me enteré de la
realidad que vivían dichas comunidades. Ese año decidí investigar en
campo lo que ocurre y tomé mi cámara para registrar las realidades por
las que atraviesan las comunidades en resistencia del Pueblo Mapuche
que vive en el corazón de nuestro territorio. A la fecha llevaba
filmando cinco años de trabajo. Con parte de ese material de archivo
histórico se construiría la historia de un conflicto y se daría a
conocer las razones de dirigentes y comunidades mapuche para realizar
su lucha. Así también, como todos los documentales, se darían a conocer
las políticas del gobierno, instrumentos legales ocupados en los años
de democracia, me refiero a la ley antiterrorista, las razones de su
uso y sus repercusiones en la sociedad en general, la prisión política
racial. Desde esos años los sistemas de seguridad comienzan a
investigar mis pasos así como muchos mapuches o gente que de una y otra
forma ha interactuado para apoyar esta lucha. De manera que desde el
punto de vista profesional he sido testigo de los procesos injustos de
muchos mapuche en el sur , Desde la perspectiva humana me duele el
alma-“ ver para creer”-. Ahora soy una de ellos, acusada como
delincuente de haber asaltado dos bancos para entregar el dinero
recaudado al MIR. Como usted sabe el MIR ya no existe como
organización, así como tampoco Miguel Enríquez. No soy analfabeta de la
historia, menos delincuente.
Por otro lado realizaba un
documental sobre el Complejo Maderero Panguipulli, también rescatando
la historia social y política de la zona. Sus actores como el
comandante Pepe (José Gregorio Liendo), la persecución, desaparición y
ejecución de muerte de muchos luchadores de esa época. La operación
retorno, su aniquilamiento y sus proyecciones hasta estos días.
Proyecto que ganó el Fondo de Fomento para la Industria de cine el año
2006, de donde se ha escrito una investigación y guion de esta
historia. Ambos proyectos han sido años de trabajo y esfuerzo.
Las
personas no identificadas que allanaron mi casa –productora se llevaron
todo este trabajo en cintas y discos duros, maletas de artes con
material de utilería para las filmaciones, latas de películas, etc.
Hasta ahora no me han devuelto todo el material filmado.
Acerca
de la maleta de artes, en donde se encontraban lienzos del MCR
(Movimiento Campesino Revolucionario) , banderas de MIR (Movimiento de
izquierda Revolucionaria) y vestimentas militares que fueron ocupada en
escenas de la película: “LOS SUEÑOS DEL COMANDANTE”, antes mencionada,
levantaron una historia en la cual: “yo, habría ocupado estas
vestimentas para el uso de la formación e instrucción militar y que
desde allí planificaría los asaltos y a la vez seria chofer operativo y
pertenecería a una célula miristas. Ese día me encerraron en un auto
con vidrios oscuros mientras robaron las cintas y todo lo que pudieron.
Luego me maniataron, me amenazaron con mi hija y con mi vida y me
llevaron por la orilla del Lago Calafquen a Panguipulli solo diciéndome
que debía entregar las armas que guardaba en los instrumentos de la
Orquesta Sinfónica de niños que dirigía. Fueron órdenes superiores
según supe después, de jueces y fiscales. Los malos tratos y la tortura
sicológica no me calzaban en su gobierno. Se que usted lo vivió en su
momento. También se que usted fue una mujer comprometida con la
historia así fue que llego a la presidencia”.
Desde niña he llevado
en mi memoria los tristes momentos de la dictadura y las mágicas
palabras de Salvador Allende, su lucha y su respeto por el pueblo. De
allí que quiero un país donde pase el hombre libre para reconstruir
nuestra historia. Eso es para nosotros los chilenos y para nuestro
respetado pueblo hermano Mapuche que sufre el atropello y que no tendrá
dignidad hasta el día en el que se respeten sus derechos.
Estimada
presidenta, estoy acusada a quince años de cárcel por pensar así. Y aún
no creo que esto esté sucediendo en la realidad de Chile actual.
Además, que luego de mi detención viví la fría y oscura cárcel
injustamente, lugar de sacrificio del espíritu humano, lugar donde van
a dar las penas más grandes de nuestra sociedad. La tristeza, la
soledad y el nadaísmo. Así como seguramente usted vivió los horrores de
la cárcel y de la tortura en dictadura. Aun hoy día en democracia, le
cuento con mucho respeto, que en la cárcel, los presos caminan sin
vida. Aunque algunos presos merezcan un lugar oscuro, nada evoluciona
en ellos es solo basurero para la humanidad. Así se vive la cárcel. Que
injusticia es entonces el encarcelamiento para quienes luchan por sus
derechos, para quienes piensan distinto y tienen la conciencia social
más arriba que el resto o son de otra raza y otros pueblos en busca de
su dignidad.
He vivido la crueldad de su gobierno democrático,
he vivido la persecución y la soberbia de quienes juzgan y encarcelan
arbitrariamente. Estoy escribiendo una carta a usted gracias a la lucha
por la verdad y la libertad de expresión que realizaron mis colegas y
porque no decirlo mis compañeros.
No me han dejado trabajar en
la película ya que debo permanecer tres semanas en Santiago y una sola
en el sur. No he podido vivir en mi propia casa y hoy día vivo en casa
de familiares. No he podido realizar mi labor de madre, me ha resultado
difícil explicarle a mi hija, que sufre la misma “condena” sin
comprender como su madre de documentalista y de trabajar con la
comunidad del sur de Chile, ha aparecido en los diarios como
delincuente y como terrorista. No tengo donde estar, pero no me han
vencido y no me vencerá el terror . Tengo mi voz para decir lo que
pienso y lo que siento y a mis compañeros que reclaman los derechos a
una vida justa y el derecho de vivir en paz.
Querida Presidenta,
en nombre de cualquier valor superior al poder que le sostiene, le pido
medite y ponga su mano justa. Porque si hay un valor que tienen los
presidentes que luchan por una sociedad justa es el respeto humano y la
magia de una sociedad mejor, con valores como la libertad de expresión,
la igualdad, el reconocimiento a nuestros pueblos indígenas, el respeto
a la creación. Es por estos valores que siendo yo una simple mujer
armada de una cámara, con una batuta y acompañada de su hija se fue al
sur y hoy está siendo acusada a la prisión. Hasta donde llega el poder
opresor?, Hasta cuando puedo decir la verdad sin que me encarcelen?
Le
solicito con urgencia mi libertad, la entrega y devolución de todo mi
material audiovisual para terminar ambas películas y se me permita
trabajar libremente por tierra mapuche junto a mis compañeros
audiovisualistas de todo el mundo. Porque somos miles los que deseamos
filmar el registro de nuestra sociedad, la lucha de los pueblos de
América latina y esto hace de nuestra labor una emergencia llena de
pasión y una misión histórica y política para la paz.
Tengo
fuerza de que …”más temprano que tarde se abrirán las grandes alamedas
por donde pase el hombre libre”.., el hombre que piensa, el que
escribe, el que ama, el que lucha por sus derechos, el que pide
libertad. Y es por esto en nombre de lo añorado y los que han quedado
en silencio o evadido por el tiempo, le escribo.
Sin otro particular y por la libertad y la esperanza que es lo último que se pierde.
Se despide fraternalmente.
Elena Varela López Cineasta – Documentalista Presa Política
Fuente:-Grupo de Acción Directa

Escritor argentino nacido en Tucumán 1934/2010. Licenciado en Literatura Española y Latinoamericana en la Universidad de Tucumán. En Buenos Aires fue crítico de cine del diario La Nación (1957-1961) y jefe de redacción del semanario Primera Plana (1962-1969).
Entre 1969 y 1970 fue corresponsal de la editorial Abril en Europa, con sede en París, y luego director del semanario Panorama (1970-1972). Dirigió el suplemento cultural del diario La Opinión (1972-1975). Entre 1975 y 1983 vivió exiliado en Caracas, donde fue editor literario del diario El Nacional (1975-1977) y asesor de la dirección de ese mismo diario (1977-1978).
Allí fundó El Diario de Caracas, del que fue director de redacción (1979). En 1991 participó en la creación del diario Siglo 21 de Guadalajara, México. En junio de 1991 creó el suplemento literario Primer Plano del diario Página/12 de Buenos Aires, que dirigió hasta agosto de 1995.
Desde mayo de 1996 fue columnista permanente del diario La Nación de Buenos Aires y de The New York Times Syndicate, que publica sus artículos en doscientos diarios de Europa y las Américas. Además de su trayectoria periodística y literaria desarrolló una extensa carrera académica que comprende conferencias y cursos en importantes universidades de Europa, Norteamérica y Sudamérica, así como su vinculación como profesor a la universidad de Maryland (1984-1987).
Publicó entre otras las siguientes obras: la novela Sagrado (1969); el relato La pasión según Trelew (1974), los ensayos Los testigos de afuera (1978), y Retrato del artista enmascarado (1982); la colección de relatos Lugar común la muerte (1979); las novelas La novela de Perón (1985), La mano del amo (1991), Santa Evita (1995), la novela argentina más traducida de todos los tiempos, Las memorias del general (1996), una crónica sobre los años 70 en la Argentina, El Suelo Argentino (1999) y Ficciones verdaderas (2000). Fue también autor de diez guiones para cine, tres de ellos en colaboración con el novelista paraguayo Augusto Roa Bastos, y de varios ensayos incluidos en volúmenes colectivos.
Un texto escogido al azar...
La mano del amo (fragmento)
" Para atenuar la impresión que los arrebatos de Padre causaban en las visitas, Madre explicaba que los lunares eran consecuencia de un susto casi pueril durante el embarazo. Cierta mañana, cuando caminaba por la vereda del asilo de locos, uno de los internos le agarró un tobillo.
Faltaban tres o cuatro meses para que nacieran las gemelas y el abdomen se veía llegar desde lejos. Madre iba demasiado próxima al foso donde los locos, trepados sobre cajoncitos de frutas, se distraían tomando el fresco.
El súbito manotazo en el tobillo casi la hizo caer. Por fortuna, Padre alcanzó a sujetarla por detrás. Pero al trastabillar, la mirada de Madre barrió el horizonte ralo de la vereda y se detuvo en la frente del loco, ornada por un lunar en forma de semilla, como el del niño de la señora Ikeda.
La impresión fue imborrable. Durante el resto del embarazo no cesó de soñar con el lunar. Soñó con él de tantas maneras que cuando lo vio en las espaldas de las gemelas advirtió que el sueño, con su insistencia, había terminado por abrir las puertas de la realidad. "

por Gonzalo Rojas 
Todos los chilenos tienen el legítimo derecho a alinearse como partidarios u opositores del próximo gobierno. Incluso quienes votaron blanco, nulo o se abstuvieron —y sus razones habrán tenido— conservan esa misma facultad, aunque deberán dar buenas explicaciones sobre por qué optan después del 11 de marzo, mientras prefirieron no hacerlo en diciembre o en enero.
Con mayor razón todavía, se les pide a quienes podrían ocupar cargos en una u otra vereda —en el gobierno de Piñera o en la oposición a su gestión— que de antemano definan bien cuál es el proyecto que apoyan. Nada tiene de extraño, aunque a los sentimentales les suene poco grato, que Lagos Escobar haya sostenido que el que acepta un cargo en la futura administración deja de ser concertacionista. Obvio: cambió de proyecto, cambió de lado.
Justamente por eso, el bacheletismo-aliancista fue una mala proposición. Y, también por la misma razón, el piñerismo-concertacionista que está implícito en el llamado a trabajar para la nueva administración también lo es.
¿No había acaso en el gobierno de Bachelet nada rescatable? Por cierto, pero la diferencia de proyecto entre esa Presidencia y la Alianza era tan grande, que la proposición lavinista mereció amplio rechazo en sus propias filas.
¿No hay acaso entre los concertacionistas personas notables que podrían realizar una gran gestión en el futuro gobierno de la Coalición? Depende. Sí, depende de qué se entienda por un gran gobierno.
Si la gestión piñerista se plantea sólo como la pretensión de hacer las cosas bien de acuerdo con unos criterios técnicos (implícita la honradez personal de sus funcionarios), entonces sería perfectamente posible encontrar concertacionistas con la suficiente experiencia, calidad práctica y honestidad como para incorporarse al trabajo gubernamental.
Pero una administración así enfocada, en términos de pura techné, no sería nunca un buen gobierno. Y como una de las dudas que ha planteado siempre el proyecto Piñera está en su capacidad de comprender la dimensión más humana y trascendente del ser humano, en nada ayudaría a superar esa ambigüedad que se incorporaran a sus trabajos personas cuya formación ha sido o muy distinta en sus fundamentos políticos o exclusivamente técnica.
Sucedería con ellos que se los pondría en un pie forzado frente a sus propios partidos (¿renunciar?, ¿ser expulsados?) y, además, que dentro del nuevo gobierno se los mirara sólo como expertos, quizás poco confiables por su pasado, pero paradójicamente privilegiados, justamente por su origen. Negritos de la Concertación. Nada de eso conviene para formar equipos de trabajo homogéneos y en los que se pueda prescindir de personas con la debida libertad.
Un funcionario del Ministerio de Justicia, de origen liberal y con gran manejo estadístico, propone por allá por agosto que se estudie una legislación despenalizadora de ciertos consumos de droga, porque así se disminuye su comercio; la iniciativa llega a Secretaría General de la Presidencia y es vista con malos ojos por un conservador más realista; consultada la especialista del Ministerio de Salud, mujer que proviene de la Concertación, su opinión es favorable a Justicia. Invoca su larga experiencia en el Conace bajo Lagos y Bachelet y… se complica más aún la cosa, porque como es de las pocas concertacionistas en el gobierno de la Coalición, no conviene sacarla.
Si se quiere un gobierno nacional, hay que dialogar con la oposición y buscar con ella los acuerdos en el Parlamento. Pero, dentro de la administración, es fundamental un claro mínimo común. Bueno, sí, la pregunta es si esa condición existe en la propia Coalición por el Cambio
Fuente: emol.
|
...únete a TodosChile acá
Resultados : - negligencia: 50 % (3 votos)
- ninguna: 33 % (2 votos)
- atentado: 16 % (1 voto)
Total de votos: 6
Encuestas anteriores
|
TodosChile.cl surge por la necesidad de un BLOG CIUDADANO SIN CENSURA POLÍTICA, en el que los participantes puedan expresar libremente todas sus ideas -dentro del marco legal chileno- junto con respetar las Normas del Sitio.
TodosChile.cl fue creado el 26 de diciembre de 2008.
El 22 de Enero de 2009 se terminó la primera versión de este Blog. Un reconocimiento al diseñador web John Zarate por su buen trabajo y dedicación.
Bienvenidos a TodosChile.cl.
El Director
|
hace 1 día
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses